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Los archivos lúcidos, aunque cada vez menos, que me hago mayor

Diario

Se equivocó de manifestación

Se equivocó de manifestación Vaya líos que se montaron en Madrid el sábado. Que si el Carlitos Brown (¡qué poco me gustas!), que si gays y lesbianas, que si familia, que si carlistas... ¿Carlistas? Ah, pero, ¿queda alguno? Sí. Quedan. El sábado por la tarde cuando iba al periódico, me encontré con un profesor mío que llevaba una camiseta y una pancarta de apoyo al movimiento carlista. "Por un rey justo", me parece que ponía. Manda cojones. Este tío se ha equivocado. Lo de Plaza de Castilla no es por Carlos María Isidro, es por Carlinhos Brown. Vaya capullo. Fui a decírselo, pero sacó el móvil y se puso a hablar. No quise molestarle, seguro que estaba teniendo alguna importante conversación de paz con algún isabelino.

Ojalá hubiera sabido qué decir

Ojalá hubiera sabido qué decir Acabo de llegar de un concierto cerca de mi casa, en un sitio que se llama Fiebre Q (antes era el Studio 29). He ido con un par de amigas y ha estado por ahí mi hermano. El grupo que tocaba se llamaba Hacia dónde y, sin hacer una música muy de mi agrado especialmente, me han gustado bastante. La cantante, Laura, tiene una voz preciosa y la banda (guitarra, bajo y batería) lo hacía realmente bien. Mucho pop quizás, pero pasé un buen rato.

Bueno, un buen rato salvo que he llegado a casa con los huevos encogidos. Confesión: he visto otra vez a una chica que merece la pena y me he quedado en blanco. Joder, además de canciones, debería haber "conversaciones" de tres minutos y medio para saber hablar con las tías. O ya que son tan listas, podrían aprender a leer la mente de los tíos y me harían mucho más fácil el trago. No sé si alguna vez tuve lo que Austin Powers llama "mojo", pero esta noche os aseguro que el poco que tenía me lo he dejado en casa. De vuelta del concierto he ido cantando con la cabeza el I want you de Dylan. Ojalá fuera tan fácil. La próxima vez que vuelva a verla, que es de pascuas a ramos, diré algo más que "bueno, ahí van los exámenes, ¿y tú qué tal? Me alegro". De la próxima no pasa.

Bueno lectores, me voy a estudiar, que el sábado tengo examen y creo que me van a dejar el culo que me va a caber una sandía.

Soltando presión

Soltando presión Vaya, me había puesto a escribir dejando las manos sueltas y me han salido de un tirón 10 líneas atiborradas de gilipolleces y desvaríos. El caso es que la presión tiene que salir por algún sitio y no tengo ganas de tirarme pedos ni de cagar, así que me siento a contar algo. Ayer empecé un nuevo cuento, pero lo tuve que dejar porque mi hermano se tenía que ir a la cama. Hoy no he podido seguir con él. No lo voy a colgar aquí de todas formas.

Tengo unas ganas inmensas de fumarme un cigarro, pero creo que no lo haré. Debería tomarme un café o rogarle a mi hermano que me recetara unas pastillas para estar toda la noche sudando y metiéndome el examen de mañana. Ya me veo corriendo por la calle con las pantuflas, yendo a la farmacia y agitando la receta con el puño en alto. "¡Eh! Dame efedrina ¡Ya, joder!". Vamos, no esperaría a llegar a casa, me tomaba un par de lo que me dieran en su cara. Ahora que lo pienso, creo que un cigarrillo será suficiente, pero en mi casa no puedo fumar. Creo que voy a ir a acariciar el paquete de Fortuna y a oler los pitillos sin encender.

Bueno, majos, creo que ya he soltado suficiente tensión. Voy a terminar de estudiar. A ver hasta qué hora me quedo hoy. Un abrazo y suerte a todos. Espero que no estéis tan mal de la azotea como yo. (No toméis drogas)

Distintas canciones en la radio

Distintas canciones en la radio Quién no ha oído que la juventud no tiene valores ni una motivación en la vida, que anda perdida y todos esos tópicos que se oyen en la tele o en las comidas familiares. Pues va a ser que tienen razón. Al menos yo lo veo así, y no voy a poner el ejemplo fuera de mí, sino que me voy a poner a mí mismo.

