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Los archivos lúcidos, aunque cada vez menos, que me hago mayor

Diario

Vegetaciones veraniegas

Vegetaciones veraniegas

Todo sigue igual. El verano acaba con nuestras ganas de hacer cosas... aunque eso no está del todo mal. Rascarse todos los recovecos del cuerpo no es negativo -aunque depende de la intensidad que se ponga en ciertas partes-. El verano pasa entre cañas, libros, discos y sábanas. Un buen resumen, salvo por los cuatro días a la semana que trabajo, que se podría resumir en los cuatro de antes, más aburrimiento -es verano, la información deportiva es casi insustancial-. 

Tanto es así, que para romper la monotonía había empezado a hacer ejercicio. Sí, yo, el rey del Fortuna y la Mahou, haciendo deporte. Bueno, no tengo pensado abandonarlo mucho. No me vendría mal perder unos kilos y, a lo mejor, ponerme un poco en forma. En lo que hace mucho que no he comprobado mi puesta a punto es en el tema de emborracharme. Hace por lo menos dos semanas que no me agarro un buen ciego. Estoy perdiendo mucho. La gente me lo dice. Antes me emborrachaba dos veces, por lo menos, cada semana. Será que me vuelvo viejo o que he descubierto que hay otras cosas. 

Desgraciados lectores de mis vegetaciones veraniegas, os dejo unas recomendaciones. Aparte de la autobiografía de Johnny Cash, deberíais echarle un ojo a La fiesta del Chivo, de Mario Vargas Llosa. Tampoco perdáis la oportunidad de dejaros unos eurillos en algún disco -no se aprecia verdaderamente la música cuando uno se la baja-. Si os decidís, haceros con Another Fine Day, de Golden Smog. Por supuesto, si necesitáis compañía, no os olvidéis de llamarme, aunque seguro que os llamo yo antes. Ya tenéis mi número.

**Cada vez odio más los posts de "hoy he hecho tal" o "yo tal"**  

Breve reflexión mientras se calienta el aceite

Breve reflexión mientras se calienta el aceite

Nos equivocamos, los verdaderos héroes son los supervivientes, quienes se agarran a las ondulaciones de la existencia, sus altibajos y contradicciones, y luchan infatigablemente contra su intrínseca futilidad.

Ignacio Juliá afirma esto en el prólogo a la edición española de la autobiografía de Johnny Cash. Entonces, ¿quién es Kurt Cobain? Cada día dudo más de que en música la historia ponga a cada uno en su sitio. Recordamos al greñoso esquizoide de Nirvana -alguien que todavía es ídolo de todos aquellos que no llegaron a superar el trauma de su primer grano de acné-, pero nos olvidamos del yonki de Gram Parsons, fundamental para los que hicieron grande el rock -en una gran parte-. Más injusto, por tanto, resultaría meter en el mismo saco del recuerdo a ambos, mantenerlos en el mismo plano. Y, si como afirma Juliá "los verdaderos héroes son los supervivientes", ¿quienes son realmente estos dos? ¿Son más importantes los 26 años que los Rolling Stones llevan sin hacer nada que los ocho en que los Beatles le dieron la vuelta a la tortilla?

No llego a nada en claro. Quizás lo mejor es no plantearse estas cosas... O sí. Realmente, lo que hay detrás de esto es manipulación de las grandes compañías. Es más fácil vender como un gran músico a Kurt Cobain que a Gram Parsons y por eso es mejor que estén en planos separados -aunque siempre lo hayan estado-.

Y en España... ¿Son más importantes las canciones que ha hecho Álvaro Urquijo -superviviente- que las que compuso Enrique? Tampoco Loquillo ha hecho una buena canción desde que se fuera de Los Trogloditas Sabino Méndez. Asalta una nueva duda entonces: ¿hay que despreciar la música de algunos grupos/compositores/cantantes una vez empiecen a dar muestras de flaqueza? ¿Es mejor que vivan deprisa y mueran jóvenes para que su cadáver tenga un buen aspecto y sólo dejen buena música o que se consuman lentamente viviendo de la luz con que una vez alumbraron? ¿Debemos despreciar a Wilco o a The Flaming Lips una vez saquen un par de discos trucha? Algo así escribió Neil Young en una canción -creo que era él- y Kurt Cobain lo dejó escrito cuando le encontraron muerto -algo parecido es la historia-. Esto me lleva a pensar que este tipo de música -el rock en general- está hecho para usar y tirar, y que los mitos -vivos, muertos, buenos o malos- no son más que una ilusión. Por lo tanto, es mejor no comerse el coco.

Unas recomendaciones: la autobiografía de Johnny Cash, Las partículas elementales -de Michel Houellebecq-, Pay the devil -de Van Morrison- y una paja antes de dormir.

