Blogueros, hoy he vuelto a ver a la chica rubia de la biblioteca. Me ha saludado desde la puerta con una sonrisa en los labios. Llevaba unos vaqueros y una camiseta azul claro. La melena le caía hasta la mitad de la espalda. ¿Por qué no tengo valor de decirle nada? Voy a llegar el último día que tenga que ir a la biblioteca y le voy a decir: "Bueno, ¿qué? Hasta febrero, ¿no?". No hace ni ruido al andar. Se mueve como si estuviera hecha de plumas y planease por el suelo. En un libro de Aldous Huxley, Un mundo feliz, los protagonistas hablan de las chicas neumáticas. Ella es una de esas. Volviendo a la realidad, ese jodido lugar en el que las cosas salen mal y en el que mantengo una guerra perpetua contra la humanidad (y contra mí mismo), he estado con Anita y su novio, Jaime. Dos tipos majísimos. Ojalá pudiera colgarles aquí, en el blog, para que pudiérais hablar con ellos. He estado también con José Manuel. Siempre me hace ilusión volver a verle. Y por la mañana, Yagüe y Patch han acompañado a esta pobre alma que vaga por el mundo pensando en qué decirle a esa chica rubia que vive en una casa hecha con flores (ahora es cuando empieza a sonar Uptown Girl de Billy Joel de fondo; estoy inventándome una versión lenta de la canción cantada por Travis. Tal versión no existe, pero la voz y el estilo quedan bonitos en mi cabeza para la ocasión). Antes de que apaguéis vuestros ordenadores, no podéis dejar de visitar el blog de mi hermana Almudena. Hay un enlace en este blog, pero si no, copiad: www.blogia.com/almuhada. Le está quedando genial. Además, eso sí que es escribir y no lo que hago yo. Por cierto, ha muerto Ray Charles. No he escuchado ningún disco suyo, pero era el negrito que le vendía a la banda de los Blues Brothers los instrumentos. Un minuto de silencio. Suerte con vuestros exámenes. Nos vemos
Hoy ha sido uno de esos días de examen. Gente diciendo histérica "no me lo sé" y luego saliendo contento. O peor aún, gente que dice "no me lo sé", cuando sale del examen dice "qué mal me ha salido" y cuando salen publicadas las notas han aprobado. Bueno, yo creo que me ha salido bien, espero aprobarlo. He estado un ratillo con Anita. El lunes fue su cumpleaños y hoy tenía examen como yo. Luego he hecho un amago de ir a estuidar a la biblioteca, pero no he ido y me he quedado en casa tocando la guitarra y viendo la televisión a una hora en que los contenidos son menos dañinos de lo normal. Luego he estado haciendo unos minipops que me ha pasado José Manuel por internet. Divertidísimos. Mañana tengo que seguir estudiando. Nos vemos.
Estoy escuchando la única canción que me gusta se Sabina, El rocanrol de los idiotas. Creo que es la primera del Yo, mi, me, contigo. En este disco también están Contigo y Y sin embargo. Tengo que decir que me mola mucho que la gente escriba aquí. Creo que hoy estoy demasiado cansado para ponerme a divagar y dejar los dedos sueltos encima del teclado. Sigo escuchando música más cañera, pero no logro despertarme. Creo que voy a irme a la cama. He estado estudiando a lo bestia en la biblioteca. Mañana tengo examen de Teoría de la Comunicación y no lo llevo mal, pero lo malo llega ahora. Ayer terminé de leer El hombre que sabía demasiado, de G. K. Chesterton y creo que es de los mejores libros que he leído, sin duda alguna. Leed la reseña. Ahora estoy con La espuma de los días, de Boris Vian. Está muy bien, pero resulta un poco ñoño. Es muy musical. Aparte de que se pasan las páginas hablando de música, la novela tiene ritmo y alegría. Voy a seguir leyéndola y a lo mejor cuando la termine cuelgo otra reseña. Un saludo a todos y suerte con vuestros exámenes. Éste es el hombre que sabía demasiado.
