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Los archivos lúcidos, aunque cada vez menos, que me hago mayor

Diario

¿Dónde tengo la cabeza?

¿Dónde tengo la cabeza? Hoy os voy a contar un episodio un tanto ridículo. Tenía hoy clase de Historia del Arte, asignatura de libre configuración, de 12.30 a 14.00 en la 3ª planta de mi facultad. No sabía en qué aula era. Hoy iba solo, pero me matriculé con mi amiga Laura para no ir cada uno a nuestra bola separados. Ella hoy no ha venido. El caso es que he preguntado en un par de grupillos que si alguien sabía dónde era la clase de Historia del Arte y un chico me ha dicho: "sí, me parece que es ahí". Efectivamente. Entro. La clase llena de hembras sanas con buenos cuartos traseros en edad de procrear. Me siento solo en la última fila y empiezo a coger apuntes a velocidad de grabadora. La profesora es una tía maja y la asignatura tiene pinta de estar bien. De repente, como el que no quiere la cosa, la profesora, que ni idea de cómo se llamaba, empieza a recoger a las 13.30 y la gente empieza a imitarla. Le pregunto a las de delante: "Perdonad, ¿no terminaba esta clase a las 14.00?". Una nativa del mismísimo cañón del Colorado me responde: "No, este es el turno que acaba a las 13.30. ¿No serás tú del turno de lunes y miércoles de 12.30 a 14.00?". "Sí". "Ah, es que esos están en el aula 3.2".
Vamos, que he copiado apuntes como un desgraciado y he fichado tías en una clase y turno que no eran los míos. En fin. Toda una aventura del Doctor Gonzo.

Aviso a navegantes.

Aviso a navegantes. Acabo de entrar en el blog de Patch y he leído el post que ha colgado sobre la obra de teatro en la que estamos currando (también están Frankeinstein y Torpin). Me limito a invitaros a venir a verla, que os vais a partir la caja desde que os sentéis en el patio de butacas hasta que salgáis por la puerta. Se llama "¡Guardias! ¡Guardias!". Os pondría la web desde donde se pueden hacer reservas, pero no me sé la dirección. Tampoco el número de teléfono. ¿Véis cómo no sirvo para las RR.PP.? Pues eso. Os iré dando más información sobre la obra a medida que se vaya acercando el estreno (de aquí a 30 días).

Así llegaré lejos.

Así llegaré lejos. Gran día hoy. Por la mañana (bueno, a las 12.30, cuando me he despertado) me he tumbado en el sofá con mi maltrecho tobillo en alto y he estado jugando a la Play una horita. Me he hecho la comida y, como después de dar cuenta de unas lentejas y una chuleta de cerdo no sabía qué hacer, pues me he metido en la cama otra vez hasta las cuatro y media, me he duchado y he ido a la biblioteca a por cosillas (al final sólo me he sacado El hombre que fue jueves, de G.K. Chesterton). Mi vida "gonzo" ha seguido igual: sentado en el sillón, con un libro entre las manos, una cerveza, un bocadillo de sardinas y unos pistachitos de postre. Hay que cuidar el tobillo. Así llegaré lejos.
Mientras esto pasaba, el ordenador ha estado encendido todo el rato. Estoy descargando unas cosas a todo trapo. No sé si os pasará a vosotros, pero a mí hay algo de esto de bajarse archivos de internet que me jode como la novia que me gustaría que me lo hiciera, y es que te corten el grifo cuando te quedan tres jodidos megas de un archivo de 700. Pues hoy me ha vuelto a pasar. Qué le voy a hacer.
Antes de irme, os recuerdo al sector femenino de mi estimada, fiel y escasa audiencia bloguera que sigo estando en el mercado. Comunicádselo a vuestras compañeras y amigas casaderas. Ya sabéis, las amigas de mis amigos son mis posibles novias.