Un genio, la teoría y cuatro locos

Un genio, la teoría y cuatro locos

El sábado, al final, tras dos horas esperando bajo el sol para coger la entrada y otras dos sentado en un bar bebiendo cerveza yo solo, pude ver a Bob Dylan. Me costó lo suyo, pero allí estuve. El concierto... fue único. Realmente, lo bueno de ver a Dylan es que vas a ver a Dylan. Vas a ver a un tío que ha compuesto las mejores canciones que se han escrito nunca y, además, las canta él. Son suyas y él va cerca de tu casa a enseñártelas. Impagable: Mr. Tambourine Man, Desolation Row, All Along de Watchtower, Most Likely You Go Your Way (And I'll Go Mine), Like a Rolling Stone... Veinte euros. Y dicen que la cultura es cara...

He aprobado el teórico del carnet de conducir. Apto. Ahora no dicen los fallos que has tenido y, además, tienes que esperar un día para saber si pencas o no -en mi caso, como fue viernes, un fin de semana-. No lo he sabido hasta esta tarde pero, por si acaso, esta mañana me fui a pillar discos ya fuera para celebrar o para aliviar la depresión. El caso es que hasta dentro de un par de meses no empezaré las clases prácticas, así que podéis estar tranquilos, que todavía no iré al volante de un coche cerca de vuestras casas.

Y, por último, os invito a que visiteis un blog en el que voy a escribir de vez en cuando sobre deporte -no os abstengáis tampoco los que sintáis asco por sudar-. www.cuatrolocos.blogspot.com A ver si os gusta y os animáis a dejar comentarios

Baloncesto

Baloncesto

Hemos cambiado de oficina en el trabajo y al lado de la nueva hay un parque con canastas de baloncesto. A veces me pregunto qué coño hago con mi vida, con tanta cerveza, tabaco y vida sedentaria. Me gustaría volver a hacer deporte y competir por algo, pero es más cómodo lo que hago ahora. Pasa con todo. Hay un mínimo de ambición en nuestra vida y cuando llegamos a él aunque sepamos que no vale para nada, nos damos por satisfechos. Ya está. ¿Realmente el ser humano es así de limitado? ¿O nos limitan los demás? ¿O es que sólo unos pocos nacen con esa capacidad de superación que hace que al final nos podamos distinguir entre mediocres y felices? Cualquier respuesta a estas tres puede ser terrible.

El caso es que me he quedado sin entrada para ver a Bob Dylan este sábado. No creáis que me he vuelto loco o que de repente he tenido un arrebato de profundidad de charco. No. Es por el concierto. Creo que si no consigo una entrada en 24 horas, me voy a quedar todo un día encerrado en casa, bajándome un barril de Heineken y escuchando sus discos. Es el castigo por hacer las cosas tarde. Por dejarlo todo a la inercia, iniciada por la inseguridad. Lo siento, a mí no me llegó la madurez de golpe -y espero que no lo haga-.

Otro poquito más

Otro poquito más

Reitero que no soy socio del Real Madrid y que apenas voy al Bernabéu, por lo que mi contribución al Real Madrid se reduce al dinero que pago religiosamente a Digital + para poder ver los partidos. Aún así, me parece vergonzoso el cisco que hay montado a dos días de las elecciones. Además de no haber fichado a nadie todavía, lo del voto por correo es de una criminalidad y mafiosidad que ni en el peor de los guetos de Chicago. Lo último: la juez lo ha anulado y, "en principio", sólo será válido el voto presencial. Ése "en principio"... me huele a chamusquina. ¿Qué pasará esta tarde? ¿Ante quién más recurrirán? Más grave aún... ¿Habrá presidente el domingo? ¿Qué hace la Junta Directiva ante todo este desmadre? Todo esto dice mucho del futuro presidente del Real Madrid. Sea quien sea, no merece tener la confianza del socio o del aficionado.

Bueno, después de esta acelerada impresión, me voy a preparar para ver el partidazo del Mundial, aunque desconfío de que pueda ser un partidazo. El Holanda-Argentina también prometía... y vaya partido más aburrido nos hicieron tragar. Ahora mismo, quedan las siete mejores selecciones del momento y Ucrania, una invitada de honor que ha ido de menos a más. Si los pronósticos se cumplen, las semifinales pueden traernos el mejor fútbol que se haya visto en los últimos años, aunque parezca que en este Mundial se está jugando más a aprovechar los errores del rival y no tener ninguno, que a forzar fallos en la defensa contraria con un buen juego. Todos, me atrevería a decir, salvo Brasil, que va a lo suyo. Lo del partido de Ghana fue de traca. Sin despeinarse, con Ronaldo gordo como una nutra pero eficaz como un león, con Ronaldinho de batucada y Kaká como director de orquesta, Brasil le metió tres goles a Ghana -todo hay que decirlo, los africanos no le hubieran marcado un gol a Dida ni con el arcoiris de portería-. El caso es que los ocho partidos que quedan de Mundial prometen. Esperemos que no defrauden.

**Tranquilos, algún día dejaré de escribir de fútbol, aunque sea un tema la mar de recurrente**

¿Por qué ficha el Madrid de baloncesto y el de fútbol no?

