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Los archivos lúcidos, aunque cada vez menos, que me hago mayor

Diario

"No, pero te voy a empañar las gafas"

"No, pero te voy a empañar las gafas" Creo que es la cosa más graciosa que he oído en mucho tiempo. El rey ha muerto, la ciudad está bajo la amenaza del dragón, Lady Ramkin va a ser devorada por el lagarto gigante y nada parece que pueda ir peor. Es el momento de mayor tensión de la obra, el capitán Vimes agarra a Lupine Wonse con violencia y amenaza con darle un puñetazo. Éste, completemente indefenso, trata de huir del golpe: "¿No irás a pegar a alguien con gafas?", le dice muerto de miedo. "No, pero te las voy a empañar", le responde el capitán. Para entenderlo, tenéis que ir a ver la obra. Sólo queda un fin de semana.
Por lo demás, bien. Ahora estoy con el primer volumen de la autobiografía de Dylan. Todavía no ha salido en España, pero en la FNAC se puede conseguir. En la tele están poniendo El oro de Moscú. De música, Steve Earle y el Trascendetal Blues. No sé qué más contaros hoy. Sólo espero que la inspiración me vuelva de una vez por todas. Mientras tanto, me despido desde dentro de vuestro ordenador.

Las mejores de 2004

Las mejores de 2004 Ya que quedan pocos días para hincársela por el culo a Ramón García, ahí van unas cuantas canciones que han salido este año y que son pepinazos de aquí a Pekín. Os las tenéis que bajar si no las tenéis.

"Take me out", Franz Ferdinand
"Take your mama", Scissor Sisters
"Can't stand me now", The Libertines
"Two way monologue", Sondre Lerche
"First of the gang to die", Morrissey
"The end of the world", The Cure
"Somewhere only we know", Keane

Esta lista está abierta. Yo no he escuchado muchas cosas este año. Estas canciones me han sonado genial desde la primera vez que las escuché y me han seguido gustando hasta hoy mismo. Algunas canciones suenan bien al principio pero cuando las escuchas otra vez no te parecen tan buenas (p.ej., "Vertigo" de U2). De España... poco he escuchado este año. La versión de Ráfagas de Cooper está muy bien. La casa azul... No, gracias. Creo que la única canción buena que he escuchado (el disco me pareció horrible) es "Oye, compai!", de La excepción. Es decir, hip-hop (para que veáis lo mal que están las cosas por aquí). Venga chavales, dejad ahí vuestras opiniones, que estaría genial hacer un recopilatorio con las quince mejores canciones de 2004.

Los veinte.

Los veinte. El sábado fue mi cumpleaños como ya sabíais la mayoría de los que leéis esto. Espero que la fiesta de por la noche os gustase. Yo me lo pasé como un enano. Para mí fue genial reunir a tanta gente distinta a la que tenía ganas de ver junta. Gracias a todos por venir y por todo (aunque faltó gente).
Hoy llevo todo el día estudiando y haciendo un trabajo de Pío Baroja. Después de comer he visto El imperio contraataca. Es la mejor de las tres. La persona que dijo que segundas partes nunca fueron buenas no se fijó en Alien, Superman, Indiana Jones o Terminator. No es que sean obras maestras, pero son películas que entretienen y que no bajan el nivel de su primera parte. Nada más por hoy. La crisis del cambio de dígito es, de momento, un mito para mí.

Nadie se fijó...

Nadie se fijó... ...en la enorme pechuga que tiene pegada Ramón García en la foto anterior. ¿Por qué están tan buenas las azafatas de su programa? Es increíble. Yo si fuera de algún pueblecillo de la España profunda como los que van al Gran Prix, me tiraba con los pantalones bajados a por semejantes moja-sábanas. Las azafatas del Telecupón no están tan buenas, la verdad. Bueno, hace mucho que no lo veo, a lo mejor ahora están buenas. Hoy todas las chicas pueden ser azafatas. Hasta en mi clase hay algún esperpento indeterminado sexualmente, pero hormonado con estrógenos (¿sabéis que el pollo, mi comida favorita, tiene muchas hormonas femeninas?), que se atreve a hacer de azafata. Las chavalas de Noche de fiesta no están tampoco nada mal. Los tíos que las acompañan deben ser de piedra o maricas perdidos porque ¡NO SE EMPALMAN!. Podrá haber azafatas con buen cuerpo y buena cara, con mal cuerpo y mala cara, con mal cuerpo y buena cara, o con buen cuerpo y mala cara. Pero como las del Gran Prix, ninguna. Ramonchu, tú sí que sabes.
Bueno niños, os deseo que soñéis con azafatas como las del Gran Prix. Si alguno duerme con alguna u otra de semejante calidad, que no lo diga. Está feo reírse de las desgracias ajenas. Yo espero soñar con alguna de esas hoy, que las noches son muy largas...