Mi gran cena italiana con resaca

Mi gran cena italiana con resaca Pues sí, son las 23.40 y todavía tengo resaca de ayer (y de antesdeayer). Va a ser que no me cuido mucho... Anoche mi hermano celebró su cumpleaños y había que rendirle homenaje, así que la fiesta y el pedo no os los cuento, mejor os lo imagináis.
Ha estado unos días en Madrid la madre del novio de mi hermana Almudena (Almuhada) y hoy ha estado cenando en casa. Es una señora agradabilísima, como su hijo. Creo que ha sido la primera reunión familiar en la que no he hecho gala de mi diccionario de burradas y comentarios obscenos. Los que me conocéis ya sabéis a qué me refiero. Por otro lado, no estoy hoy para muchos trotes y alegrías. Ayer estuve dando unas pataditas al balón con unos chicos que había en el colegio y me torcí el tobillo de una manera un tanto extraña. El caso es que me duele bastante el pie. Mañana estaré en el sofá con el pie estirado y tocándome un poco los testículos de manera obscena mientras veo vídeos musicales, una peli, juego a la play, escucho música o leo un libro. Es lo que tiene estar de puente y estudiar una carrera como la mía.
Hoy he leído un artículo en ABC que hablaba de los escritores que no tienen el premio Nobel. Se titula "Los fallos del Nobel" y lo ha escrito un tal Juan Pedro Quiñonero (no tengo ni cochina idea de quién es). Aparte de volver a darme cuenta de que no tengo ni idea de determinadas cosas de las que suelo hablar con frecuencia, el artículo me ha parecido bastante interesante. El periodista ha destacado, entre otros, a Pío Baroja, León Tolstoi, Marcel Proust, James Joyce, Joseph Conrad y a Jorge Luis Borges como ilustres sin Nobel. No habla de mi querido Graham Greene, alguien que lo hubiera merecido en su tiempo (en mi modestísima opinión). Es posible que en tiempos de la Guerra Fría no fuera muy adecuado darle el premio a un escritor que hace novelas cuyas tramas siempre tienen un trasfondo de conflicto político. O no hubo cojones. A ver si se lo dan pronto a Bob Dylan. No es coña, ha estado nominado varias veces. Leed las letras de Mr. Tambourine Man o Desolation Row.
Bueno amigos-lectores y lectores-amigos, pronto volveréis a tener noticias mías. Que os sea leve.

Recién llegado...

Recién llegado... ...de dar una vuelta por Madrid. He estado en la Gran Vía comprando regalos para mi hermano (mañana cumple 24) y he visto lo de siempre: coches, ruido y gente. He aprovechado el paseo para ir a una tienda de máquinas de escribir y comprar unas cintas de tinta para la que me dejó mi tía. Es un aparato viejo y pesado, aunque pequeño, al que se le atasca la "e", pero con el que he llegado a escribir algunas cosas que me han gustado bastante. Empiezo a cogerle cariño. Es raro, le cojo cariño a una máquina de escribir pero no puedo dar cariño a determinadas personas. Ahora estoy solo en casa y tengo unas cuantas ideas en la cabeza que ayer no me dejaban dormir. Espero que se queden ahí.
Ayer por la noche estuve viendo una película con Borja (Frankeinstein): Olvídate de mí, con Jim Carrey, Kate Winslet, Kirsten Dunst y Elijah Wood. Borja me había dicho que el guionista era muy bueno (el mismo de Adaptation, con Nicholas Cage, y Cómo ser John Malkovich, que la ponen esta noche). La película me gustó bastante. Las dos protagonistas salen estupendas y la forma de contar la historia con la cámara me impactó bastante. Os la recomiendo.
Al llegar a casa, mis padres estaban leyendo el periódico delante de la televisión y leí algo que me impactó bastante, no por el contenido, sino por el espacio que ocupaba. Era una notica sobre el Premio Nacional de Poesía y ocupaba una columna. La ganadora, que se llama Chantal Maillard, me importa un pito, pero que un premio nacional convocado por el Ministerio de Cultura aparezca en una columna dice mucho de cómo andamos. Por cierto, el periódico era ABC