¿Por qué ficha el Madrid de baloncesto y el de fútbol no?

Tras tres años sin ganar nada, el Real Madrid va a celebrar unas elecciones el domingo que viene, unos comicios tras los que debería volver a ganar algo, aunque sea la Copa del Rey con un gol de penalti injusto en el último minuto ante la Cultural Segoviana.

 

Al parecer, todos los candidatos a la presidencia tienen las manos atadas. Cada uno tiene a su ‘crack’ atado -o eso dicen-, pero todavía nadie se ha acercado a Concha Espina a echar una firmita. El Barcelona ya ha encontrado sustituto para Larsson -Gudjohnsen-, el Valencia ha fichado a Morientes y está dispuesto a abrir la puerta a todo el que quiera entrar y al que quiera salir, y el Atlético se está dejando un dineral y, objetivamente, asusta. El Madrid, nada. Sólo se sabe que Zidane se va y que Portillo parece que va a volver.

 

¿Por qué no puede la Junta Directiva fichar? Es extraño, yo diría que sí tiene potestad para contratar nuevos jugadores. Es más, en la página web del club anuncian que ya han fichado a Kerem Tunceri, un base que juega en la Liga Turca. ¿Por qué la sección de baloncesto tiene patente de corso para irse de compras y el equipo de fútbol no mueve ficha? ¿Habrán firmado algo, se me ocurre, los candidatos con la actual Junta Directiva para que el socio vote al fichaje que más le gusta? ¿No iría esto en contra del bien del club? Si la Junta Directiva ficha a un buen jugador, nadie tiene por qué poner pegas y se podrían ir ahorrando tiempo que les va a faltar para hacer un equipo.

Punto y final

Punto y final

La selección española ha vuelto a defraudar. Esta vez, ni a cuartos. En octavos nos hemos cruzado con un equipo al que hemos menospreciado. Nos hemos olvidado de que en esa selección juega una generación de futbolistas que ha ganado un Mundial y una Eurocopa y que tiene todas la papeletas para que en el PES 7 sea una de las selecciones clásicas. Se nos había olvidado de que ahí juega Zidane, un tío que se ha estado reservando todo el año en el Real Madrid para jugar bien en el Mundial, y que está considerado uno de los cinco mejores futbolistas de la historia. Y también se nos había olvidado de que somos España, y que aquí los jugadores crecen flacuchos y con tendencia a la sobrevaloración de uno mismo.

Lo reconozco, yo también me he dejado llevar por la euforia tras meterle cuatro goles a la 'todopoderosa' Ucrania. Pero el grupo de España era el más flojo -y de largo- de todo el Mundial. Hasta los ucranianos han pasado a cuartos. Nosotros, si queríamos demostrar que podíamos estar entre los mejores, teníamos que ganar a los mejores. Y hemos fallado ante el primer 'mejor'. Lo bueno sería dejar de pensar eso de que 'otra vez será...', porque así llevamos ya once mundiales en los que se nos han empachado los cuartos de final, los octavos o las fases de grupos.

Por cierto, es el primer partido que pierde Luis Aragonés desde que es seleccionador, pero dijo antes del Mundial que dimitiría si no pasaba de cuartos de final. ¿Lo hará aunque sólo haya sufrido una derrota?

A por él

A por él

En principio, ya sólo me queda un año de carrera. Se me ha pasado volando este curso también y es posible que antes de que me dé cuenta ya pase el último. De un tiempo a esta parte me he puesto a pensar en gente que conozco que ha acabado la carrera, en compañeros de trabajo y en lo que es el periodismo en sí, y creo que es una engañifa, aunque supongo que no es fácil ganarse la vida hagas lo que hagas -yo no lo sé, todavía no me la gano-. Además, haga lo que haga, hay una voz de cajera de supermercado que suena en mi cabeza que me dice que coja el camino largo y difícil, por lo que todavía no sé qué hacer. Y como esto es un blog y las intimidades de uno es mejor guardárselas, y como ya creíais que iba a dejar de hablar de fútbol por un día, no os voy a decepcionar y hablaré de ese 11 contra 11 que nos tiene a todos agarrados por las pelotas: el España-Francia de esta noche.