Esta mañana estaba hablando con Borja por el Messenger y me ha dicho que a ver si escribo más, que ya no pongo cosas casi aquí. Pues tiene razón, ya no escribo mucho por aquí. No os confundáis, esto no es lo grave. Lo grave es que no sé qué poner. Es como si cada día fuera clavado al anterior, con distintas canciones en la radio, pero con la misma sensación al irte a la cama. Un conocido mío me dice siempre que le veo: "¿Pero cómo no va a tener un tío de 20 años ninguna inquietud?". Pues no, no tengo muchas inquietudes. Hago lo que hago y punto. ¿Qué me tiene que causar inquietud? ¿Las canciones de Mago de Oz? ¿Los mensajes de los políticos? ¿Que mi estado de soltero no tenga visos de cambiar? Lo triste es que eso sea lo que inquiete a la gente.

Bueno, no sé ni lo que he puesto ahí arriba, pero tengo que estudiar y mi hermano se va a pirar a la cama en breves instantes. Me piro.

Años después...

Años después... Bueno, ahora parece que sí me deja entrar en el blog. Me han cambiado el sistema de conexión a internet y el caso es que ni con la primera conexión que tuve iba tan lento el tema. Llevo dos semanas intentando entrar en el blog y en los de los demás y no he podido. Primero, porque Telefónica decidió dejarme sin conexión porque sí. Luego porque yo no sabía configurarlo. Por último, porque esta conexión es una puta mierda. Todo sea que el ordenador se me cuelgue ahora o se me caiga la conexión, cosa que suele pasar dos o tres veces cada hora.

Algunos echaban de menos que no hubiera dicho nada del concierto, pero imagino que ya lo habréis leído por ahí y creo que ahora no tiene ningún sentido repetir lo que oísteis allí. Yo sólo puedo decir que estuvo genial y que me lo pasé en grande. Luego un buen chuzo y a la cama. No se me puede olvidar deciros que mi infancia murió el día que fui a ver La venganza de los Sith. Por fin. Cuántos años había esperado para ver esta película. Sabía que Lucas tenía que hacer algo un poco mejor que las otras dos y lo ha conseguido. No es que sea un peliculón, pero tiene grandes momentos y algunos diálogos resultan creíbles. Ningún actor destaca especialmente ni es la mejor película jamás hecha (o diseñada por ordenador...), pero a mí al menos me ha quitado el mar sabor de boca que tenía después de sus predecesoras. El caso es que lo pasé como un enano viéndola y hasta se me puso la carne de gallina cuando aparecieron las letras azules sobre el fondo negro, justo antes del himno de John Williams.

Por lo demás, todo va bien. Los exámenes están ahí, pero creo que podré con ellos. Todo sea que sufra un colapso un día de estos y se me vaya al cuerno todo, pero no creo que ocurra. Estoy leyéndome 1984, de George Orwell. Me lo tenía que haber leído hace mucho tiempo por simple curiosidad, pero cada vez lo retrasaba más. Ahora que me han mandado un trabajo sobre Orwell para clase ha sido cuando he empezado a leerlo. Me está gustando bastante. Ya os hablé del disco de Ryan Adams en el post anterior. No es una maravilla de disco. Tiene buenas canciones y otras que...

Ayer me llevé una alegría bastante gorda cuando Forlán metió el segundo gol al Levante y empató a Eto'o en el Pichichi. Qué bueno es el cabrón, pero qué mal me cae. Tiene una boca como el túnel del metro. Si no fuera por el Madrid, seguiría corriendo en África delante de los leones o, con un poco de suerte, estaría vendiendo cd's en la Puerta del Sol. A ver qué coño hace el Madrid ahora. Sobran viejas glorias en el equipo.

Por cierto, antes de que me vaya. Si alguien coge por las mañanas El Crack, el periódico deportivo gratuito, que le eche un ojo de vez en cuando, que me están publicando unas columnillas (gracias, chaval). Sale mi foto y todo. Bueno, me despido de vosotros hasta la próxima. ¿Cuándo será? Ni idea.