Hoy ha sido un día grande de estudio, pero creo que me va a faltar tiempo. Mañana debe empezar selectividad. Lo digo porque todas las niñas de la biblioteca estaban... cachondonas... A ver si así hay más sitio y no hace falta madrugar tanto. No he hecho mucho más hoy. Es difícil que todos nuestros días tengan algo interesante. Al menos los míos no es que sean demasiado entretenidos a veces. La mayor parte de ellos los paso sin darme cuenta (al menos me doy cuenta de esto). Quizás hay que hacer las cosas por hacerlas. Eso es lo que me jode, que la vida sea tan triste. ¿Para qué estudiamos? ¿Para sacar la carrera? ¿Da la felicidad sacar la carrera? ¿Existe la felicidad? ¿Existo yo? ¿Dónde se quedan estas palabras cuando nadie las lee? ¿Podemos ver el mundo a nuestra espalda sin usar un espejo? El caso es que cada día que escribo algo aquí y me doy cuenta de que no me pasa nada interesante, es cuando veo la vida tal y como es. La mayor parte del tiempo es lo menos interesante de nuestras vidas. Lo que hago no tiene sentido ni en el momento presente. Ni siquiera tengo ganas de escribir porque no puedo aderezarlo con rayadas mentales porque no tengo ninguna (grave, quiero decir). No quiero contagiar a nadie de este "nihilismo" o "crisis existencial" temporal. Es posible que cuando termine los exámenes... Bueno, o cuando... No sé, ya se me pasará. A lo mejor mañana o pasado. Me voy a poner a estudiar un rato. Mañana me dicen el resultado de la resonancia magnética. Un saludo y hasta mañana.
No sé qué pasa, pero los fines de semana nunca consigo escribir aquí todos los días. El caso es que la noche de ayer estuvo muy bien. Hoy me he tirado más tiempo tumbado que de pie y eso luego me pasa factura, que cuando me levanto parece que tengo una nube en la cabeza y no me entero de nada de lo que pasa. Por la tarde he estado tocando un ratillo la guitarra con mi hermano y luego nos hemos puesto a ver vídeos musicales. Como no había ninguno interesante, hemos puesto la película que le regalaron en su último cumpleaños, The Last Waltz (El último vals), que es una película documental del último concierto de The Band (un grupazo, ya tardáis en bajaros The Weight y The night they drove old dixie down). Salen invitados a tocar (Clapton, el tío Bob, Neil Diamond, Neil Young...). Todo un lujazo, señores, más barato que los discos de Andy y Lucas, y mejor que los de Alex Ubago. Mañana tengo que estudiar como un campeón (es decir, como la mayoría de vosotros), así que ánimo a todos. Está cayendo una buena tormenta. No han parado de caer rayos en toda la noche. Me encanta. Hasta mañana
Siento no haber escrito ayer, pero volví tarde a casa y ya no pude usar el ordenador. He estado un ratillo estudiando en la biblioteca. La biblioteca y yo no nos entendemos muy bien. Cuando necesito estudiar más es cuando menos me logro concentrar. No sé, es extraño, a veces me parece que el problema lo tengo conmigo mismo y no con un edificio con libros. Sí, es posible. El caso es que luego he tenido clase y por la tarde he estado en las fiestas del colegio. Este año han estado mejor que las del pasado, había mejor ambiente. Además, Chamberí siempre ha tenido cantera. Creo que mañana me voy a tener que ir a confesar porque la mayor parte de las chicas en las que me he fijado por su "hermosura" eran menores de edad. Por la mañana iré a la biblioteca y por la tarde, teatro. A ver si salgo por la noche, que me apetece un montón. Os voy a dejar, que se me abre la boca de sueño. Os presento a Wendy, la perra de mi vecina y la futura novia de Simón, el perro de Berta. La de abajo es mi hermana. El próximo día publicaré la foto que tengo de Wendy dando vueltas en el plato del microondas (espero que no lean esto los de protección de animales o los dueños). Que no, que es coña. Nos vemos.
Hoy he estado todo el día estudiando en la biblioteca. Ha sido un día duro, pero he chapado como un chino. He estado también preparando mi exposición oral de mañana (sólo es un ensayo). Ojalá no me ponga nervioso y tenga suerte. Niebla, de Unamuno, me ha sorprendido muy gratamente. Es difícil de leer, pero la historia es cojonuda. A ver si mañana cuelgo una reseña del libro. Os lo recomiendo muchísimo. Además, dice verdades como puños sobre la vida. Ahora estoy leyendo un libro de cuentos de G. K. Chesterton, El hombre que sabía demasiado. He leído sólo uno y me ha gustado bastante. Misterio. También voy a colgar la letra de alguna canción. La peli de El cuarto mandamiento, de Orson Welles, está bastante bien, pero no llega al nivel de Ciudadano Kane (¿alguna llega a ese nivel?). Bueno, os voy a dejar, que mañana hay que madrugar. Un saludo a todos.
