Ayer estuve viendo Troya. No os perdéis nada si no la vais a ver. Ojo, si tenéis novia, no dejéis que vaya. Es posible que tenga más orgasmos por minuto que contigo y con mil viagras echando carreras por las venas de tu polla. Hoy he llegado a clase y todas las que la habían visto llevaban bragas de recambio en la mochila por si comentaban la película. Sin duda alguna, Brad Pitt ha mejorado mucho como comedor de esteroides y cortisona. Si los actores hubieran sido unos tirillas o unos gordos, nadie se fijaría en ella. Es más, nadie del reparto destaca. Bueno, el papel de Peter O'Toole es decente, pero qué pena que sea un abuelete (aunque tiene los ojos azules). Apenas hay momentos épicos. Las peleas en la arena de Gladiator no son nada comparables a las de aquí, que parecen sacadas del Street Fighter. El caso es que si te lo quieres pasar bien, ve a verla, pero no te esperes un peliculón como nos la estaban vendiendo desde hace meses. Hoy he tenido un día tranquilo pese a que he estado estudiando en la biblioteca desde las ocho y media. Es genial enterarte en el mismo día que tienes que hacer una noticia de dos folios y terminarla en un cuarto de hora. También es genial que lo que te vendían en la Universidad como una conferencia única sea repetida. Qué pozo de mierda me estoy dando cuenta que es mi Universidad. Me vuelve a doler el pie, pero espero que se me pase en la cama. Ayer empecé a leer El poder y la gloria, de Graham Greene. Es genial. Si san Pedro hubiera seguido negando a Cristo después de que le detuviesen, sería el protagonista del libro. Una joyita. Por cierto, a ver si sigo colgando reseñas y otras cosas. Ayer añadí también un apartado para las canciones que debéis bajaros de internet. Bueno, me voy a ir ya, que mañana quiero madrugar para irme a comprar libros de segunda mano. En Fernández de los Ríos están a un euro. Y luego dicen que la cultura es cara. Sólo hay que saber buscar... La respuesta está ahí fuera... No la busques en los periódicos... No la busques en el suelo... Sopla en el viento...
San Isidro Labrador también tenía resacas. Ayer hubo lío por la noche. Botellón reducido pero grande en efectos etílicos. Mañana de dolor de cabeza y zapatilla en la boca. Siento un pequeño dolor a la derecha de mi ombligo, justo debajo del michelín. Mi hermano también llegó bastante tocado a las siete y cuarto de la mañana. Mi habitación olía por la mañana a bodega. Destilerías Martínez. Había que dar el pego después, tenía comida familiar. No se ha notado mucho. Por la tarde he tocado un rato y he estado leyendo a Norman Mailer. Me está costando mucho Los desnudos y los muertos, pero el tiento de esta tarde ha sido letal. Ahora me lo acabaré. Luego he salido con Berta y David a tomarnos un refrigerio. Ha sido el primer helado del año. Me voy a dormir ya. Que descanséis todos.
Por fin se graduó mi hermano. Yo más que nada lo quería para darle los regalos. Mis padres le han comprado una Fender Telecaster impresionante. Es mejor que mi guitarra y todo. Tiene cojones la cosa. El caso es que la ceremonia ha estado bien, pero como siempre, me he aburrido. Todos los actos oficiales me aburren. No podría ser diputado. Todavía peor, espero que si algún día me pongo a trabajar en la redacción de algún periódico y otro medio, nunca me manden a cubrir alguna movida de esas. Me he pasado toda la tarde estudiando, leyendo y escribiendo. Hacía ya un par de semanas que no escribía nada nuevo. Ahora voy a salir. Salgo porque me lo merezco y porque creo que tengo cosas que celebrar. Mi pierna derecha está a puntito ya de ser la misma que antes. Espero que no haya ningún andamio por la calle porque esta noche pienso darme un homenaje. Mañana os contaré. Un saludo y buenas noches.