If your time to you is worth saving

If your time to you is worth saving Pues hoy me voy a meter un poco en política. Acabo de visitar la página de El Mundo y he leído este titular: "El PP gallego dice que Fraga "está en lo mejor de la vida" a pesar del desvanecimiento de hoy". Os pongo en antecedentes: esta mañana se celebraba el debate sobre el estado de la autonomía gallega y mientras nuestro querido Manuel leía el discurso de apertura, le ha dado un jamacuco (lipotimia, según los médicos). Las escenas siguientes han sido de lo más aparatoso y ridículo. Tres o cuatro personas cargaban con el cuerpo grogui de don Manuel. Lo sujetaban sólo por los brazos. Los pies iban a ras de suelo como las latas vacías que los amigos de los novios ponen en el coche de los recién casados. Viendo la escena, me ha venido a la cabeza el momento en el que los burros arrastran al toro muerto fuera del ruedo. Toda la fuerza que tiene el morlaco cuando sale al ruedo se le va por las heridas que le abren los hombres de las luces. La res se resiste, pero la muerte lleva soplándole en el ojete desde que el ganadero la mete en el camión de camino al coso. Pues así está don Manuel, con la muerte (política y física) soplándole en el cogote desde que se fue su vecino y amigo Paquito el de Ferrol. Pero ahí sigue, aguantando cambios políticos, Constituciones, democracias, narcotraficantes, petróleo que sale hasta de las alcantarillas... Vamos, una lipotimia para este dinosaurio no es nada, aunque ya va siendo hora de que pongamos las cosas en su sitio: el Régimen, al museo. O que haga como Carrillo. Tiene 91 pero lleva ya 20 fuera de la política y se dedica a escribir libros y vivir de las rentas (algo muy comunista, ¿no creéis?).
Hoy me ha dado por meterme con Fraga, pero esta crítica la traslado a todos los que no admiten que las aguas han crecido a su alrededor. Parafraseando a Dylan, si crees que tu tiempo merece salvarse, entonces es mejor que empieces a nadar o te hundirás como una piedra, porque los tiempos están cambiando.

Un no-sé-qué extraño

Un no-sé-qué extraño Ya te digo, eso es lo que siento. Es tan raro que todo parezca que me vaya... bien. Consecuencia primera: cuando ando por la calle hago sólo eso, andar. Parece fácil, pero no cuando te has planteado alguna vez las veces que te puedes morir simplemente volviendo de clase.
Consecuencia segunda: escucho música sin sacarla de contexto. Una canción es una canción. Ryan Adams (o cualquier otro) no te ha estado espiando para componer una canción triste que te venga a cuento cuando estás "down on the ground".
Consecuencia tercera: la gente que te parecía gilipollas te sigue pareciendo gilipollas, pero ahora te da igual lo que sean. Simplemente no existen o aceptas que de la viña de Dios también salen vinos peleones. Algunos, incluso, llegan a parecerte majos y decides darles otra oportunidad, algo que antes poca gente merecía.
Pues nada, vuelvo a estar en la nube. Me echaré una larga siesta en ella hasta que la próxima tormenta vuelva a licuarla y caiga de nuevo al suelo. Sed buenos y escuchad a los Jayhawks (Angelyne, de Rainy Day Music).

Back in the U.S.S.R.

Back in the U.S.S.R. A principios de verano hice una lista con cinco cosas que cumplir. Voy a analizarlas:

1.- Encontrar el amor de mi vida: no lo he encontrado y no creo que lo vaya a encontrar. De hecho, sigo pensando que no existe, que sólo existe la mujer que cada uno cree más adecuada para él. Generalmente, la que yo creo más adecuada no piensa lo mismo de mí.

2.- No sacarme el carnet de conducir: cumplido, aunque me han entrado tentaciones.