Mal día hoy. No he parado ni un momento. El cuaderno de fotos que he entregado es una basura de tamaño 17x24 y la exposición de expresión oral ha sido una disertación en idioma tartaja. Dios, tengo la cabeza llena de ideas pero no puedo poner nada por escrito. El día que saque todo lo que tengo dentro, es posible que me arreste la policía y todo. Creo que debería irme a dormir, necesito estar despierto mañana. No tengo ganas de escribir más aquí hoy. No estoy contando nada interesante. Me gustaría contaros algo fantástico y alucinante, pero debo tener los órganos del sentido de la 'entendedera' atrofiados y sólo lo veo todo gris. Es triste que con 19 tacos me pase esto, pero creo que es pasajero. Seguramente, cuando acabe de leer Niebla, vaya a la feria del libro a comprar material para el verano y terminen los exámenes, todo volverá a ser mejor (o al menos, volveré a estar engañado). Nos vemos.
Se nota que el veranito ya está aquí. Hoy me he hartado demasiado pronto de la biblioteca y me he venido a casa a hacer cosillas en el blog. He colgado un par de fotillos y un mini-relato. La verdad es que no sé ni cómo hice algo así. Simplemente leí unos cuantos del mismo estilo en internet y quise hacer algo parecido. Ni está bien ni mal. Tiene sólo dos días. No lo he mirado apenas para corregirlo. Es algo inmediato, un impulso. Es como escritura libre pero cuidando un poco la forma. De la biblioteca he sacado tres pelis: Rain Man, Gigante y El cuarto mandamiento. Ya os contaré qué tal están. Musicalmente, ha sido un día especialmente 'freak'. He estado escuchando a Raphael. Lo peor es que está muy bien (aunque suene cañí). Creo que hoy era el Día Mundial Sin Tabaco, ¿no?. Vaya, me enteré demasiado tarde. Mañana tengo que hacer cosas de fotografía. Voy jodido de tiempo. A ver qué tal. Os dejo ya. Hoy no hay nada más interesante que contar. Ya sabéis, no hay respuestas porque las preguntas están mal formuladas. No tiene sentido preguntar, menos entonces lo tiene el pensar. Quizás lo mejor es dejar pasar el tiempo con la cabeza agachada. No tratéis de comprenderlo. La vida nos pasa por encima de la cabeza como una sierra mecánica. Hay algunos a los que no les llega la cabeza para saber qué es la vida, pero los que hacemos el esfuerzo por saberlo y levantamos la mirada, nos la corta como una rebanada de pan bimbo y tenemos que volver a cicatrizarlo todo antes de volver a levantarnos. Es una lata, pero es inevitable volver a caer. En fin. Vigilad vuestras cabezas, no os vayáis a enamorar.
Ayer tampoco escribí aquí. Soy un "dejao" de la vida. El caso es que son las diez menos veinte y sigo luchando contra el dolor de cabeza. Esta mañana he estado bastante resacoso. Consejo: cuando os estéis yendo de un bar y os ofrezcan un chupito gratis antes de dormir, ¡no lo aceptéis! Por Dios, qué cosa más mala era. Tenía el estómago y la cabeza como un huracán. El caso es que escuchar 'You never can tell' (la canción del famoso baile entre John Travolta y Uma Thurman en Pulp Fiction) hace que se me empiece a ir la jaqueca. Hoy Rocío-Carolina llevaba a teatro dos de mis atentados contra la literatura impresos. Me ha dicho que le molan. Me he hecho ilusión, la verdad, no se los había visto en la mano a nadie excepto a mí. A la pobre le daba vergüenza ir escuchando a Quique González delante de mí cuando me parece el mejor músico español de la actualidad (ni Bunbury ni leches). Una tipa un tanto friki. Bueno señores y señoras, me voy al cine a ver Ladykillers, ya os contaré. Mañana va a ser un día duro. Un saludo a todos. Ciao
Siento no haber escrito ayer, pero si lo hubiera hecho, es posible que mi teclado y mi monitor hubieran empezado a echar humo y tal vez hubieran salido corriendo hacia el lavabo para apagar su fuego. El caso es que tengo un sueño que me caigo y he quedado luego. No sé qué más deciros, así que voy a poner una foto que lo diga todo.