Mi plan para Nochevieja

Mi plan para Nochevieja Cuando Ramón García diga el próximo 31 de diciembre "¡¡¡Feliz Año 2005!!!" yo me levantaré y gritaré "¡¡¡Por el culo te la hinco!!!". Os animo a que lo hagáis. Es una oportunidad que no se va a repetir hasta 2025. Buena idea, Duna.

Post rutinario

Post rutinario Últimamente no escribo mucho aquí, pero hoy lo voy a hacer. Aunque sólo sea por pasar el rato. Las representaciones de este fin de semana han sido geniales, las mejores desde que empezamos. La obra va cada vez mejor, así que no sé a qué estáis esperando los que todavía no habéis venido a verla. Todo el fin de semana actuando (bueno, y el calimocho de ayer) me pasa factura. Llevo todo el día con dolor de cabeza. Es insoportable actuar así, con todos los focos dándote en la azotea y teniendo que hablar alto. Pero sigo vivo. El viernes estuve viendo Los increíbles. Qué gran película. Divertidísima. Tenéis que ir a verla.
Y mientras llega el 19 de mayo (una fecha que tenéis que marcar en vuestro nuevo calendario japonés) me voy a dar una ducha y a leer un ratillo. Un abrazo a todos.

Lo que acabo de encontrar

Lo que acabo de encontrar Pues por no aburrirme mucho, se me ha ocurrido poner en el google "corporal nobbs" y me ha aparecido una especie de página de fans del cabo. Estaba colgado este documento cachondo, que es el documento que certifica que Nobbs es humano. No tiene desperdicio.

Ojalá fuera negro (o dipsómano).

Ojalá fuera negro (o dipsómano). Digo esto porque me estoy bajando algunas canciones de Blind Willie McTell y Robert Johnson, que eran unos negritos que tocaban blues en América a mediados del siglo pasado. Las grabaciones son cutres, muy cutres (réstale a la calidad de un vinilo antiguo la compresión MP3). Y es que el MP3 me parece una cutrada. Vale, en líneas generales no se nota, pero cuando eres un devordador de canciones de tres minutos y medio como yo, y te bajas las mismas canciones que tienes en discos originales, sí se nota la diferencia con respecto al cd original: los sonidos graves terminan petardeando, algunas guitarras suenan con efectos muy extraños... Me llamaréis pijo, lo sé. Pero no me importa.

Todo esto no significa que la música en MP3 no se pueda disfrutar igual que un disco normal. Yo lo hago. Las canciones sueltas que me he bajado de internet me han hecho descubrir un montón de grupos y encontrar cosas raras que no se suelen encontrar en tiendas. Por ejemplo, en ninguna tienda he visto la canción original de la película El tercer hombre. Busqué en el Emule y en 10 minutos ya la tenía bajada en el ordenador. Esto último de El tercer hombre viene porque esta semana, queridos amigos universitarios, la revista Calibán (cuyo papel de los números anteriores y posteriores a este puede ser perfectamente empleado para limpiarse el agujero del culo) es un monográfico acerca de Graham Greene y es muy interesante para todos los que os queráis acercar a este enorme dipsómano además de escritor.

Así que, hoy hay varias recomendaciones: la primera, escuchar blues; La segunda, comprarse algún disco original; y, por último, ver El tercer hombre y leerse Brighton Rock (o Brighton. Parque de atracciones para las ediciones antiguas).

¡¡Por fin!!