3.- Emborracharme una vez a la semana por lo menos: cumplido de sobra. La media se queda en dos por semana. No está mal. Procuraré proponerme más objetivos relacionados con este tema, que me veo fuerte en él.

4.- Descubrir a dos grupos nuevos: fallido. He escuchado varios grupos que no había escuchado antes, pero no me han llegado a enganchar. Recomendaciones: The Hives, The Jayhawks, Morrissey, Wilco, Van Morrison...

5.- Conseguir un trabajo y ganar algo de dinero: conseguido, pero el trabajo me lo han impuesto y el sueldo ...

Un gran verano el mío, a pesar de todas las cosas. Podría haber sido peor o mejor, pero nunca otro igual. Por eso ha sido especial.
Ya ha venido el otoño a recogernos a todos y llevarnos en bus a la facultad y los mismos rincones de esta ciudad (por 19ª vez). Sólo quedan los recuerdos del verano, malos y buenos. No hay moreno de playa que se va con el humo de los coches, ni canciones para recordar cuando uno echa de menos el estar lejos. No voy a seguir reflexionando.
En realidad, la entrada al curso no ha sido tan difícil. Sigo emborrachándome con frecuencia y llegando a casa por la mañana prontito. La última, o primera, (juerga) "corrida" del verano fue en Miraflores el fin de semana pasado. Una gran fiesta con los de Madrid. A ver si repetimos alguna así con más gente que eché en falta.
Sólo escribía aquí para dar señales de vida, que parecía que últimamente me estaba olvidando de escribir. Mis neuronas están atascadas por la mucosidad que desprende mi nariz. Otro día estoy aquí con vosotros: nuevos relatos, nuevas canciones, nuevos libros, pajas mentales, pajas manuales... Más de lo de siempre para mis queridos discípulos.

Cuando ya no puedes más

Cuando ya no puedes más ES EL MOMENTO DE REVENTAR. A MENOS DE 24 HORAS PARA MIS VACACIONES HE DE SUFRIR UN COLAPSO MENTAL Y DEJARME CAER EN EL SOFÁ CON LA GUITARRA ACOPLÁNDOSE EN EL AMPLIFICADOR. UN PITIDO INSUFRIBLE TALADRA MIS OÍDOS, PERO NO IMPORTA, SÓLO QUEDA UN EXAMEN. NO PUEDO ESTUDIARLO MÁS. NO PUEDO ASIMILAR MÁS CONCEPTOS. ME IMPORTA UN PITO EL TACO DE APUNTES. QUIERO SUSPENDER ESTE EXAMEN Y LO QUIERO SUSPENDER ANTES DE ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡YAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!!!!

24 de junio de 2004

24 de junio de 2004 Creo que es el peor momento para escribir aquí. No puedo más, pero lo peor no es eso, lo peor es que tengo que seguir estudiando porque no me sé el examen. Creo que es la última noche sobre la Tierra. Escuchad el motor, escuchad la bocina del último camión desde el infierno que viene rodando. Todo el mundo está rezando. Es la última tentación, la última cuenta, la última vez que escucharé el Sermón de la Montaña, la última radio está sonando. El Apocalipsis está aquí. Mañana no existe porque el presente es una ilusión. Los cuernos del toro están ardiendo. Nadie está a salvo de su embestida. Las cosas claras, el chocolate espeso y la sangre hirviendo. Nadie puede escapar. Todos estamos condenados. TODOS. Feliz muerte a todos.

23 de junio de 2004

23 de junio de 2004 Estuve en El Escorial con mis abuelos esta mañana. Cómo cambian las cosas. A lo tonto, he pasado todos mis veranos yendo allí. 20 veranos. Se dice pronto. Lo peor es que hoy me he dado cuenta de verdad de cómo pasa el tiempo por todo: cómo envejecemos, cómo cambian las calles, las casas, la gente que nos rodea, nosotros mismos. Nada permanece igual, ni permanecerá nunca como ahora. También he comido con el señor Pedro y la señora Nati (mis abuelos). Después no he hecho nada, siesta y Eurocopa. Parece mentira que me quede un examen todavía. He intentado arreglar mi máquina de escribir, pero no he podido. Creo que me voy a estudiar mientras el resto de España ve Los Serrano. Os dejo mi corte de manga para que se lo dediquéis a todo lo que os molesta de la vida. Yo me lo dedico a mí mismo.