Días calientes pero fríos. Necesito dormir y descansar. Todavía no estoy de exámenes y ya estoy molido. Es posible que el día 25 me agarre una melopea de las de acordarte de que no me acuerde de nada. De hecho, si este viernes se tercia... No sé, ya veré. Mañana y pasado promenten ser días "de lío". No me hagáis mucho caso pues. Hoy no escribo más aquí. Me voy a dormir. Dormir. Dormir. Dormir. Dormir. Dormir. Dormir. Dormir. Morir. Dormir. Dormir. Dormir. Dormir. Dormir. Se me pira la pinza, ¿eh?. Es coña, pero ¿a que no os habéis dado cuenta?. Venga, nos vemos. Ciao.
Esto es el amor (al menos en Madrid). Voy en el metro, línea siete, en dirección a Canal (había subido en Guzmán el bueno). El tren para en Islas filipinas. Se abre la puerta y entra una chica que se despide de otro chico. A la vez que la chica se dirige al fondo del vagón, el chico va andando también en su dirección, pero por el andén. Se miran a través de la ventana. Se sonríen. Se tiran un beso. Se cierran las puertas. El metro reanuda su marcha. Los dos levantan un poco su mano y se despiden. El chico se da la vuelta con la sonrisa en los labios. La chica se sienta en un asiento junto al mío y suspira de alivio mientas tuerce el gesto poniendo cara de asco. Por mí, como si se meten todos en un barco y se hunden en alta mar para que se los coman los tiburones y, después de cagarlos, se los coman los peces linterna que hay en el agujero del océano. Bueno, hoy hay que seguir trabajando. Creo que me hacen falta unas horas de sueño. Seguramente no hubiera escrito lo de ahí arriba si no hubiera dormido tan mal hoy. De todas formas, no lo voy a borrar. Es algo que ha pasado y algo de lo que hay que dejar constancia. A diario veo (y vosotros también) cosas así por la calle. ¡Qué perros somos! Debería venir una bola de fuego enorme y abrasarnos. O que bajase una enorme mano del cielo y nos abofeteara. No más caña por hoy al género ¿humano?. Que descanséis. He dicho.
Esto es el amor (al menos en Madrid). Voy en el metro, línea siete, en dirección a Canal (había subido en Guzmán el bueno). El tren para en Islas filipinas. Se abre la puerta y entra una chica que se despide de otro chico. A la vez que la chica se dirige al fondo del vagón, el chico va andando también en su dirección, pero por el andén. Se miran a través de la ventana. Se sonríen. Se tiran un beso. Se cierran las puertas. El metro reanuda su marcha. Los dos levantan un poco su mano y se despiden. El chico se da la vuelta con la sonrisa en los labios. La chica se sienta en un asiento junto al mío y suspira de alivio mientas tuerce el gesto poniendo cara de asco. Por mí, como si se meten todos en un barco y se hunden en alta mar para que se los coman los tiburones y, después de cagarlos, se los coman los peces linterna que hay en el agujero del océano. Bueno, hoy hay que seguir trabajando. Creo que me hacen falta unas horas de sueño. Seguramente no hubiera escrito lo de ahí arriba si no hubiera dormido tan mal hoy. De todas formas, no lo voy a borrar. Es algo que ha pasado y algo de lo que hay que dejar constancia. A diario veo (y vosotros también) cosas así por la calle. ¡Qué perros somos! Debería venir una bola de fuego enorme y abrasarnos. O que bajase una enorme mano del cielo y nos abofeteara. No más caña por hoy al género ¿humano?. Sí, q
Hoy ha sido un día intenso de estudio en la biblioteca. Aún así, voy a llevarme mi ración de suspensos pertinente. Como véis, me he pasado el día metiendo más cosillas por el blog. Cuando me aburro pasan estas cosas. Mañana también habrá jornada intensiva de chapada dura en la biblioteca y de trabajillos. Creo que me estoy empezando a aficionar también a la fotografía. Me dejó mi amiga Ana su cámara para los trabajos de clase y me está dando gustillo hacer fotos a cualquier parida. A ver si el sábado me la llevo a teatro y practico un poquillo. (Mensaje para Rocío-Carolina, si lo lee: yo me pondré a estudiar cuando tú dejes de mirar en el curro los blogs de los demás, que no sé qué haces en internet a las once de la mañana, jejejejeje. El del minipop no es George Bush, lo siento. Nadie ha acertado todavía, no te preocupes). Bueno niños, he quedo con los lunnis ahora para irme al Coyote de Moncloa. Me acaban de llamar y me dicen que pille un poco más de coca para la fiesta, que están Ronaldo y Figo terminándose sus gramillos. En fin, así le va al Madrid. Un saludo a todos.