Sinceramente, nos ha pasado lo peor que nos podía pasar. Jugamos un mal partido para cerrar la fase de grupos -un triste 0-1 ante ¡¡Arabia Saudí!!, otra superpotencia como Egipto, Croacia o Rusia-, con lo que hemos mermado la confianza de los hombres de banquillo y ya no asustamos tanto a los franceses -aunque esto puede jugar a nuestro favor-. Del lado galo, han sufrido para clasificarse y lo han hecho como segundos, así que nos ha tocado contra ellos. Si Francia juega con Henry arriba solo, España tiene más opciones que si Domenech saca también a Trezeguet. En los dos primeros partidos -ante Suiza y Corea-, el del Arsenal estuvo muy aislado y Francia sólo metió un gol. Si hoy también está aislado, mucho mejor. Puyol ya sabe cómo actuar es caso de emergencia. Me da también mucho miedo Ribery, un extremo tapado que puede hacer mucho daño a Pernía o Sergio Ramos, ya que juega cambiando de banda cada dos por tres. La solución estará en las ayudas que pueda multiplicar Xabi Alonso y esperar a su bajón físico en la segunda parte. Ojo también a Vieira y Zidane, dos perros viejos que se las saben todas. El primero aguantará sin problemas todo el partido y puede ser muy peligroso en las llegadas desde segunda línea. De Zidane, lo mismo que de Ribery: mantenerle vigilado y esperar a que se canse. Por último, la defensa de Francia asusta. Sólo han encajado un gol, igual que España, lo que es bastante temible. El único punto negro de los bleus es, sin lugar a dudas, Barthez, su portero. Sinceramente, no ofrece ningún tipo de seguridad y tan pronto te salva un partido en una jugada como en la siguiente sale a por uvas y encaja un gol.

España se la juega ante una campeona del Mundo. De momento, todas las selecciones que han sido campeonas alguna vez y que están en Alemania ya están en cuartos, pero ¿es el momento de que España dé el salto de ser grande a nivel de clubes? Esta noche tendremos un poco más al alcance de nuestra mano dar respuesta a esta pregunta, aunque en cuartos nos fuéramos a ver con Brasil.

Morcillas, directores, puntitas, solistas y a octavos

Morcillas, directores, puntitas, solistas y a octavos

Pudo ser peor pero al final el partido ante Túnez se consiguió arreglar. El primer gol en contra no entraba en los planes de nadie, pero la pelotita se empeñó en entrar y hubo que cambiar el guión sobre la marcha. Senna no es un hombre al que se le dé muy bien 'meter morcillas' y Luis lo quitó. Al equipo le faltaba alguien que improvisase los diálogos y apareció Fábregas -yo no digo Cesc porque me suena fatal-, un tío que con 20 años habla cuatro idiomas y que hoy se metió a director de la orquesta nacional. También apareció Raúl. Era el momento de que demostrase que todavía le queda algo de espalda para cargar con la responsabilidad de ser el capitán -me pregunto qué hubiera pasado si Raúl no hubiera dado pie con bola y España hubiera perdido...-. Pues, de momento, el '7' ha conseguido esquivar a todos los periodistas que le dan la pluma para que firme su certificado de defunción. En su gol, cualquier otro se hubiera tirado para fingir penalti. Raúl no dudó y tocó lo justo el balón con su puntita mágica -ya sabéis a cuál no me refiero-. A partir de ahí, la obra retomó el sentido, con Fábregas como conductor y Fernando Torres como solista. El primero fue un gol de 'crack'. El segundo fue puro acto de fe, porque tiene que cerrar muchas bocas y sabe que puede hacerlo -¿qué hará el Atlético para retenerlo? ¿O es que ya lo tiene vendido y por eso ha fichado tanto y tan caro?-.

**Queridos lectores que no os gusta que os hablen de fútbol o que el Mundial esté todo el día en la televisión o en algunos de nuestros blogs: lo siento. Me gustaría escribir sobre muchas cosas y contaros lo bonito que es el acto sexual interracial entre un elefante y un hipotótamo, pero es que no es bonito. Tomad nota, si os interesa: si os sobra dinero, dadme una parte a mí y gastaros otra en un buen disco -por ejemplo, Decoration Day, de los Drive-by Truckers-. Si no os gusta el fútbol, podéis escuchar música solos en vuestro cuarto, sin nada más que hacer. O también podéis tocaros la palanca de cambios intensamente e ir recolectando crema Nivea para cuando os vayáis a la playa. Un saludo.**

No empezó mal la cosa

No empezó mal la cosa

Vaya partido el que hizo España ayer, no estuvo nada mal. Cuatro goles al rival más fuerte de su grupo y la cabeza de serie con mejor inicio. Aún así, como diría Harvey Keitel -Sr. Lobo-, "no empecemos a chuparnos las pollas todavía". Realmente, este partido no quiere decir mucho. Falta todavía mucho para que lo recordemos como parte de una actuación histórica de España en un Mundial. Si no ocurre esto último, lo olvidaremos fácilmente. Villa demostró que Morientes no es el único '9' nato español y Torres se acabó reivindicando -algo que no le haría falta si marcase todo lo que puede marcar-. También estuvo bien Xavi, que afortunadamente ya vuelve a ser el del año pasado y el de principios de esta temporada. El caso es que prometemos, pero no hemos hecho nada. Na-da.

Por cierto, qué malo es tener ídolos. A Ronaldo le está dando por imitar a Romario -sí, ése que salía la noche anterior hasta las tantas, se arrastraba por el campo de entrenamiento al día siguiente y el domingo te hacía tres goles-, pero resulta que no le está saliendo tan bien. Mareos, jaquecas, bajo rendimiento... ¿No nos pasa lo mismo a nosotros por la mañana cuando hacemos levantamiento de vidrio en el gimnasio nocturno? Por cierto, qué grande el anuncio del muñero 'Prosikito'.