Por fin han acabado las conferencias. Qué dolor de gente. Mis quince puntos al bolsillo y a otra cosa. Le hemos comprado los regalos a mi hermano para su graduación. Qué ganas tengod e dárselos para poder usarlos yo también. Mañana hay que ir a Alcalá de Henares al acto. Seguro que me lo paso bien. Conozco a algunas de las tías macizas de su clase y a algún amigo suyo. Tengo que acabar pronto hoy aquí porque me voy a poner a ver con mis hermanas El último samurái. A ver qué tal está. Mi cita con el podólogo ha sido indolora al cincuenta por ciento. La otra mitad ha sido insufriblemente horrible. Parece ser que ya no queda ningún punto negro vírico en mi pie. La rodilla va genial ya. Hoy hasta me he echado alguna carrerilla para pillar un semáforo en verde. A lo mejor el sábado echo un partidillo de fútbol y todo. Todo depende de lo que digan mis servicios médicos. Quizás lo mejor sea reservarme para la final de la Copa del Muro, que se celebra cada verano en la Villa de El Escorial en la plazoleta redonda. Además, estoy apercibido de sanción. Una tarjeta más y no podré vestirme de corto en unos cuantos meses. En fin, vosotros. Que me voy ya a ver la peli. Seguro que me quedo sopa, como siempre. Un saludo y que os vaya bien.
Lo siento, no puedo hacer las cosas por obligación. Me siento como si estuviera sentado en una mesa con unos amigos, cenando tranquilamente, y creo que tengo a Robert de Niro detrás de mí con un bate de béisbol en la mano preguntándome si me gusta el béisbol. Es insufrible hacer las cosas así. Luego no me extraña que me quede dormido en todos sitios. Si después de dos cafés, una cocacola y una pastilla de pharmaton me sigo quedando sopa hasta en el Dragon Kahn, sólo hay dos opciones (aparte de la universal, joderse): o la gente tiene que cambiar o me tengo que pasar a las anfetas. Todo esto viene a que me he apuntado "obligado" a un seminario sobre lengua y comunicación. No os diré más. Esto del E-mule es cojonudo. Ya me he bajado unos cuantos discos. El último es de unos tipos que se llaman The Zuttons. Vi un día el single y me gustó. También me he bajado un vídeo de Ryan Adams y Elton John cantando Oh, my sweet Caroline. Deberíais bajaros la canción (sin el vídeo por supuesto). Mañana tengo radio a las nueve de la mañana y luego conferencias hasta las siete de la tarde. Después, visita al podólogo. Luego tengo que ir a que me cojan medidas para la caja de madera. Si alguien se quiere venir, quedamos a las diez y media en el tanatorio de la M-30 para que nos midan y luego nos vamos al puente de Toledo. Estaría bien que fuera alguna chica la que me acompañase. Así, si nos suicidamos, pensarán que lo hemos hecho por amor y no por agotamiento existencial. Si esto llegase a ocurrir, no me esperéis el viernes a las tres de la tarde en el Canal de Isabel II para manifestarnos contra el mal tiempo y la lluvia. Lo primero porque ellos no tienen la culpa (yo sé quién la tiene) y lo segundo porque, lógicamente, estaré muerto. Que durmáis bien. Hasta mañana.
Hoy rápido, que me he entretenido más de lo que quería en hacer la reseña de Star Wars. Si es que, cuando a alguno le gusta algo, no importa el tiempo. Qué pena que a veces no les gusta cuando a ti sí (lo siento, me ha venido a la cabeza). Tenía mogollón de cosas que contar hoy aquí, pero se me han ido todas con las prisas por acabar. Es una pena que el tiempo siga así. Iba en el autobús escuchando el disco perfecto para estos días, el Love is Hell pt.2 de Ryan Adams. Estaba absorto entre los viejecitos decrépitos y los pijazos de económicas. Bueno, hoy no escribo más aquí. El tiempo que tardáis normalmente en leer el diario lo podéis emplear hoy en leer las secciones del blog. Un saludo y que os sea leve el vivir (si es que creéis que lo que hacéis es vivir).
Como todos los lunes, ha sido un día puto. Es jodido ir a clase un lunes aunque vayas por la tarde. De todas formas, ha sido cojonudo (pese a la lluvia y a mi visita al podólogo). Hoy os recomiendo una película: Un niño grande. No sé quién es el director, pero la protagoniza Hugh Grant. Él es un adulto con la madurez y los sentimientos de un chico de quince años. Conoce a una chica a la que se quiere tirar y, por inercia, también cruzará su camino con una madre suicida y su hijo y bla, bla, bla. Yo también quiero ser una isla como él, pero con ciertas matizaciones. A veces pienso que no está nada mal su vida, aunque sea un tío con una conversación de cinco minutos. Hay gente que es así, que en cinco minutos han agotado toda su munición y otros que se tiran horas y horas hablando de gilipolleces. La verdad es que es un tipo que no se preocupa de nada, vive a su rollo, sin problemas. Ha llegado a mi casa la colección de biografías del ABC. Ya tengo lectura para todo el verano, aunque hay algunas que me parecen un truño, otras sí tienen pinta de estar bien. Mi hermano también ha ido de compras y por seis euros ha comprado cuatro libros. Entre los adquiridos, hay uno de Graham Greene (Brighton, parque de atracciones) y otro de Sylvia Plath. También estoy pensando en darle un nombre a estas memorias-escritos-reseñas-relatos. Hunter S. Thompson llamaba al conjunto de sus artículos los "papeles gonzo". A lo mejor estaría bien llamarlos "papeles mojados", aunque no tiene fuerza. Anda, los "archivos lúcidos" no suena nada mal, aunque algunas cosas no son muy lúcidas, son sólo improvisaciones ante las teclas de goma. Sí, me gusta. Lo cambiaré más adelante si encuentro algo mejor. Bueno chicos, os dejo. Me voy con Norman Mailer a la isla de Anopopei a seguir cazando amarillos. Un abrazo.