Hoy seré breve, que mi hermana se tiene que pirar a dormir. He hecho la corrección para Scott y el reportaje para Redacción Periodística. A ver qué tal. También he puesto una nueva sección en el blog con fotos de mis conciertos. Todas las que hay puestas hoy correponden al concierto de los Holy Days en el Happening 2004. Faltan Holy Days (Borja y Juanje), pero es que no tengo ninguna foto vuestra. Además, la calidad es vergonzosa y los comentarios parecen hechos por el presentador de Música Sí. Es muy triste, pero tenía ganas de colgar alguna fotillo aquí. Mi hermana me ha estado echando una mano con el Photoshop y hemos conseguido dejarlas con una calidad medianamente decente a un tamaño de kilobytes aceptable por el blog. Así que nada, esto es vuestro, decid lo que queráis. Por cierto, Rocío-Carolina, qué sorpresa me he llevado al leer tu comentario. Tranquila, ya nos iremos a tomar más cañas el próximo sábado. Un saludo a todos y que descanséis. Por cierto, invito a una caña a quien adivine quién es el de la foto (minipop).
Ayer no escribí nada aquí. Estuve cenando por la noche con Patch, Antonio y Borja, y luego un ratillo por Tribunal. No he podido irme al Escorial hoy porque estoy de trabajos hasta las cejas. Además, me ha mandado Scott, mi profesor de inglés, un texto para que se lo corrija. Me he levantado a la una de la tarde. Sólo he visto la boda en resúmenes estúpidos. ¿Os ha parecido bonito? A mí me sigue pareciendo que el mundo apesta, que estamos anclados todavía en la Edad Media (probablemente sigamos así mucho tiempo si continúan las guerras y los odios). De todas formas... No sé en qué coño piensa la gente que va a hacer cola enfrente del Palacio Real. ¿No tienes nada mejor que hacer? Pues entonces no me digas qué es lo peor que haces en tu vida, que puede que seas sexador de pollos (no tengo nada contra el gremio en cuestión). En teatro hemos estado haciendo movidas de decorados, cosas necesarias pero que a mí no se me dan muy bien. Parece que vamos a mejor ritmo ahora. Como siempre, hemos estado hablando de mujeres, sexo y títulos de películas porno. Además, ha venido una chica nueva (Rocío-Carolina; creo que se llama Rocío, pero me ha dicho Carolina) que me ha caído bien. Será la primavera, digo yo, aunque era una tía maja. Alba me ha dicho que hable en el blog de hoy de este rato en la plaza de Olavide. Pues no sé qué contar, así, de primeras. Bueno, podría decir que... no sé... estoy buscando algo que no sea un topicazo. El caso es que nuestras conversaciones no son muy tópicas. No creo que haya mucha gente en el mundo que hable tanto de mujeres (y que estén tan jodidos por ellas) como Antonio o yo. Tenemos a la pobre Patch martirizada y Víctor no decía nada. Menos mal que se ha ido Andrés pronto, que si no, se arma gorda. Alba jugaba con el perro y se preguntaba si los títulos de las pelis porno eran de películas reales o no. Yo creo que sí son reales. Vaya, ahora me doy cuenta de que Alba también nos sigue el rollo cuando hablamos de guarradas... vaya... Bueno, el caso es que Rocío-Carolina no nos conocía a ninguno mucho y se ha debido de quedar flipando en estéreo. Bueno, no mucho, que me ha pedido que le lea la cartilla de mi hermano. Un poco más y me pide su móvil. Bueno niños, me voy a hacer trabajillos. Que descanséis.