Por lo demás, sigo igual, trabajando y chapando. Lo pienso y creo que es mejor así, aunque a veces me pueda. Es mejor que creerme que ando haciendo algo cuando no doy ni golpe. Venga, a cuidarse

Empieza fuerte el verano

Empieza fuerte el verano

Hoy era el día perfecto para agarrarse una buena moña. He acabado los exámenes y sólo tengo dos a finales de junio como ya he contado. Hará buena noche, llevo mucho tiempo sin volver a casa como un burro cojo y hay gente de clase a la que no veré en tres meses. Pero no, tengo que haberme puesto malo otra vez. Otra puta vez la misma historia. Y todo el mundo me dice que con unas copillas se pasan todos los males. Ya, pero es que mi cuerpo no está para aguantar una resaca.

He hecho el último examen, me he echado la siesta y me he ido con mi hermana a hacer la compra. Sí, he ido a hacer la compra. No lo suelo hacer muchas veces, pero hoy lo he hecho. Hemos comprado yogures, pepinillos y un recambio de fregona. Lo que antes para mí era una celebración por todo lo alto -acabar los exámenes- hoy se ha convertido en pura y dura rutina. Es jueves y ni siquiera voy a tomarme la cerveza de rigor en el TNDC. Mañana no habrá resaca. Sólo tendré que ir a trabajar. Empieza fuerte el verano, señores. Empieza fuerte de verdad. 

Pajilla mental sobre el Mundial a 39 grados de temperatura corporal

Pajilla mental sobre el Mundial a 39 grados de temperatura corporal

Es la tercera vez que me pongo malo en dos meses. No hay peor momento: un día antes del último examen y dos antes del Mundial. No es fácil estudiar cuando uno no se puede concentrar. Aún así, me periodo de exámenes se prolonga hasta finales de mes. Tengo que hacer el que me va a quedar y el 29 de junio, san Pedro, me presento al examen teórico del carnet de conducir. Tranquilos, todavía queda mucho para que pueda coger un coche y atemorizar al personal.

Ya he dicho antes que quedan dos días para que empiece el Mundial -todo el mundo lo sabe-, y quería hacerme una paja mental rapidita. Yo apuesto por dos selecciones: Brasil e Inglaterra. La primera, porque sí. Inglaterra, porque pese a que Owen ha estado mucho tiempo lesionado y Rooney todavía no ha jugado, ha respondido muy bien. Peter Crouch es un gigante un poco torpe, pero peligroso si se le deja un poco suelto. El centro del campo del equipo es increíble: Gerard y Lampard por el centro, con Beckham en la derecha y Joe Cole por la izquierda. Y en defensa, Terry y Rio Ferdinand, dos auténticos cerrojos. Todo sea que me equivoque, pero Inglaterra tiene muchas papeletas para llevarse el Mundial.

De todas formas, Brasil sigue mucho mejor colocada para ganar el Mundial. Todo sea que no se les suba mucho a la cabeza o se achanten en los momentos clave -véase Ronaldinho en la final de la Champions-. El once de Parreira acojona a quien lo vea, pero el banquillo me deja alguna duda. Tampoco hay que olvidarse de Italia, que sobre el papel tiene un equipo realmente potente y casi siempre dan la talla. Alemania juega en casa y también suele hacer buenas actuaciones en los Mundiales. Tampoco quiero olvidarme de Holanda -aunque no me gustase el amistoso del otro día ante Australia- y Argentina -un equipo que tiene que dar la cara después de no pasar de la primera ronda en Corea-.

Un Mundial siempre tiene sopresas. Y como son sorpresas, pues seguro que no doy una, pero voy a tirarme unos triples. Por ejemplo, que gane Francia el Mundial. Que Corea y/o Japón lleguen a semifinales -no sería una señal apocalíptica-. Que Costa de Marfil gane la final de consolación. Que lo haga ante España. O que España sea la que deje a Costa de Marfil en cuarto lugar. Quién sabe, a lo mejor 2006 es el año de la selección española. Que fuera nuestra ocasión significaría caer de manera honrosa en semifinales y ganar el partido por el tercer puesto, o ser finalista.

España tiene que intentar llegar a semifinales. La clave va a estar en conseguir la clasificación para octavos por la vía rápida -ganando los dos primeros partidos-. Una salida en falso con una victoria justita, un empate o una derrota pondría las cosas muy cuesta arriba. Por eso hay que intentar ganar a Ucrania y Túnez. Luego, sin obsesionarse en octavos. Que llegamos a los penaltis, pues a los penaltis que nos vamos. Y es que España va a ser de esas. No hacemos muchos goles y no recibimos tampoco. Sinceramente, firmo caer en cuartos contra Brasil y sin cosas como el fallo de Julio Salinas ante Italia o el gol de Cardeñosa, pero si llegamos a semifinales, mejor que mejor.