¡¡Por fin!! Vaya subidón esto de actuar. Es increíble. Nunca pensé que una sensación tan molesta como es la inseguridad que te genera el estar nervioso pueda convertirse en algo tan maravilloso como, por ejemplo, interpretar un papel en una obra de teatro. Sin duda alguna, éste ha sido uno de los mejores momentos de mi vida y es algo que no olvidaré nunca. A veces, en ocasiones muy especiales, se me pone tierno el corazón y esta vez no ha sido una excepción. Simplemente, actuar no tiene comparación con nada que haya hecho hasta ahora (lo de tocar es otra cosa). Ahora sólo queda seguir cada fin de semana con la misma ilusión que el primer día. Yo cada día me alegro más de estar en esta obra, sobre todo por la gente que estamos allí. Sé que detrás de la pantalla estáis los de siempre y eso me hace feliz, así que un fuerte abrazo para todos, que lo estamos haciendo muy bien. Creo que no podría haber mejor compañía que vosotros.

Lo he visto...

Lo he visto... ... estoy salvado.
"Lord Vather?" "Yes, Master?" "Ride...!!".

A sólo dos días...

A sólo dos días... ... me encuentro más tranquilo. Tengo ganas de que llegue el sábado por la mañana de una vez. En cuanto esté metido en ambiente de estreno me sentiré más seguro. No quiero daros más el tostón con lo de la obra porque la mayor parte de los que leéis esto también estáis metidos.
Ahora estoy escuchando Crímenes perfectos, de Calamaro. Es todo un temazo. Mi hermana Susana la ha descubierto hace poco y no puede dejar de escucharla. A mí fue de las que más me gustó cuando escuché el Alta suciedad. Toda una recomendación para oídos finos como los vuestros. Pobre Susi... El de ahí arriba es su tobillo. Esta canción va para ella.

Relajación

Relajación Dicen que lo mejor para los nervios es pensar en otra cosa. Yo por si acaso me he chutado un tiro de caballo, he dado cuenta de unos cuantos canutos, me he metido al coleto una botella entera de whisky y, por si no es suficiente, he disuelto en agua unas cuantas pastillas de dormicun y lexatin. Me viene a la cabeza la canción de Andy Chango. "Y a volar, a volar, a volar, y a subirse a las olas del mar". No parece que este toxicosmos que he ingerido me haya hecho efecto, así que voy a escribir en el blog y hablaros de lo que me relaja.
Un buen libro, como el que me estoy leyendo ahora, "El hombre que era Jueves", de G.K. Chesterton. Os lo recomiendo. Música, toda la que queráis. El otro día hasta escuché Madamme Butterfly, de Puccini. Tocar la guitarra a todo volumen me desestresa, pero no me quita los nervios. Aún así, también necesito quitarme estrés por el examen de la semana que viene. Por eso me he pasado el día entero durmiendo, jugando a la consola y tocando la guitarra.
Hay otras cosas que relajan más, pero dicen que son contraproducentes contra la salud. Unos dicen que baja tonos, otros que al final te quedas ciego... Depende de la persona que te lo cuente. Os voy a dejar. No creo que vaya a estudiar ahora, pero sí me pondré a leer. Un saludo.

¡¡Ya está aquí!!

¡¡Ya está aquí!! Hasta ayer por la tarde no he estado nervioso con la obra, pero cuando terminamos el último ensayo y me di cuenta de que la cosa ahora va en serio... He dormido mal, apenas he estudiado el examen del martes que viene, ando frenético a todos sitios y creo que me estoy poniendo malo del estómago y de la garganta. Esperemos que sólo sea una falsa alarma. Os invito a que vengáis, merece la pena, os lo aseguro. Llamad para reservar al 913042297. Estrenamos este sábado 13 y estaremos todos los sábados y domingos hasta el 19 de diciembre. Estáis todos invitados.

Aburrido.