Holy Days + Sold Out. En concierto. Sábado 21 de mayo. 22.00. Dreams (Palacio de Hielo). Metro: Canillas

Pues sí, amigos. Concierto este sábado, 21 de mayo, en la sala Dreams. Los Holy Days volvemos a las andadas para daros un poco de caña. Esta vez, acompañados de Sold Out, otro gran grupo que debuta con temas propios y versiones de otra gente. La sala Dreams está dentro del Palacio de Hielo, en el metro de Canillas. Procurad estar allí sobre las diez, aunque ya sabéis, ningún concierto empieza a la hora prevista. Esta vez, procuraremos tener a mano alguna inyección de adrenalina para que no vuelva a ocurrirle a Borja lo mismo que la otra vez y no haya que suspender el concierto por sus problemas (aunque el muy capullo no para de repetir que ya está limpio; ¿a quién quieres engañar?). También procuraremos tener las 500 toallas blancas nuevas que Antonio quiere en el camerino y el ron especial de la bodega de Fidel Castro con el que se emborracha Sergio. El camarero también preparará el combinado de vodka, mamayana y granadina que toma Juanje. Probadlo si os creéis muy machos. Por supuesto, habrá cocaína suficiente para Miki y espero que haya alguna mujer libre que dé buena conversación al menos. Esto último es para un amigo que me lo ha pedido...

Por supuesto, no quiero ver en el concierto a ningún "Bocasecamán". Es decir, todo el mundo a empaparse el gaznate con whisky o lo que sea. Un abrazo a todos y hasta el sábado.

Holy Days + Sold Out. En concierto. Sábado 21 de mayo. 22.00. Dreams (Palacio de Hielo). Metro: Canillas

Pues sí, amigos. Concierto este sábado, 21 de mayo, en la sala Dreams. Los Holy Days volvemos a las andadas para daros un poco de caña. Esta vez, acompañados de Sold Out, otro gran grupo que debuta con temas propios y versiones de otra gente. La sala Dreams está dentro del Palacio de Hielo, en el metro de Canillas. Procurad estar allí sobre las diez, aunque ya sabéis, ningún concierto empieza a la hora prevista. Esta vez, procuraremos tener a mano alguna inyección de adrenalina para que no vuelva a ocurrirle a Borja lo mismo que la otra vez y no haya que suspender el concierto por sus problemas (aunque el muy capullo no para de repetir que ya está limpio; ¿a quién quieres engañar?). También procuraremos tener las 500 toallas blancas nuevas que Antonio quiere en el camerino y el ron especial de la bodega de Fidel Castro con el que se emborracha Sergio. Por supuesto, habrá cocaína suficiente para Miki y espero que haya alguna mujer libre que dé buena conversación al menos. Esto último es para un amigo que me lo ha pedido...

Por supuesto, no quiero ver en el concierto a ningún "Bocasecamán". Es decir, todo el mundo a empaparse el gaznate con whisky o lo que sea. Un abrazo a todos y hasta el sábado.

El puente de mayo

El puente de mayo Ya ha pasado un mes más y sólo queda otro para junio y todo lo que eso conlleva. El concierto del viernes fue la gran cagada, el peor desde que toco la guitarra. Dos horas antes del concierto iba a tocar yo el bajo. Javi, el bajista, estaba realmente enfermo y todo se pega. Lo mejor fue ver a gente a la que hacía mucho que no veía y el pedo de después, uno de esos de los que no te acuerdas mucho pero tienes una resaca al día siguiente acojonante. Por la tarde planté un pino que olía como si no fuera mío.

Ayer estuve en El Escorial, que hacía mucho que no subía y me lo pasé bastante bien. Cómo ha cambiado el pueblo en los 20 años que llevo yendo allí. 20 años. 20 años. Madre mía. Fui en autobús y estuve escuchando The Dirty South, de Drive-By Truckers. Qué gran disco. Haceros con él. Un día de estos escribiré una reseña sobre él (pendientes: Lolita, Drive-By Truckers, Beth Orton y Transformer). Llevo años y años haciendo el mismo camino en autobús o en coche y creo que me lo sé palmo por palmo, pero no me importa ir todas las veces mirando por la ventana, no me cansa viajar en autobús. Tengo pendiente también sacarme el carnet de conducir e irme a recorrer el sur de Estados Unidos en coche. También montarme en el transiberiano, pero eso es otra historia.

THE SPANISH PARO

THE SPANISH PARO. VIERNES 29 DE ABRIL. PARANINFO DE LA UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID. 21.30 HORAS.