Bueno, ahí va mi paja mental previa al Mundial de Alemania. Esta noche juega España ante Croacia otro partido amistoso, el último antes de debutar dentro de una semana, a estas horas, más o menos. Ahí os dejo mis dos favoritas -Brasil e Inglaterra-. Seamos banales por una vez en nuestra vida y haced vuestras apuestas sobre quién creéis que se lo puede llevar. Espero vuestras respuestas. Suerte con vuestros exámenes y que os vaya bien.

La letra pequeña

La letra pequeña

Acabo de llegar a casa y en un canal del satélite estaban poniendo un partido de la NBA del año 93. Phoenix Suns contra Chicago Bulls. Majerle y Barkley contra Pippen y Jordan. Karpov contra Kasparov. El aspirante contra el campeón. No recuerdo mucho más de los partidos que veía de pequeño como tampoco me acuerdo de los problemas para pasar de los 9 a los 10 años. A partir de los 16 o los 17 las cosas cambiaron. Desde entonces, he aprendido que todo lo bueno trae algo malo. Tan pronto crees que las cosas no pueden ir mejor y al rato te das cuenta de que no te has leído la letra pequeña. Siempre te la puedes pasar por la punta del falo, pero es que no veo más que gente que no hace otra cosa que pasarse por la tranca todo lo que debería ser importante. Se agarran a los años que pasaron de largo hace mucho y yo trato de creer que a los 21 tenía que haber andado el triple de lo que he andado. Debe ser fácil vivir pensando que el tiempo no pasa. Yo no me lo quito de la cabeza.

Por cierto, felicidades

Por cierto, felicidades

Perdona el olvido. No sé cómo se me ha podido pasar. Bueno, al menos te felicito el mismo día. ¡Felicidades!. En la misma página que he visto que era tu cumpleaños he leído que Pignoise está cerrando fechas para la gira de presentación de su disco. Pignoise son unos tíos que cuando mueras dirán que has sido el más grande, pero no les has debido de influir mucho. Su principal aportación es haber hecho la canción de una serie de televisión en la que aparece una tía muy maciza y haber sido jugador de medio pelo en el Real Madrid. En la misma página veo que Melendi se pasa a EMI para promocionar su álbum en el globo. Lo que faltaba. A lo mejor te lo cruzas por ahí de gira. No te preocupes, éste no te va a saludar, no creo ni que te conozca. Es tan tonto que hasta da pena. Mira siempre con esos ojillos de jipi descastado, romanticón y colocado... Hasta que se calza unas gafas de la leche. Ya sabes, es de esos que levantan el puño lleno de billetes.

Sigo leyendo en esa página -la de Los 40 Principales- y veo que Lordi, aprovechando que han ganado la Feria Medieval de Eurovisión, publican en España su segundo disco. "¡Qué provocadores!". Sí, como Bowie hace más de treinta años. O como Kiss. O como los Super Furry Animals. O como los Flaming Lips. O como Ozzy Osbourne. Y éstos no salen por la tele. La última noticia que leo antes de acordarme de que es tu cumpleaños es que Telecinco está preparando la quinta edición de Operación Triunfo.

Así vivimos en España tu cumpleaños. Seguro que hoy en Estados Unidos todas las emisoras de radio te rinden homenaje. Aquí no nos acordamos ninguno. Ni siquiera yo me he acordado. Felicidades, Bob Dylan.

Entre tema y tema

Entre tema y tema

Es tiempo de apretar los dientes y sacarse el curso. Como en mi magnífica universidad han decidido adelantar las fechas, pues resulta que empiezo este lunes. Y no se puede fallar. Lo bueno de esto, que podré ver el Mundial tranquilo (y/o trabajando) lo dé quien lo dé. La lista de Luis Aragonés no está mal, aunque yo soy de los que me hubiera llevado a Morientes (a pesar de lesiones o una temporada un poco irregular). No sé qué más poneros, no estoy muy inspirado. Tengo la tripa vacía y pocas ganas de seguir estudiando, así que me parece que voy a ir a preparar la comida. 

Os voy a recomendar un disco antes de irme. Come On, Feel The Illinoise!, de Surfjan Stevens. Poliédrico. Es una definición muy completa de ópera rock. No me entró muy bien la primera vez, aunque me dejó un buen sabor de boca. Por eso volví a probar y cada vez me gusta más. A pesar de ser largo (más de 20 canciones), resulta muy agradable de escuchar. Si no me falla la memoria (no lo estoy escuchando ahora mismo), la música no para de sonar desde que lo pones hasta que llegas al final de la última pista. Entre algunas canciones hay pequeños enlaces instrumentales cortados como pistas. La idea de Surfjan Stevens es hacer un disco por cada estado de Estados Unidos. Creo que el anterior que sacó estaba dedicado a Michigan, pero sigo hablando de memoria. 

Venga, que os vaya bien estos días. 