Aburrido. Hoy ha sido uno de esos días de resaca sin salir de casa. Esta mañana me he levantado con una pulsera verde en la muñeca, pero no me he acordado de porqué la llevaba hasta que me he ido a echar la siesta. Cosa mala lo mío. No sé qué más contaros. Últimamente ni siquiera escribo. Esta tarde me he puesto a cambiarle las cuerdas a la guitarra de lo aburrido que estaba. la verdad es que necesitaba cuerdas nuevas. Cuando tu hermano es el tío más cochino del mundo, la guitarra puede llegar a almacenar mugre de la más diversa densidad, textura o color. Había una capa de mierda negra encima del mástil. Me he puesto a pasarle con un cepillo y un poco de agua y se ha quedado de un color tan claro que ya ni lo recordaba. Por cierto, visto que uno de mis grupos sólo se junta para tocar en fiestas gordas y el otro se encuentra momentáneamente dedicado al teatro, me ofrezco como guitarrista. No soy muy bueno. Sólo quiero pasármelo bien tocando. Si alguien necesita a un tipo como yo para su grupo...

La excepción (tranquilos).

La excepción (tranquilos). Pues resulta que mi clase está llena de "raperos" o "hip-hoperos", como queráis llamarlo, y me siento a veces un tanto fuera de sitio. Sólo puedo deciros que cuanto más rap intento escuchar, menos me gusta. Un día, haciendo zapping de vídeos musicales, me quedé escuchando uno de un grupo que se llama La excepción. La canción creo que se llama Oye, compai, o algo así. Me pareció cachonda y tenía cierto ritmillo graciosillo. Pero vamos, que me pasará igual que con los Petersellers y Andy Chango, unas risas cojonudas y luego pierde peso y se va. Tranquilos, no voy a pasarme al lado oscuro de la Fuerza. ¡Larga vida a las guitarras! ¡Que los órganos Hammond crezcan en los árboles! ¡Que en los colegios se estudie a Bob Dylan y a David Bowie!
No sé qué más contaros. Son las doce y cuarto y estoy tomándome un vaso de gazpacho mientras escucho a los Stray Cats. Ayer me acosté tarde y hoy no me he levantado muy temprano. No os digo la hora para no sentirme mal.

Amigo de las cañas

Amigo de las cañas Hoy he estado de cañas con Javi y Lourdes. Al salir de clase (hoy prontito, a las 6) nos hemos ido al Chipén y hemos dado cuenta de tres ronditas y unas patatas bravas que me han venido de lujo. Siempre que se sale con buena gente uno acaba olvidándose de lo mísero que se es. Como mi día no ha sido mucho más interesante, os hablo de otras cosillas como, por ejemplo, lo que estoy leyendo y escuchando ahora (para no variar, por supuesto).
Ahora estoy con un libro de Graham Greene que se llama Brighton. Parque de atracciones. Hace dos sábados fue el centenario del nacimiento de este autor y resulta que una editorial ha reeditado muchos de sus libros y a este le han cambiado de título. Lo han dejado como el original, Brighton Rock. Lo que cambian las cosas. Si os digo la verdad, no sé cuál prefiero de los dos. Brighton Rock es un buen nombre, tiene fuerza y, sobre todo, es más fiel a la idea del escritor que el otro. Sin embargo, el título español tiene algo misterioso, atractivo y contradictorio. Cuando me termine de leer el libro ya veré qué tiene que ver el parque de atracciones en la historia, porque de momento lo más parecido a eso que ha aparecido es un hipódromo.
Ahora que es de noche y que llueve, he apagado la luz y he puesto el Love is hell de Ryan Adams. Ayer leí en internet que ha grabado un nuevo disco más oscuro todavía que este. No ponía nada de cuándo lo iba a sacar. Seguiremos enganchado a las noticias.
Os dejo la foto del día de mi graduación. Fue cuando me saqué la carrera de mi hermano en un día. La de al lado es mi hermana Almu (Almuhada, podéis leer su blog www.blogia.com/almuhada). Hasta mañana.

Hoy algo distinto

Os dejo un relato de los míos. Es de este verano. No recuerdo la fecha ni el momento exactos, pero sí cómo me sentía. Hoy he tenido un día extraño. Serán las nubes y la lluvia, digo yo. Cuidaros.