Chamberí, chamberí, chamberí

Chamberí, chamberí, chamberí El jueves pasado estaba tomando unas cervezas con Andrés, Mariano y Jose, cuando se nos ocurrió recordar a gente del colegio. No es que estuviéramos borrachos (aunque luego acabé bastante pedo), sólo nos dio por ahí. Hay que decir que el precedente lo sentamos Javi y yo en el cumpleaños anterior a este de David. Cogimos la orla de 2º de Bachillerato y destripamos uno por uno a todos los del curso. Yo creo que no me he reído más en la vida que esa noche. Por supuesto, todos acabamos bastante ciegos, tuvimos problemas con la Guardia Civil y yo acabé con una rodilla lesionada por subirme a un andamio para celebrar la décima Copa de Europa del Madrid (por decir algo).

El caso es que siempre que me pongo a recordar a la gente del colegio salen un montón de cosas y me pregunto qué será de la gente tres años después de dejar de vernos. Hace unos meses, estábamos Andrés y yo borrachísimos y acabamos hablando en la plaza de Olavide de una chica del colegio que, cuando éramos pequeños era un poco pardilla, y que resulta que ahora está más buena que el pan. Con otra chica me ha pasado algo que me flipa. Nos llevábamos muy bien y quedábamos con algunos amigos bastantes fines de semana, pero de la noche a la mañana (cuando acabó el curso), nos dejamos de ver. Seguimos hablando por el messenger cuando coincidimos y de vez en cuando nos escribimos algún email, pero no la he vuelto a ver, y eso que vive en mi barrio.

También hay gente a la que no he vuelto a ver y a la que no podría volver a mirar a los ojos por ser tan gilipollas como soy generalmente. Aunque he tenido valor para escribir cartas pidiendo perdón nunca he tenido huevos de entregarlas. Luego está la gente que me encuentro en el autobús o en el metro y de la que paso olímpicamente. Con otros me saludo siempre que nos vemos por la calle. A otros se les echa de menos por lo entrañables que eran.

Aunque pueda parecer lo contrario, mis últimos meses en el colegio no fueron tan felices. Acabé bastante hasta los huevos de los profesores. Yo no es que haya sido nunca un santo, pero es que algunos de ellos no podían ocultar el rabo y los cuernos, y sujetar a la vez el tridente. Una pena.

Por cierto, escuchad "Ashes of American flags", de Wilco.

Sigo vivo

Sigo vivo Tranquilos, esta ausencia del mundo del blog no se debe a ninguna causa extraña. La razón que primero me viene a la cabeza es que últimamente no paro mucho por casa. Sólo unas pocas líneas para decir que no desconecto y que pronto habrá conciertos de los Spanish Paro (antes Los cachorros) y de los Holy Days. Por cierto, no he visto la película.

Receta para superarse a sí mismo

Receta para superarse a sí mismo Comprar Canciones para el tiempo y la distancia, mezclarlo con un manojo de La noche americana, añadirle unos polvos de Trailer Park, removerlo con un Transformer y un poco de Lolita mientras esperas a que pase algo.

Hasta la vista, Karol

Tenía que pasar un día de estos, así que muchos ya estábamos preparados. Seguro que allá donde esté ahora está mucho mejor que aquí. La gente puede decir lo que quiera, pero negarle la importancia que ha tenido en el mundo en los últimos años es perder el tiempo, así que mejor que revises lo que piensas antes de afirmar eso. Todo hay que decirlo: en este tema (como en todo), me resulta imposible ser imparcial y, por tanto, no puedo callarme ante el que habla no ya desde la ignorancia, sino desde los supuestos falsos, que resulta igualmente grave y peligroso (aunque el desconocimiento y las "teorías" que uno cree que son propias suelen ser compañeros de viaje).

Así pues, no puedo sentir más que indignación, y después pena, cuando alguien que no cree en Dios y se manifiesta "crítico" con la religión me dice que no soy cristiano por tener una postura diferente a la oficial de la Iglesia en temas como la homosexualidad, el matrimonio de los sacerdotes y otros asuntos que no forman parte de mi vida cotidiana, pero que como creyente tengo la obligación de entrar en el debate si quiero cambiar las cosas. La conclusión a la que llegó fue que yo no formaba parte de la Iglesia, que yo tenía mi propia Iglesia. Sin duda alguna, conclusión admirablemente original: nunca se me habría ocurrido semejante desvarío. No os equivoquéis, esta charla la mantuve con una persona a la que tengo mucho aprecio y es por esto por lo que puedo tener una opinión distinta de la suya y que ambos nos respetemos.