Hoy escribo pronto aquí, me voy al cine con mi hermano a ver The cooler. Mañana os contaré qué tal está. No ha sido un día muy interesante hoy, no me han pasado cosas muy curiosas. Por eso os voy a hablar del libro que me estoy leyendo, Los desnudos y los muertos, de Norman Mailer. Esta ambientado en la Segunda Guerra Mundial y la batalla del Pacífico. A un relato sobre guerras no se le puede pedir más que todo lo que da este libro: muy bien reflejadas las situaciones de combate y una descripción exhaustiva de las mentes de los soldados (miedos, reflexiones, inquietudes). Muy en la línea de Tolstoi y Guerra y paz. Pese a ser muy gráfico y violento, me está encantando, no se me está cayendo de las manos. Me recuerda mucho a El nombre de los nuestros, de Lorenzo Silva. Lo malo de la mayor parte de los libros de la biblioteca de Iglesia es la traducción, y éste no iba a ser menos. Debe ser que cuando el régimen de Paquito el de Ferrol, nadie se preocupaba de poner los libros en castellano-español y los dejaban todos en castellano-güey, con lo cual, el libro está lleno de "ustedes, jódanse" y vocablos que aquí no pronunciaríamos ni después de haber visto todos los episodios de Speedy González. No os recomiendo que os leáis este libro con tanta efusividad con la que os recomiendo otros, pero hacedlo si tenéis oportunidad. De todas formas, si queréis leer algo grande y que sea parecido a esto, no tardéis en coger alguna edición nueva (las antiguas también están en castellano-Disney) de Guerra y paz. Algo más asequible es el que os he dicho antes de Lorenzo Silva. A ver si leo alguno más sobre guerras, que me están gustando todos los que he leído. Ah, se me olvidaba, La rebelión de los tártaros, de Thomas de Quincey. Es cortísimo y precioso. Si queréis os lo dejo. Bueno chicos. Me voy a cenar. Que os vaya bien esta semana. A ver si mañana meto más cuentos o reseñas. Ciao.
Hoy ha sido un día... como otro cualquiera, con sus buenos momentos y con sus momentos jodidos. He ido a teatro. No tendría que haber ido, pero hemos avanzado mucho en una escena y luego me han estado maquillando. Con los potingues en la cara parezco un alcohólico y un drogadicto (¿un guiño al futuro?). El caso es que ha estado bien, aunque ahora que he parado es cuando el pie empieza a resentirse. Por fin me han devuelto el Love is hell Pt.2. Nada más llegar me lo he puesto y ya empiezo a notar sus efectos depresivos. Voy a quitarlo y a ponerme a ver el partido del Madrid. A ver qué coño hacen estos desgraciados hoy. A ver si me da alguien una buena noticia hoy (nadie me ha dado noticias, ni buenas ni malas). Bueno, me despido de todos. Que os vaya bien.