*Antes de ir a trabajar pienso pasarme por la Fnac y pillarme el último de los Flaming Lips*

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Acabo de leer el penúltimo post que se ha publicado en el blog de televisión de elmundo.es. La ministra de Cultura, Carmen Calvo, decía en un programa de La Sexta que "le gusta la contracultura del rock" y luego soltaba que "estamos preparando subvenciones para poder editar discos con dinero público, algo que no se ha hecho nunca". Del dinero del gobierno -el dinero del que paga impuestos- salió Operación Triunfo, así que mejor que esa panoja la ahorre para comprarse un avión y marcharse a Kuala Lumpur, a ver si allí le follan un rato.

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A veces creo que soy el tío con más seso del mundo, pero luego me doy cuenta de que no es así. Quizás dura un nanosegundo, pero es suficiente para darme cuenta de que no soy tanto tonto como me siento el resto de las veces. "A lo mejor Eto'o protesta y se queja de que le hagan el ruido del gorila porque sus antepasados negros sufrieron la esclavitud". Sí, y yo estoy resentido porque la gente como tú hizo que Sócrates se tragara la cicuta.   

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El sábado me di cuenta de que al principio nos lo creemos todo y sonreímos. Luego empezamos a sospechar. Luego nos damos cuenta de que la gente miente. Y te encrespa. Luego da pena. Mentir y hacer de ello tu pasado es muy triste. Hacer de lo ajeno lo propio no debería ser patrimonio de los que no aceptan lo deprimentes que son. Alguien que siempre se apunta lo tuyo o miente en tu cara para no hacer evidente su propia miseria no necesita más que le dejen hablar y él mismo se dé cuenta de lo vacías que están sus palabras. Lo que pasa es que escuchamos. Sobre todo, escuchamos a esas personas por pena. Yo creo que no es nadie.

Dime de lo que presumes y te diré lo tonto que eres

Dime de lo que presumes y te diré lo tonto que eres

Ahora que empiezan a apretar los exámenes, los trabajos y demás, es cuando te das cuenta de lo tontos que son algunos profesores. Sobre todo, los que más se preocupan porque su asignatura sea la que te tenga en ascuas y le des una consideración que no tiene. Esa asignatura en la que te mandan el trabajo más chungo, ése en el que tienes que ir a mil sitios, preguntar, que te cierren la puerta en las narices... Pues es la asignatura en la que más nos inventamos las cosas. Vamos a ver, si manda hacer a los 90 alumnos que tiene el mismo trabajo, con las mismas condiciones y, además, te pone un examen cada dos por tres..., ¿tendrá tiempo para comprobar que no nos lo estamos inventando? ¿Llamará una por una a las 90 instituciones para comprobar que saben quiénes somos? ¿Cómo comprueba que hemos estado donde teníamos que estar? Yo al menos he ido -sí, ya sabéis que a veces soy un poco ’pringao’-, pero estoy seguro de que otros han mentido mucho más que yo y que sus trabajos han venido inspirados por unos ’Hattori Hanzo’ y unas indias ’Mahou’.

Otro ejemplo. Otro profesor, en pleno siglo XXI, nos pide que le hagamos un trabajo de seis folios a mano. Razón: para que no copiemos. ¿Es que acaso no podemos copiar directamente de la pantalla del ordenador al papel e ir escribiendo? Es para reírse en su cara. Es un tío la mar de peculiar. Yo diría que vive encerrado en una concha de galápago ’tipo Ank-Morpork’. Es el típico viejecito que dice expresiones como "ahora, eso de la moda de la homosexualidad", alucina cuando ve a alguien con rastas o levanta la mano cuando dice "España, patria, nación". Y me pregunto, ¿por qué un profesor de una asignatura que no viene a cuento se pone a decir estas cosas?

Me río de lo malos que son algunos profesores. Malos de solemnidad. Y me río por no llorar. Ayer el Barcelona se proclamó campeón de Liga. Merecido, por cierto, aunque en el país de los ciegos, el tuerto es el rey. En España no es que se haga nada del otro mundo jugando al fútbol. El Valencia a veces juega como un equipo italiano. Lo del Madrid no tiene nombre. El Atlético es la eterna promesa del yonqui que siempre te falla. Quizás la solución sea empezar proyectos sencillos, como los del Villarreal y el Osasuna. O el propio Barcelona, curado de humildad después de muchos años de fracasos, confió todo lo que tenía a Rijkaard, que apenas tenía experiencia en un banquillo. Luego puso a Txiki Beguiristáin, un buen jugador, pero que como director deportivo tampoco es que tuviera gran experiencia. Y después, a fichar barato, rápido y por demostrar que sea bueno. Así, llega Ronaldinho, que se ha consagrado en el Barcelona -a ver si aprende el Real Madrid-. También llega Eto’o, el fichaje más arriesgado. Un tío joven, con tanto ego y con la boca tan grande, te puede salir rana o te puede salir como el mejor delantero de la Liga. Evidentemente, ha sido lo segundo. Ficha a Deco y a Giuly, dos ’tapados’ del fútbol europeo que en cualquier momento podrían haber caído en el Manchester, la Juventus o el Chelsea. Aparece por ahí Messi -ojo a éste-, lo juntas con lo que tienes y te sale un campeón de Liga.