La tercera edad

La tercera edad Ha sido un día de esos de poner la tienda de campaña en la facultad. Hoy no me he equivocado con la clase de Historia del Arte. La profesora es una tía maja y las tías están buenas, pero han empezado a soltar apuntes y estaba más perdido que Wally en el Frente Atlético. Tengo que pedir apuntes de los días que no he ido.
A la que iba a clase en el autobús, he visto algo que me ha tocado la piedra que tengo por corazón. En mi parada, la anterior al Hospital Clínico, se ha subido un abuelillo y ha reconocido la cara de una señora mayor que estaba sentada en el primer asiento. Yo he cerrado el libro y me he puesto a espiar. Por lo visto habían ido juntos al colegio o algo así. El hombre se lo ha tenido que recordar a la señora y a ella enseguida le ha venido su nombre a la cabeza. Han intentado entre los dos recordar la última vez que se vieron, pero ninguno se acordaba del tiempo que había pasado. A los dos se les han puesto los ojos vidriosos. La mujer se bajaba en el Hospital Clínico. Antes de irse, se han dado un abrazo enorme. Era conmovedora la escena de los dos abuelillos, con todos sus achaques a cuestas y sus cuerpos acercándose temblorosos. Ella se ha bajado y él ha cogido su sitio en el bus. Se quedó mirándola a través de la ventana y se dieron un último adiós. Después de que el autobús arrancase, el hombre siguió mirándola un buen rato cruzar el semáforo. Vamos, que se me han venido a la cabeza un montón de movidas pseudo-sentimentales como reconstruir la historia de los dos (un antiguo romance), me he puesto a pensar en mis abuelos o en si eso me pasase a mí en el futuro. Ya véis lo que hace estar de buen rollito últimamente, te pones a pensar en esas cosas.

De vuelta de Buitrago

De vuelta de Buitrago Estoy molido, creo que me iré a planchar la oreja dentro de poco. Bueno, la verdad es que he llegado a las siete a casa y he estado durmiendo hasta las 8.50. Mis desórdenes y yo (de sueño, alimenticios, de alcohol, sentimentales...). Ya sabéis. Ha sido un fin de semana de ensayo demoledor, así que espero que vengáis todos a ver la obra, que está quedando muy bien. No me valen excusas. Os dejo esta fotillo (soy el segundo por la derecha). El que está a mi izquierda es el Capitán Vimes, un oficial de la guardia alcohólico pero consciente de su deber (el "bueno" de la obra). El que está a mi derecha es el Sargento Colon, un guardia rechonchete ninguneado por su mujer. El primero por la derecha es el Agente Zanahoria, que está obsesionado con hacer cumplir las leyes y que guarda un secreto escondido en su sangre. Yo hago de mí mismo (salvando algunas distancias). Pues eso, que os partiréis la polla (o lo que la naturaleza os haya dado). Hasta mañana.

Starcraft y yo

Starcraft y yo Es uno de mis vicios más secretos y, por ello, uno de mis preferidos. Es un juego de hace ya unos seis años, pero no puedo para de jugar. La cosa es sencilla, tú eres una raza y tienes que hacer un ejército y destruir al resto de enemigos. Tiene algo que vicia como pocas cosas, pero no sé qué es. El caso es que estaban en mi casa haciendo el capullo delante de la televisión y he visto el juego encima de una estantería y me he puesto a jugar. Antes jugaba en red. Ahora la red sólo la uso para escribir aquí y bajarme música.
Por lo demás, creo que no ha habido nada interesante hoy. Llegué de clase y me fui con Antonio (Torpin) a tomar una caña. Ahora estoy escuchando el último disco de Aerosmith, Honkin' on Bobo. Hacía tiempo que no lo escuchaba. No está mal, aunque la voz de Steven Tyler para cantar blues es como la de Enrique Urquijo para cantar ópera. A Calamaro tampoco le ha sentado muy bien el cambio de palo. El cantante, su último disco, me parece flojo, aunque para gustos, los colores. Y para grandes, mis cojones. Qué ganas tenía de decir esa frase, aunque no venga nada al cuento.
Queridos lectores, mañana por la noche me largo a Buitrago todo el fin de semana a ensayar la obra de teatro. No sé si me dará tiempo a contaros algo. Si las circunstancias no me lo permiten, os deseo un fin de semana etílico y vicioso. Yo haré lo que pueda. Hasta la vista, pues.