Hoy ha sido un día de esos que empiezan bien pero que acaban jodidamente mal. La agenda de previsiones pronosticaba un día que iba a acabar en ciego gordo desde pronto, pero las cosas se han empezado a torcer a partir de las cuatro y media de la tarde. He ido pronto a la biblioteca y he estudiado bastante. A las once, una aparentemente inofensiva y rutinaria (desde hace una semana) visita al podólogo. Ya iba yo preparado y me he tomado un par de gelocatiles. Todo parecía ir bien. Qué coño, todo iba bien. He estado de cervezas (bueno, minis) y comiendo con los de la Villa y luego he ido a clase. Entonces ha sido cuando el paracetamol se ha empezado a diluir en mi sangre y a desaparecer su efecto. He tenido que coger un taxi para volver desde mi facultad. Llevo desde las seis y media tumbado en el sillón. He estado escuchando a Dylan y los Cure, he visto un documental (bueno, a medias) de serpientes de tamaño descomunal (no haré bromas ni comparaciones), he comprobado que el puto grupo Prisa no regala un mes de prueba del canal Playboy y he cenado como un rajá. ¿A qué parece un plan cojonudo? Pues no, el que lo piense no sabe lo que me duele la jodida planta del pie. Joder, voy con muletas a mear. Eso no es bueno, es una mierda. Coño. Ya me he tomado como cinco pastillas para el dolor en todo el día y sigo sintiendo una enorme sanguijuela chupando líquido en mi pie y restregando sus excrementos sobre las heridas que dejaron sus compañeras caídas. Al menos ha sido una buena mitad de día con los Dunadan, Sego, Fily, Drugs, Luten y Manolo. Joder, parecen nombres de Pokémon, va a haber que cambiarlos. En fin, que tampoco he salido aunque han pasado a buscarme en coche Ana y Marina. Lo siento, hoy os privo a todos de mi presencia por las calles de Madrid. Aprovechad, pero dejadme algo de bebida por si mañana puedo plantar el pie. Un abrazo a todos. Hasta mañana.
Bueno, hoy rapidito, que mi hermana se pira ya a sobar y tengo que salir de su habitación. Joder con mi pie, otra vez humo. El podólogo me ha ofrecido ponerme anestesia, pero he dicho que no. No sé si porque tengo los cojones peludos o porque pasaba de tirarme con el pie tonto todo el día. Lo de Andrés ha estado realmente bien. Todo un jefazo al frente de los Sold Out. Hay madera en ese grupo, no tanta como los Holly Days, pero la hay (es que tengo que poner bien a mi grupo). Al presentador de los monólogos habría que meterle en un barco y hundirlo en medio del océano. Arde en el infierno, capullo. Mira que dejarte vacilar por un jipioso con un pelo que parecía una telaraña negra y una pinta de capullo-porreta que se caía del asiento. En fin. Algunos monólogos han tenido gracia (algunos, muchísima), pero otros parecían la coca-cola light del humor. De todas formas, un muy buen espectáculo. Hoy hace un mes de lo de mi rodilla y todavía me sigue doliendo. Aún quedan 14 días para la resonancia. Sigo buscando un cirujano por el mercado negro para que me opere sin tener que hacer lista de espera. Me he bajado unas cuantas versiones alternativas de canciones de Ryan Adams que son geniales. Por cierto, hoy he metido un par de reseñas más de discos, a ver si os molan. No tengo tiempo para marear la perdiz más hoy, el pescado está vendido. Hoy no hay rayaduras, ha sido un buen día. Todavía estoy esperando el día inolvidablemente genial, aquel que ningún otro por malo que sea te hará olvidar. En fin, un abrazo a todos.
No sé si conseguiré publicar este artículo. Como veis, estoy reformando el blog y no me deja publicar más de diez artículos en un día. La intención es separar un poco todos los diferentes escritos para que no sea tan incómodo leer esto. Además, estoy separando por secciones los mejores libros, discos, películas, etc., para hacer un archivo con pequeñas reseñas de todos. Añadiré cada cierto tiempo reseñas nuevas de libros o películas (o lo que sea) que vaya viendo/leyendo o ya haya visto/leído. Por cierto, son mías, no las he copiado de ningún sitio ni nada. Ayer por la noche mi hermano me dio una gran noticia: Bowie está confirmado en Santiago de Compostela el día antes de que toque Dylan, con lo cual (si consigo el dinero) me iré los días 16 y 17 de julio a Santiago. Recemos para que eso sea así. Hoy he vuelto a ver humo saliendo de la planta de mi pie. Incluso me ha dolido más que el otro día. Ya me imagino cómo será mañana. Sigo enganchado a Every grain of sand. Ya tardáis en bajárosla. A pesar de todo, sigo viendo luz al final, lo que pasa es que no sé si la salida está cerca y es muy pequeñita o si la distancia está haciendo de la enorme puerta de escape un agujero pequeñito. Ya se verá. Lo mejor es seguir andando, aunque no se vea muy bien (vamos, que no está tan oscuro, no os preocupéis). Nunca he perdido la esperanza. Ayer colgué un relato. Me parece que os merecéis que regale uno por cómo os habéis portado esta semana conmigo (y cómo lleváis desde tiempos inmemoriables haciéndolo). Este fue de los primeros que escribí y ha aguantado el paso del tiempo (en mi opinión). Bueno chicos, a ver si nos vemos mañana en lo de Andrés. Un saludo y que descanséis.