Recordad, es mi blog. Escribo sobre mis inquietudes, que pueden ser compartidas o no por los demás. Juan Pablo II ha tenido mucha importancia en mi vida y es posible que este sea el post más personal que haya escrito nunca. No lo olvidéis, todas las opiniones son respetables, pero yo prefiero las que se sutentan sobre una base. Un abrazo a todos.

Tocando los huevos

Tocando los huevos Porque sí, los tocan porque sí, porque están en su puto derecho, porque ellos saben y tú no. Porque cuando te quieres dar cuenta, estás solo y ni te están escuchando: ya estás yéndote con la música a otra parte cuando ves que no llegas a los pedales de la bicicleta que te han vendido a precio de oro (y mejor que no te fijes mucho porque las tuercas están muy flojas y no hay garantía). Porque cuanto más levantan el puño, más se ven los billetes de mil euros que aprietan dentro. Porque son el ombligo del mundo: un ombligo pequeño y oscuro donde sólo caben ellos. No quiero pasar por vuestro aro, gracias.

Año I

Año I Aunque mi blog se niegue a reconocerlo, ya ha cumplido un año. Está molesto por cumplir años y yo le digo que a nadie le gusta cumplir años. Él me replica diciendo que miento, que a mí sí que me gusta. Dice que es el que mejor me conoce y entonces yo me río de eso. "No estoy tan loco como para contarte todo lo que hago en mi vida. A ver, listo, ¿qué estoy escuchando ahora?". Se calla. "Ves, no tienes ni puta idea ni siquiera de qué estoy escuchando ahora. Ni siquiera sabes si estoy vestido, en pijama o en tutú". Creo que se está empezando a mosquear. "Mira, gilipollas. Por la cantidad de soplapolleces que has escrito aquí puedo decirte que eres un sonao de la vida, un puto depresivo, un flipao y que tienes muy mal gusto para todo. Te crees muy alternativo y no eres más que un tipo corto de miras." Me está empezando a tocar los huevos. "Bueno, no te pases, cretino. Sólo te digo que me tienes que estar muy agradecido de que existas. Si no fuera por mí, ¿qué sería de ti? ¿Existirías? No, no existirías. Seguro que tus bytes que he ocupado yo en el servidor de Blogia los hubiera cogido otro tío tan capullo o más que yo, así que dame gracias de que no me dedico a contar intimidades o desviaciones sexuales como las que tiene la gente por ahí". "Vale tío, vale, tienes razón. Joder, no sé qué me pasa, no me gusta cumplir años". "Te entiendo y creo que sé explicártelo. Cuando empecé contigo estaba muy cabreado con el mundo". "Aparte de deprimido, ¿verdad?". "Sí, claro, también estaba deprimido, pero déjame que te cuente. Yo lo que creo es que estás cabreado porque yo estaba así en ese momento". "Oh, Einstein, ¿has llegado a esa conclusión tú solito?". "Pues sí, pedazo de gilipollas". Qué insoportable se pone. Es como un niño insolente. A veces no le aguanto, me gustaría mandarle a la mierda y que se jodiera, aunque no debería ser tan duro con él.

Ahora hay un rato de silencio entre los dos. El ambiente es tenso. Me mira desde el monitor y yo hago como si no le hiciera caso cuando lo que estoy haciendo es pensar sus próximas palabras. Se ha dado cuenta de que se ha pasado conmigo. "Ey, tío, lo siento. Ahora ya no estás deprimido, ¿verdad?". "No, claro que no". Y nos volvemos a reconciliar. "Creo que ya es suficiente por hoy, ¿no crees?". "Sí, Pedro, descansa. Mañana será otro día. Hasta la próxima". "Hasta la próxima blog. Espero que sea pronto".

Ya en Semana Santa

Ya en Semana Santa Hay joderse lo rápido que pasa el tiempo. Ya estamos en Semana Santa y apenas se me ha quitado todavía la resaca de Nochevieja. No importa, todo sigue igual y eso no es malo. Conozco a una persona que dice ser un "amante de la experimentación" y se ríe de mí cuando digo que quiero que las cosas sigan como están ahora mismo: "Ay, madrecita, que me quede como estoy", me dice con el acento de una dama del siglo XVIII que se escandaliza tras leer a hurtadillas unas líneas del Marqués de Sade.