22 de junio de 2004

22 de junio de 2004 Vaya mierda de examen. Bueno, quizás estudiar literatura en verano no esté del todo mal. He estado en la biblioteca para devolver unas películas y me he sacado unos librillos: Cuatro cuartetos, de T.S. Eliot; Un tranvía llamado deseo, de Tennessee Williams; y Las sillas, de Eugène Ionesco. El primero es de poesía y los otros dos son obras de teatro. Me los leeré cuando termine con el de Proust. Ya os contaré qué tal están. Mañana me voy al Escorial a ver la casa nueva con mis abuelos, sobre todo para ver qué cosas puedo o debo llevarme. Que no se me olvide pedirle la máquina de escribir a mi tía, que la mía se me estropeó hace tiempo. He estado viendo los partidos de la Eurocopa de hoy. Qué pena lo de Italia, pero me parece que Suecia y Dinamarca se han merecido mucho más pasar de ronda. Bueno, me voy ya. Que descanséis todos.

21 de junio de 2004

21 de junio de 2004 Otro día más sin estudiar nada. He bajado el ritmo de una manera increíble. Me parece que la voy a cagar al final con las más fáciles. Mañana tengo literatura y todavía me quedan un par de temas y repasármelo todo. A ver qué tal. He estado haciendo mi currículum y no sé qué coño poner. No me siento nada inspirado para inventar nada. Además, estoy demasiado cansado. Espero que os leáis La espuma de los días. He colgado la reseña. No me ha quedado muy bien, pero el libro es tremendo. Un tanto ñoño, todo hay que decirlo, pero es una maravilla para los sentidos. Me he pasado el día intentando escribir algo, pero no me ha salido nada. Éso es lo que hay, nada. No hay nada. Es una mierda el bloqueo mental que tengo ahora. Que le den por culo. Es lo único que me sale. Sólo puedo decir tacos cuando estoy así. Joder. Bueno, os dejo. Voy a estudiar.

20 de junio de 2004

20 de junio de 2004 Joder, se me ha vuelto a borrar todo. Este jodido portátil es una mierda. Si escribes un poco rápido se le pira la pinza y se pone a abrir páginas raras y a cambiar de una ventanita a otra. Estoy cabreado por lo de España. Menuda mierda. Qué panda de ... Todas los adjetivos me parecen pocos. Que les den. Ayer el ensayo general estuvo muy bien, pero debería haber estado mejor. No me acuerdo de lo que había escrito antes de que se pirara el ordenador, así que me voy. Las vacaciones están a la vuelta de la esquina. Me voy a esperarlas al sillón.

18 de junio de 2004

18 de junio de 2004 Despacio, todo lo hago así. Me he levantado con calma a una hora prudente y he hecho bastantes cosas antes de sentarme a estudiar. Me acabo de terminar el libro de la asignatura, pero tengo que repasarlo y prepararme la exposición oral. Me fío de mí mismo. Os quiero comentar la foto que he puesto aquí. Es mi zapatilla izquierda. Con ella ando por mi casa. Hoy casi me rompo la crisma tres veces debido a ella. Aún así, no me la voy a quitar. No he salido en todo el día. Esto influye en el estado de ánimo en el que me veo sumergido ahora. Escucho música lentita. Escribo lentamente. Apenas abro los ojos. No hablo. Sólo escucho. Veo el fútbol sin hablar. Estudio en silencio. Ssshhhh. Mañana será otro día.