Éramos pocos y parió la abuela. Y a la muy jodía le ha dado por parir papilomas en la planta de mi pie derecho. El podólogo me ha estado echando unas gotitas de un ácido comparable al garrafón de La Notte y veía como salía humo de la planta de mi pie. Ahora sí que siento dolor. Todo por ir a ver qué eran esas manchitas oscuras que tenía. Joder, es como si miles de hormigas carnívoras africanas se hubieran adherido a mi piel y se estuvieran comiendo los malditos papilomas. Menos mal que me ha dicho que en tres o cuatro días me lo quita. Más te vale, cabrón. Si no lo haces, voy a coger el puto ácido con el que me has rociado y te lo voy a echar en los ojos, y cuando haya consumido tus globos oculares, voy a sacar mi polla y voy a mear en tus cuencas vacías. Por supuesto, es coña. El tío ha sido muy simpático. Me ha dado conversación y me ha explicado muy bien todo lo que me iba a hacer. Ha sido el segundo desconocido que en el mismo día me ha dicho que me voy a morir de hambre por estudiar Periodismo. He entrado en mi bar después de comer a tomarme un poleo y el tipo que estaba al lado en la barra se ha puesto a hablarme. Vale, no había ningún problema hasta que se ha puesto a criticar a los periodistas. El hombre estaba en un avanzado estado etílico a las cuatro de la tarde. Decía que era un médico de Oviedo que había venido a trabajar en la Seguridad Social y que sólo llevaba tres días en Madrid. El caso es que me he puesto con el pie estirado delante del ordenador a escuchar a Muddy Waters y se me ha olvidado todo lo que tenía que hacer. El disco que estoy escuchando es tremendo. Es un negrito de los años cincuenta cantando él solo con su guitarra acústica en plan blues. Usa una botella para hacer slide con las cuerdas, lo hace muy country. Ya no hay gente así. Ya no hay gente que arriesga. Somos todos unos cobardes. Esta mañana he estado estudiando un ratillo en la biblioteca. Sigue habiendo buena cantera entre las que estudian Selectividad. Creo que voy a ir dejando esto ya por hoy. Estoy demasiado cansado. Borges es un petardo. Me siento como un personaje de Cube. Estoy demasiado perjudicado físicamente como para no estarlo también mentalmente. A veces pienso que me sobra cuerpo, peso. Si estuviera más delgado, me aprovecharía un montón más (mens sana in corpore sano, o algo así). El caso es que os tenéis que leer el primer poema de Las flores del mal de Baudelaire para que entendáis cómo me siento (el que habla del albatross). Un saludo a todos. Hasta mañana.
A tomar por culo el Madrid. A tomar por culo la Liga. A tomar por culo el fútbol. A tomar por culo La casa de tus sueños. A tomar por culo la televisión. A tomar por culo el resfriado y el invierno en primavera. Espero que nadie más se ofendiera si "se tuvo que joder". No soy quién para joder a nadie que no quiere ser jodido. Ya tomaré medidas para poner fin a las jodiendas. Perdón si alguien se sintió ofendido. No volverá a ocurrir, ¿sabéis por qué?. Porque no pienso volver a retractarme de nada de lo que escriba aquí. Nunca he pretendido ser ofensivo contra nadie en este blog, por lo tanto, no va a volver a haber razones para tener que pedir perdón, escriba lo que escriba. Cada uno puede decir lo que le salga de su sagrado culo y para eso están los foros, o lo que uno quiera. De todas formas, si alguien cree que merece mención aparte en mi vida, que me mande su dirección para que no vuelva a olvidarme. Vale, ya paro. Mi nariz es como un grifo de mucosidad líquida y transparente. ¿A que no os interesa?. A mí tampoco. Hay cosas más graves en este mundo, como que tus padres y tus hermanos estén agilipollados delante del televisor viendo el nuevo reality de Telecinco: La casa de tus sueños (también es grave que yo me pase como dos horas al día delante de la maquinita esta). Habría que hacer algo para que Berlusconi sólo pusiera programas en sus cadenas como los que hace Patch (y eso que a mí los coches...). Lanzo un grito de guerra contra la televisión basura y la música "de serie". Mañana es el comienzo del fin. Ya me pongo a estudiar. Poco a poco, no vaya a ser que saque algún sobresaliente. Ya os contaré cómo anda el mercado de verano de la bibliteca. Os dejo a todos. Mañana pondré alguna cosilla por aquí. Que descanséis. Yo me voy con mi resfriado a lidiar con Borges.