¿A alguien le gusta quedarse en Semana Santa en Madrid? A mí, ni de coña. Tanto si sales de casa como si te quedas, es un suicidio. Tengo verdaderos traumas provocados por el verdadero aburrimiento que me provocaba el hecho de que mi madre me llevara de pequeño a las procesiones. Vaya petardo. Yo no me enteraba de nada y ni siquiera sabía qué coño se "celebraba" ahí (luego, en los Maristas, lo aprendí). Empecé a tomarle asco al tema de las concentraciones callejeras. Luego vino la de Miguel Ángel Blanco. Todos conocemos el caso y yo era la primera vez que conocía de algo tan dramático. Recuerdo que fuimos mi madre y yo en pleno verano; hacía un calor asfixiante y tanta gente junta me agobiaba. Sin embargo, se me pasó el malestar cuando oí a mi madre gritar "no son vascos, son hijos de puta" y otros improperios que la gente coreaba. Mi madre, esa persona que me pegaba un guantazo en los morros cada vez que decía "pito", ahora estaba soltando "hache de pes" a diestro y siniestro. Le cogí gustillo a las manifestaciones. Descubrí que todo el mundo podía decir lo que su bilis le ordenara y nadie le arrearía un hostión en los morros. Luego vinieron las celebraciones del Real Madrid en La Cibeles (de estas hubo unas cuantas). Yo iba tan contento a estrecharle la mano a Mijatovic o a Suker (¡qué tiempos!) y me encontraba otro infierno de gente. Luego llegaban los jodidos Ultra-sur y nos tocaba correr a todos. Llegabas a casa exhausto de salir por patas y sin haber visto nada. Si soy sincero, nunca reconocí a Roberto Carlos o a Raúl subidos a la fuente. Pues eso, que en Semana Santa, o te vas de procesión o vas al cine. El lunes estuve viendo Million Dollar Baby y os la recomiendo. También os recomiendo que le echéis un ojo a La melancólica muerte del niño ostra, de Tim Burton. Es un libro de poemas con ilustraciones del propio director-escritor-dibujante-genio.

Señores, es la hora de dejar de escribir aquí. Este post de hoy huele a diván, así que no os toméis muy en serio lo de que la Semana Santa me parezca aburrida por las procesiones y el que no haya nadie en Madrid. Años más tarde descubrí las Pascuas de los Maristas y me olvidé de que a la Iglesia sólo iban los viejos.

11-M

Ya se ha cumplido un año desde que Madrid viviera uno de los peores días de su historia. No sé exactamente cuántas personas palmaron en los fusilamientos del levantamiento contra los franceses, pero que palmen doscientas personas de golpe y porrazo en la ciudad en la que vives... Quieras que no, te deja raro. Algo pasa cuando entras a un bar hasta arriba de gente a las once de la mañana y todo el mundo mira la televisión sin hablar. Mi vida no ha cambiado tanto desde entonces, pero mi recuerdo está ahí y es distinto al que ninguno de vosotros pueda tener.

Third-floor homesick blues

Third-floor homesick blues Aquí estoy, delante del ordenador, febril y a punto de delirar. Al principio pensé que era alergia, pero no, estoy cogiendo la gripe. Lo mejor es que hoy en clase me he pillado una coca-cola y a todo el mundo le ha dado por beber, así que mañana mi clase puede parecer la película de Estallido. La verdad es que no sé qué más contaros. Esta mañana estuve comprando un libro para clase y en un estante vi la autobiografía de Dylan y al lado un libro sobre Kurt Cobain. ¿Alguien pone a Portillo teniendo a Raúl al lado de Ronaldo y Owen de sustituto? Pues entonces. Bueno amigos, post cortito hoy, que no estoy nada inspirado. Tenía pensado hacer algunos posts sobre canciones con guitarras acústicas impresionantes o canciones de 3:30 minutos perfectas, pero no consigo nunca ponerme. Algún día, no os preocupéis. Tiempo al tiempo y sexo y alcohol mientras tanto. Por cierto, ya queda menos para que salga el disco de Quique González, La noche americana. De cabeza a por él.