Buenas noches a todos, queridos blogueros. El programa de radio ha salido mejor de lo que esperaba. A lo que voy, por fin me han hecho la resonancia magnética, después de un jodido mes de espera y otro más después de la lesión. Justo ahora que había contactado con un traficante de órganos ruso que me había conseguido la pierna de un ex-actor porno al que tuvo que matar porque no le pagaba la cocaína. Era un buen negocio. He tenido que llamarle para cancelar la operación. Creo que no le ha sentado nada bien. Tengo miedo... Alguien llama a la puerta... ¡AAAHHH! Ufff, es mi madre. El caso es que han tardado casi una hora en hacérmela, y otra que había estado esperando, hacen dos. Me ha dado tiempo a terminar El poder y la gloria (muy bueno por cierto) y a escribir un pequeño relato de mierda que voy a colgar aquí, para que veáis lo aburrido que estaba en la sala de espera. Una vez dentro del tubo me han puesto unos cascos para no oír el ruido infernal de la máquina. Aún así, se seguía oyendo un sonido que era una mezcla entre una ametralladora tipo Equipo-A, una máquina tragaperras y un videojuego de la NES. No me he podido quedar dormido y he aprovechado para... Para nada. Ni siquiera podía ponerme a pensar en tías. Imagina que aparece el tío y te ve con el soldadito firme. Quita, quita. En realidad he aprovechado para pensar en cómo terminar la historia que estaba escribiendo mientras esperaba. No me he quedado nada contento, pero no sé cómo hacerla mejor. No sé si os gustará. De todas formas, leedla. Bueno, me voy ya, que tengo examen de radio mañana por la tarde y tengo que estudiar por la mañana. Un saludo a todos. Ciao
Llega el calor y vuelven las canciones pachangueras, las chicas guapas, el amor... Qué pena que a mí no. En el fondo da igual, aunque hoy he vuelto a ver a la rubia de la biblioteca y hemos tenido la conversación de siempre: - ¿Está libre...? Anda, eres tú - Hola, ¿qué tal? - Bien, ¿y tú? - Yo también bien. ¿Qué tal en febrero? - Bien, pero ahora voy fatal. - Bueno, todavía queda para junio. - Bueno, pero no mucho. Será porque es mejor también así, ¿no?. Parecemos gilipollas. Llevo viéndola en la biblioteca desde hace un jodido año y medio y todavía no sé su nombre. Estudia Historia del Arte (como mi hermana) y vasco. Creo que es de esas chicas que cuando las tocas, desaparecen y te despiertas en la cama con una sonrisa de gilipollas, como si hubiera sido verdad. No puede ser tan guapa ni parecer tan dulce. Es de coña. Creo que si la tirasen desde un sexto piso, sacaría las alas de ángel y remontaría el vuelo. Ojalá tuviera menos nervios y más huevos. Cuando hablo con ella tartamudeo como Sean Penn en Yo soy Sam. Llevo todo el día metiéndome hostias en la cabeza por no haberle dicho nada más. Tal vez sea mejor así. No lo sé. Sí lo sé. No sé... Parezco esquizofrénico. ¿Es real? ¿No? ¿Es posible? ¿No? ¿He de creerme? ¿No? Mañana tengo clase de radio. Grabamos el programa. Creo que va a quedar fatal. En fin, me voy a soñar con la chica de la biblioteca. Ojalá sueñe con ella. Ojalá vosotros también. Sabríais entonces cómo estoy ahora.
No sé ni en qué día vivo. Bueno, sé que es martes porque he tenido fotografía, pero si no fuera por eso, pensaría que es lunes. Todos los días son jodidos como los lunes. Incluso más. Acabo de cerrar una partida en un trivial de internet. Estaba lleno de frikis (a lo mejor yo también era uno de ellos...). El caso es que hace buen tiempo ya, con lo cual, ya queda menos para que todo el mundo se empiece a quejar de que al sol te torras y demás (ayer nos quejábamos de la lluvia y hoy nos quejamos del sol, ¿alguien está a gusto en este mundo?). Como veo que nadie está a gusto, propongo que nos unamos todos al "Fuck the universe club". En la página de Ryan Adams hay un enlace. No propongo un suicidio colectivo, ni violaciones, ni beber sangre de cabra después de haber realizado el acto sexual con el animal. Mañana iré a estudiar a la biblioteca. El que quiera unirse al club, que me traiga una fotocopia del DNI, número de teléfono y un certificado médico diciéndo que no tiene enfermedades venéreas (esto sólo para mujeres). Un saludo a todos, hasta mañana.