(Escrito el sábado 1 a las 15.28) Gran concierto el de ayer, aunque si os digo la verdad, más por el ambiente que por nosotros. Y no es peloteo. ¿Os fijásteis qué mal sonaba todo? No se oía nada en el escenario. ¿Y qué coño hace tanta peña subida al escenario? Yo sabía que Pablo, Chiri y Vidillas iban a subir, pero tanta gente...(¿Qué hacías ahí, arbolillo?). En fin, que me lo pasé genial, pero que el concierto del miércoles fue mucho mejor musicalmente (ayer tocamos como una pandilla de descerebrados espídicos). Otra vez, os doy las gracias a todos los que vinisteis, desde la gente de la Ilustre Villa a los que viven en Barajas, Chamberí, Castellana y Alcalá. Y si me olvido de alguien, pues se jode (me olvido de Patch). Ayer me terminé El tercer hombre, de Graham Greene. A veces pienso que cada libro que una persona lee, es una paletada de arena que cava para su tumba. Y más al ver lo que nos rodea. Esas cajas negras... Esas personas que están dentro de ellas... Esas otras que se quedan delante... ¡Dejad de leer esto ya! ¡ Perdéis el tiempo! ¡No hay respuestas! ¡No hay nada que buscar! ¡La carrera ya terminó y nadie cobró las apuestas!
Ya estoy otra vez aquí con todos vosotros. Después de una ración de rock para oídos con pedigree, un ciego que mataría a la cabra de la legión y nueve horas de clase después de haber dormido tres, vuelvo a aporrear las teclas para indicaros el camino hacia la paz y la serenidad. Lo primero que tengo que decir es un enorme GRACIAS a todos los que hicisteis el esfuerzo de venir un miércoles por la noche a escucharnos. Desde la conexión telefónica con Francia, pasando por el sujetador de Irene y la pancarta de la gente de clase, hasta la camiseta de Alba y todos vuestros gritos desde ahí abajo. Si no hubiera sido por todos vosotros, nosotros hubiéramos hecho una mierda ahí arriba. Espero que os lo pasarais como enanos. Os recuerdo que mañana hay tralla de la dura para vuestros lindos ojetes. Os vamos a meter tanta caña por el culo que no vais a tener que hacer esfuerzo para cagar. Os dejo a todos, que me voy a hacer la prueba de sonido para mañana. Por cierto, os invito a que dejéis vuestra opinión sobre cuál fue la canción que mejor nos salió o la que más os gustó. Aquí está la lista: 1.- Todo negro (Los salvajes) 2.- You really got me (The Kinks) 3.- Washed it all away (Borja y Antonio o Antonio y Borja) 4.- Nuclear (Ryan Adams) Un saludo a todos.
Estoy nervioso. El bulto del pecho empieza a desaparecer, pero ahora estoy jodido del estómago. Mi cuerpo aguanta peor la tensión y el estrés que una borrachera de caballo. Mañana es el gran día. Nada puede salir mal. NADA. He estado ensayando con los Urbano y Pablo. El del viernes también promete tela. Tenemos un par de sorpresitas preparadas. Por fin acabé el trabajo del puto Thompson. Le voy a acabar odiando. Ahora estoy con El tercer hombre, de Graham Greene. Promete. Os voy a ir dejando, que tengo que descansar. Mañana hay que estar en la pomada desde pronto. Shut up and go to sleep. Que descanséis.
Sí, estoy en la pomada. Ryan Adams petardea en los altavoces del ordenador y los dedos no paran de escribir, llevo todo el día currando en el trabajo sobre el Doctor Gonzo y Tom Wolfe, con fiebre, el estómago del revés, un bulto en el pecho que a veces pica y otras duele y, cuando no, las dos, y las lentillas pasadas de fecha haciendo polvo mis ojos. Que le den por culo a la calle y todo lo que hay ahí fuera. Hoy no he salido de casa y estoy como un león encerrado, quiero salir a comerme el mundo con los huevos llenos de amor y la cabeza girando como una peonza borracha. Ahora os voy a dejar, no quiero entretenerme aquí. Hoy no cuelgo ningún relato. Estoy en la lista de espera de la inspiración. Lo último que escribí no me gusta nada (aunque no es malo). Todavía me quedan cosas que me gustan y son buenas, pero no las quiero poner aquí hasta que vuelva a tener algo bueno entre ceja y ceja. Si alguien está interesado, le paso más por email. Bueno chicos, os espero el miércoles (y también el viernes) a las nueve y media en el Paraninfo de la Complutense. Hay alguna que ya se está rajando. Nos vemos mañana por aquí o el miércoles. Ciao.