17 de junio de 2004

17 de junio de 2004 Bueno, pues el examen no me ha salido nada mal, la verdad. Para habérmelo estudiado cerca de cuatro horas en total. De vez en cuando pienso que las hadas existen. Desde que no voy a la biblioteca mis días son de perro. Tirado en el sofá jugando a la Playstation y viendo los partidos de la Eurocopa. Ojo, de vez en cuando estudio, pero estoy totalmente desmotivado y cansado. Hoy tenía ganas de salir, pero he considerado prudente quedarme en casa viendo una peli, así que os abandono. Mi hermano me espera en el salón para verla. Mañana os contaré más. Ciao

16 de junio de 2004 (Bloomsday)

16 de junio de 2004 (Bloomsday) Me acaba de ocurrir una cosa que me ha dejado bastante extrañado. Estaba haciendo un artículo sobre el Ulises de Joyce, pero me he visto totalmente avasallado por el fenómeno. No me veo capaz de escribir algo sobre el libro. Sobre todo porque estaba escribiendo desde la posición del que no sabe nada, y yo sé menos que nada. Es mejor no opinar de lo que no tenemos ni idea, así que, me callo. Me hacía ilusión decir algo de Ulises, quería llegar al debate de qué sentido tiene publicar algo tan difícil de leer y tan complejo, y que luego sea de "lectura obligatoria" para todo aquel que estudie letras. Tengo un bloqueo mental encima que no puedo con él. Si os digo lo que pienso de verdad, la literatura está para disfrutarla, así que, coged el primer libro que veáis por vuestra casa y devoradlo, sea cual sea. No pasa nada si ponéis en un montón los que os queráis leer y en esa pila está el Ulises. Sólo tenéis que meter en la cola antes que él otros libros que vayáis viendo por ahí.
Ya que estamos, os cuento que el Bloomsday es el día en el que se desarrolla el libro, 16 de junio de 2004. Hay un montón de frikis que en el día de hoy han desayunado vísceras de cerdo, han llevado una patata en el bolsillo, han leído el libro en compañía de otros culturetas como ellos y han recorrido las calles de Dublín pasando por los mismos sitios y a las mismas horas que Leopold Bloom. Como curiosidad, el libro no se publicó hasta 1922. La miga de la novela no está en el argumento, sino en toda la simbología y todas las correspondencias que tiene con el problema judío, La Odisea de Homero, las partes del cuerpo, el lenguaje (cada capítulo está escrito en un estilo diferente), la independencia de Irlanda y otros muchos significados que podréis encontrar en los prólogos de las ediciones en castellano de este mamotreto de hormigón armado.
El resto de mi día lo he pasado viendo la tele, durmiendo y viendo el partido de España. Joder, siempre nos pasa lo mismo y nos la tenemos que jugar en el último partido. Os dejo ya, tengo que estudiar antes de irme a la cama. Mañana tengo examen y no lo llevo nada bien. Este año puede haber cataclismo con las notas.

15 de junio de 2004

15 de junio de 2004 Cuando me quedo en casa no estudio casi nada. Bueno, al menos he seguido viendo los partidos de la Eurocopa y he jugado a la Playstation como hacía tiempo que no jugaba. El caso es que ahora me tendré que poner a recuperar lo que no he estudiado durante el día. Bueno, hoy creo no voy a escribir más aquí. Estoy perdiendo capacidad para enrollarme con el teclado y escribir. ¿Es un buen síntoma o es malo?. No sé. Os abandono ya, a ver si va a salir ahora el perro que llevo dentro y voy a despertar a todos los vecinos. Ah, bueno, se me olvidaba. Lo del cambio de look del blog no tiene nada que ver con nada. Me parecía soso el otro. Mi patanería con los computadores impide que me haga un diseño más personal. Os dejo con esta foto de mi mano parada. Espero no acostumbrarme a ella.