Me cago en mi puto blog

Me cago en mi puto blog

Estaba subiendo un post nuevo al blog y se me bloqueado justo cuando le daba a publicar y lo he perdido entero. Me cago en su puta madre. Bueno, pues os lo resumo. Os daba las gracias a todos por venir al concierto del otro día y por soportarnos una vez más. También decía que las elecciones en el Madrid son necesarias, pero que no me gustan los candidatos, y que la única forma de superar la crisis es ganando la Liga o la Champions. También hablaba de Zidane y que cuando cuando se fue Laudrup, apareció él. Ahora que se va él, aparece Ronaldinho. Por lo tanto, Ronaldinho al Madrid. Luego acababa diciendo que llevo desde el 6 de abril sin pisar la universidad y que no la voy a volver a pisar hasta el jueves que viene. Hala, post cortito, que no me gustaría tener que repetirlo por tercera vez. Puta mierda de servidor... Que os vaya bien a todos

Carta abierta al egoísmo

Carta abierta al egoísmo

¿Alguien le dijo a Fernando Martín cuando se despertó en el sillón del Real Madrid que cada dos por tres tendría que aparecer en los medios para decir que él era el presidente? Todas las semanas se reafirma en su cargo: "Aquí estoy. No va a haber elecciones. Aquí estoy. Ya tenemos entrenador. Aquí estoy. Mira qué fotos más bonitas con mis jugadores. Éste soy yo con Zidane. Y aquí estoy con Raúl. Mira esta con Beckham... No te creas, le canta el alerón un poco cuando te acercas a él". Lejos de mejorar su imagen pública -antes de llegar a la presidencia no tenía, como nadie en la directiva-, está estropeándose hablando demasiado cuando no debería. Si Florentino no sacó pecho cuando el Madrid ganó títulos, ¿por qué Fernando Martín lo saca cuando no ganan ni en la Playstation?  

Lo que menos me gustó de la carta fue eso de que "al Madrid llegarán nuevas figuras que se unirán a la que ya están". Esto quiere decir que algunas de las que lleguen o de las que están tendrán que irse a jugar al Castilla o a Segunda B. No es la solución. Lo que pasa es que lo de vender al mismo precio que se pagó a un jugador con  X Copas de Europa, x mundiales, x eurocopas y todo lo que quieras, pero que se arrastra por los campos de España, no lo consigues ni cambiándolo por cromos en el rastro.

¿Y eso de trabajar con discreción? Esto significaría que, después de anunciar a los 6 o 7 -no me acuerdo cuántos exactamente- candidatos a bombo y platillo, va a ser que no será ninguno de ellos. Es que tiene guasa. Mira que decir que vas a por los siete mejores entrenadores de Europa... En caso de que el Madrid acabe fichando a Perico el de los Palotes, ¿qué pensará la prensa? Que este tío les está choteando con su acento de pueblo. ¿Qué pensarán esos entrenadores? Da igual, son felices donde están. No se la quieren pegar intentando levantar a un equipo tocado y a punto de hundirse.

Por cierto, mientras esto pasa en Madrid, en Barcelona están que se salen. Lo de ayer del Milan fue de campeones.

¿La mejor canción?

¿La mejor canción?

Me diréis que siempre ando a vueltas con Bono y que a la más mínima aprovecho para meterle un palo, ya sea aquí o en conversación. Aunque a muchos os guste U2, que lo respeto profundamente, One no es la mejor canción de amor. Ni de lejos. Ni entre las diez primeras. Ni entre las veinte mejores. Es mi opinión, tan válida como la de cualquier otro, aunque haya algunos que creen que U2 es la mejor banda de rock que jamás ha existido -sí, hay algunos que lo piensan-.

Me surge la duda. En elmundo.es dicen que One ha sido elegida por votación popular a través de la VH1. El los40.com dicen que es la mejor letra de amor y citan como verso destacado One life with each other/ Sisters, brothers. Otra obviedad más ’Made in Bono’. Sólo falta que ahora el mejor estribillo del rock sea Hello, hello, hola/ I’m a at a place called vertigo. Da igual, no es la mejor canción de la historia. Si alguien está intentando actualizar los viejos (¿?) cánones del rock, que no empiece  intentando poner a U2 en el lugar de los Beatles. Ni a Chris Martin donde David Bowie. Nadie apartó de su lugar a Homero cuando apareció James Joyce.

Creo que en esta cuestión, el tiempo no va a poner a cada uno en el lugar que se merece. Nunca ha sido así en el rock. La gente idolatra a Kurt Cobain y se olvida de Janis Joplin. The Band, un grupo con una historia negra bastante triste, nunca serán recordados, pero sí Freddie Mercury y Queen. En España, todos nos acordamos de Enrique Urquijo, pero olvidamos a Pepe Risi, cuando ambos deben estar compartiendo habitación en el cielo en estos días. Como Homero y Joyce.