Ayer fue un gran día. El ensayo con los Holy Days fue grande. ¿Alguien puede decirme si hay algo mejor que tocar en un grupo de música? Yo podría decir cosas totalmente equiparables, pero nada superior. La obra de teatro sigue poco a poco. Preparar las cosas bien lleva su tiempo. Por la tarde fui a pedirle la guitarra a mi vecino del cuarto. Me ha dejado una Gibson del setenta y pico de color negro. Acojonante. Si Dios fuera guitarra, sería negro.ando No puedo parar de tocarla. Paso del trabajo. Por la noche lo di todo, pero no acabé muy mal. Me lo pasé muy bien. Hoy domingo he estado ensayando por la mañana con los Superman Sucks y los Holy Days. Muy intenso. He comido como un animal en casa de mis tías (felicidades, tía) y he estado viendo el partido en mi casa la primera parte y en un bar con los de la Comunidad la segunda. Jodidos futbolistas. Que os den por culo, cabrones. Estoy molido. A mi rodilla le ha dado hoy por estar jodiendo y no me ha parado de doler en todo el día. No me he acordado hasta hace un rato de bajar a buscar los lingotes de oro. Tanta guitarra y luego el partido me han distraído de lo verdaderamente importante. Hoy es domingo y la de la limpieza no estaba. He intentado abrir la puerta con un pequeño explosivo casero fabricado a base de chicle, carne de Buguie, vinagre y Kellog's Special K, pero no he conseguido nada. Ahora que lo pienso, me parece que esa no era la receta. El caso es que he tenido que recurrir a la técnica de desmantelamiento de la cerradura y he arremetido con el primer volumen de En busca del tiempo perdido. Tras el primer golpe, el picaporte ha caído y la puerta se ha abierto mansamente. Lo peor estaba por llegar. No había nada dentro del cuarto secreto. Sólo un papel escrito a boli con mi letra: "Los he sacado a la calle". No estaba firmado. Además, yo no había escrito eso, ¡qué carajo!. He bajado hasta la plaza de Olavide buscando en cada papelera alguno de mis lingotes y no he encontrado nada. Al llegar a la plaza del Beautiful Love, he visto a una pareja que me ha resultado sospechosa. Estaban sentados en un banco al sol. El chico parecía poner más interés en la conversación que la chica. Me senté sin que lo notaran en un banco que había justo detrás del suyo. Podía escuchar su conversación. Ellos me darían la pista para recuperar mis lingotes. - Lucía, si de verdad quieres dejarme, no te importará que te pida prestado un sólo segundo para darte un beso y que recuerdes para el resto de tu vida lo que quieres dejar de tener. Será hortera el tío ese. En fin, me voy a casa a seguir tocando mi guitarra negra. Mañana volveré a buscar los lingotes por ahí. Un saludo a todos. Hasta mañana.
Buenas noches a todos. Sí, me he quedado en casa, no pasa nada. He estado haciendo cosillas para el trabajo de Redacción, pero todavía no me he metido en faena gorda. Ahora están echando Backbeat, la peli sobre los primeros años de los Beatles y no sé qué coño hago que no la estoy viendo. Intento sacar el punteo de Nuclear, pero tampoco puedo. ¿Por qué no consigo hacer nada entero? Joder, qué dolor de cabeza. He cenado callos. Antes sí los aguantaba para cenar, pero ahora ya no. Estoy perdiendo facultades estomacales y estoy más gordo. El examen no me ha salido mal del todo. Y eso con que sólo lo había estudiado un par de horas esta mañana. El ensayo con Los cachorros ha estado bien. ¿Por qué un tipo como yo, al que le encanta Bob Dylan, es capaz de tocar en un grupo de punk? No lo sé. Quizás una respuesta a esa pregunta me aclararía la duda de porqué tengo heridas en los dedos. Esta mañana he conseguido conectar mi ordenador al de Polanco. Golpeé en la cabeza a la asistenta con una edición de Los pilares de la Tierra y cayó al suelo inconsciente. Me costó un riñón levantarla. La metí dentro de un cubo de basura y, aunque estaba sin sentido, la amordacé y la até de pies y manos con los cordones de sus zapatos por si se despertaba. El cuarto de basuras huele realmente mal, pero la asistenta huele peor. Por Dios. Ahora me doy cuenta de que siempre la veo con el