14 de junio de 2004

14 de junio de 2004 Día tranquilo hoy. Hice el examen y me quedé sentado en el sofá viendo la segunda parte del partido de Italia y Dinamarca. Luego he visto el Suecia-Bulgaria. Seguro que alguno lo está flipando, pero los partidos de Eurocopa y Mundiales me encantan, juegue quien juegue. Creo que son los únicos partidos que los jugadores se toman en serio y por eso me parecen entretenidos.
Hoy he empezado un libro muy interesante. Es el cuarto volumen de En busca del tiempo perdido (se llama Sodoma y Gomorra). Algún día os contaré algo de estos siete libros, pero es muy complicado decir algo que no se haya dicho todavía de Proust (a no ser que sea mi propia opinión). En busca del tiempo perdido son siete libros sobre los recuerdos de un hombre que se mueve por los salones franceses de finales del XIX y principios del XX. Los personajes son incontables y la prospección en la psicología y la personalidad de los mismos es casi enciclopédica. El primer libro empieza con el narrador (ya crecidito) tomándose una magdalena bañada en té. Según va dándole más mordiscos al bollo, su sabor le resulta cada vez más familiar, hasta que llega a tener una imagen clara de que esas mismas magdalenas y el té los tomaba de pequeño cuando iba a veranear a un pueblecito llamado Combray. Con este recuerdo (traído al presente por la memoria involuntaria, que es la memoria que se despierta a través de las sensaciones) se abre una caja de Pandora de toda la vida del narrador hasta llegar a escribir los siete libros de los que consta (a una media de 550 páginas cada uno salen a 3850 con letra de lupa). Todo hay que decirlo, a veces es un ladrillo que no pasa ni con vaselina y no queda más remedio que practicar la lectura en diagonal. Sin embargo, siento cierto gustillo cada vez que lo leo, uno se termina enganchando al libro, aunque sólo sea por conocer nuevos personajes y nuevas historias. No voy a hablar más de este tema aquí hasta que no me haya terminado los siete. Entonces os podré dar una visión más global y personal. No merece la pena comentaros la visión parcial que tengo ahora mismo.
Me parece que esta semana voy a hablar más de literatura. El miércoles es el Bloomsday. No os digo más, ya lo leeréis el miércoles con el especial que pienso hacer aquí sobre James Joyce y su Ulises. Un saludo a todos y buenas noches.

13 de junio de 2004

13 de junio de 2004 Vaya fin de semana. Dos orejas, rabo y por la puerta grande. Viernes de gloria en la Ilustre. Vi demasiado alcohol circular por delante de mí. La fiesta estaba de puta madre. Había mujeres, provisiones etílicas y buen equipo en la pomada. A nueve menos cuarto cogí la cama en Madrid. El sábado a duras penas me podía mover, pero después del partido de España me animé y fui a casa de Andrés. Subieron sus vecinitas y estaban potables. La pena es que se piraron pronto. Hoy he estado todo el día estudiando el examen de mañana, Pensamiento Político. Lo llevo como el culo, pero se hará lo que se pueda. Mi hermana me ha traído de la Feria del libro el quinto de En busca del tiempo perdido, La prisionera.
Después de todo esto, tengo que informaros de la existencia del peor enemigo al que se enfrenta el hombre: el metrosexual. "Todo el mundo habla de él. Es sofisticado y educado. Tan pronto va al fútbol como a una galería de arte. Está bien informado y perfectamente hidratado. Es el nuevo hombre de moda, pero sobre todo, el nuevo ideal masculino: lo llaman metrosexual". Señores, a por ellos, que son pocos y cobardes. Declaro mañana el día del Tío, aquél que no se arruga ante nada salvo ante el rechazo femenino, aquél que bebe en los bares más cutres los licores menos salubres, aquél al que le suda la polla ir afeitado o no haberse duchado ese día, aquél que vio Por eso, mañana declaro el Día Mundial Sin Ducha Masculina. Por la noche, cacería de metrosexuales. Les rociamos con ginebra y les sacamos la camisa por fuera. No podrán con nosotros. Sin más dilación me despido de vosotros. Buenas noches.