mismo uniforme. No puede ser. NO SE HA CAMBIADO DE UNIFORME EN LOS QUINCE AÑOS QUE LLEVA TRABAJANDO AQUÍ. Me fijé bien en la ropa y vi que algunas costras de roña estaban uniendo unos rotos en el vestido. Me mareé al verlo y caí desmayado al suelo víctima de los efluvios de su putrefacta ropa. Desperté al poco rato. Ella seguía durmiendo dentro del contenedor. Me tapé con la camiseta la cara para alejarme del hedor y abrí el cuadro de luces. ¿Cuál de todos estos enganches sería? Probé uno. Un ruido estridente, como las visagras de una puerta vieja, sonó a mi espalda. Me giré. Lingotes. Oro. Lingotes de oro. En mi casa. ¿Por qué coño hay oro en mi casa? ¿Por qué coño hay tantos lingotes de oro amarillo como en las películas dentro de mi casa? El agujero que se había abierto en la pared era de unos 4 metros de largo, otros cuatro de alto y otros tantos de ancho. Estaban ordenados perfectamente en estanterías metálicas. De dentro de del cuarto salía un fulgor dorado que me cegaba. No me dejé atontar por la increíble fortuna que había encontrado en las profundidades de mi edificio y volví a cerrar la puerta oculta que había abierto sin querer. Seguro que con el negocio de Prisa conseguía sacar más dinero. Conecté el cable a la salida correcta. Polanco, ya eres mío. Antes de subir a la habitación abrí el contenedor y saqué a la de la limpieza. La mujer estaba un poco atontada. Cogí un ejemplar de La Gaceta de Chamberí y la abaniqué. Al cuarto de hora de ventilación asistida despertó. Gritó con voz de ultratumba. Tuve que hacer algo que había planeado, pero que lo reservaba como última estrategia. Saqué el flash borrador de memoria que los Hombres de Rojo y Amarillo (en Estados Unidos van de negro) se dejaron cuando trajeron a mi vecino del segundo. Me protegí los ojos y disparé. Los ojos de la señora de la limpieza estaban fijos en la pared. Tenía que decirle un pasado y un objetivo en la vida en menos de cinco segundos o saldría del estado catatónico en el que se encontraba. No se me ocurría nada. Vale, ya lo tengo: "eres una señora de la limpieza que vienes aquí todas las mañanas, por las tardes sales a buscar a tus niños cuando salen del colegio y por la noche follas como una loca con tu marido, que es modelo de Calvin Klein. No sabes nada de unos lingotes de oro que pueda haber en esta casa y nunca te he golpeado con Los pilares de la Tierra en la cabeza". Al instante volvió en sí. Mierda, se me había olvidado darle un nombre. Bueno, otro día se lo daría. Tenía que subir a toda velocidad a conectarme con el ordenador de Polanco. Ejecuté el programa que me había bajado de internet, que se llamaba Polanco++, y salió un ventanita de Windows que decía que estaba estableciendo conexión con el Cuartel General del Grupo Prisa. Mi viejo módem a 14.400 baudios petardeaba, estaba a pleno funcionamiento. La conexión total estaba a punto de realizarse cuando un bocinazo repentino salió por los altavoces. Una ventanita de error en la conexión: "Imposible conectar con el Cuartel General del Grupo Prisa. El usuario Polanco@hotmail.com usa una versión de Windows anterior a Windows 95 y no es compatible con el archivo espía de Polanco++". Me cago en él. Tanto internet y tanto grupo Prisa, y luego va y tiene el Windows 3.11 en el PC. Será tío cutre. Al final no he podido sacar nada de dinero de Polanco ni del grupo Prisa. Bueno, todavía me quedan todos esos lingotes en el cuarto de las basuras. Mañana iré a sacarlos. Ahora ya es tarde y puede que me vea el perro de dos cabezas que vigila la casa de mi vecino del primero. Un día le vi comerse a un ladrón que se intentó colar en su casa para robarle el mando de la televisión. Se lo comió en la mitad de tiempo que un perro normal lo hubiera hecho. Claro, con dos cabezas, es más fácil. Lo que el ladrón no sabía, es que mi vecino le quita las pilas al mando por la noche, para que, por si se lo roban, no puedan usarlo. En fin, me voy a descansar, que mañana me espera un día muy largo con los Holy Days, con los Guardias y con Thompson. Un saludo. Buenas noches.