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Los archivos lúcidos, aunque cada vez menos, que me hago mayor

Diario

Get back

Get back Una semana hace ya desde que volví de Londres y ya casi no escribo aquí. La verdad es que he estado liado (y eso que "tenía" vacaciones). El tiempo se echa encima y los acontecimientos del presente necesitan ser transmitidos, así que la información sobre el viaje a la ciudad donde se almacena el expolio del Imperio colonial británico ha de esperar.

Lo más reciente, el concierto del martes en Galileo Galilei. Espero que os gustase. A mí me pareció una mierda bien gorda y la grabación lo demuestra. Lo único que se salvó fue el Money con el Doctor y el hecho en sí de tocar en un sitio como este. El sonido arriba, genial. Abajo, no lo sé, no estaba. Al menos esta vez nos invitaron a las copas y acabamos con un pedo bastante gordo. Al día siguiente tenía partido de fútbol por la mañana. Dantesco. Sin comentarios. Mi magia ha desaparecido (si es que algún día la llegué a tener o sólo fue espiritismo futbolístico).

Os pondría una foto de mi habitación, pero creo que paso, muchos no la conocéis y no encontraríais las mil diferencias. La hemos cambiado entera. Ahora os escribo desde el antiguo agujero en la pared, ahora convertido en habitación. He dejado el ordenador de mis hermanas y me he puesto uno nuevo en mi cuarto. Mucho mejor. Comodidad. Independencia. Todo sin salir de casa.

Bueno chicos, otro día que tenga más ganas os cuento algo más. Ahora estoy hasta la polla. Un abrazo.

Ya he vuelto, pero lo primero es lo primero

Ya he vuelto, pero lo primero es lo primero Ya estoy aquí otra vez y prometí no decir que Londres es "frío y húmedo", pero lo tengo que afirmar: Londres es jodidamente frío y húmedo. Una ciudad triste pero preciosa, como algunos poemas de Bukowski o el Love is Hell de Ryan Adams. Ya os contaré más porque ahora no tengo mucho tiempo para escribir. Lo primero que quería poner era la noticia de la que me enteré ayer: Hunter S. Thompson ha muerto. Este pasado 19 de febrero se ha volado la tapa de los sesos a los 67 años. Para el que no lo sepa, de su novela "Miedo y asco en Las Vegas" he sacado el nombre del blog (Pedrogonzo). El año pasado hice un trabajo para Redacción Periodística II sobre Tom Wolfe y él, así que creo que lo mejor es que cuelgue directamente lo que escribí entonces, aunque sea la leche de largo. Por cierto, este martes volvemos Los cachorros después de "destrozar" la sala Clamores. Ahora, en Galileo Galilei a eso de las diez de la noche. Venid todos los que podáis. Un abrazo.

4.- HUNTER S. THOMPSON Y EL PERIODISMO GONZO.
A raíz del Nuevo Periodismo, surge el Periodismo Gonzo, una manera más underground de entender la profesión y la elaboración de los textos. El principal, y yo diría único, representante de este movimiento es Hunter S. Thompson. En este tipo de periodismo, el reportero se convierte en protagonista de su crónica, forma parte de la acción y sufre las consecuencias de la misma. Thompson no elaboró ninguna tesis acerca de su forma de hacer periodismo. Es más, el hallazgo fue algo totalmente fortuito. Enviado por una revista a realizar un reportaje sobre una importante carrera de caballos, él y su fotógrafo estaban dando cuenta de un canuto cuando la ceniza de éste se les cayó sobre el traje de un importante político. Mientras la ropas de aquél comenzaron a quemarse, los dos periodistas decidieron poner tierra de por medio. "Pasada una semana vino el editor, a quien le habíamos prometido el artículo, a recogerlo. Yo no lo tenía escrito: cuando más consultaba mi bloc de notas, mi mente se quedaba más en blanco. Total, que tuve miedo de que nos quedáramos sin cobrar y le di mis apuntes. Cuando salieron publicados, empecé a hacer las maletas para cambiarme de ciudad, pero todo el mundo empezó a llamarme para decirme que aquello era maravilloso". El “gonzo” lo cogió de un amigo suyo que usaba esa palabra para referirse a la gente que estaba muy descontrolada en el tema de drogas. Como podemos ver, las drogas van a ser muy importantes en este personaje y su obra: "Lejos de mí la idea de recomendar al lector drogas, alcohol, violencia y demencia. Pero debo confesar que, sin todo esto, yo no sería nada". Si del Nuevo Periodismo decíamos que encontrábamos sus raíces literarias en el realismo, del Periodismo Gonzo yo las situaría en la novela naturalista por la continua temática de transgresión de la ley y la presencia constante de las drogas, el alcohol y el rocanrol.
Hunter S. Thompson nació en Louisville (Kentucky) en 1939. Preguntado por su infancia en una entrevista publicada por la revista Star en abril de 1979, Thompson responde: "He sido un delincuente juvenil, el típico que calzaba wambas blancas, camiseta de la Universidad de Oxford y tejanos. Me dedicaba a robar pequeñas cosas, sobre todo licor, que era por lo que nos pagaban más". Inquirido con posterioridad sobre sus condenas contesta: "Sé más de las cárceles que la mayoría de los convictos del país. De los 15 a los 18 años mi vida transcurrió repartida entre las rejas y las calles. Fue precisamente en prisión donde me inicié en el consumo de las drogas duras como la heroína".

Finalizada su experiencia reclusa, Thompson es corresponsal del New York Herald Tribune en el Caribe. De su estancia en Puerto Rico viene a dar cuenta El diario del ron, en cuyas páginas -autobiográficas como casi todas las a él debidas- se nos presenta bajo el nombre de Kemp, un joven trotamundos que acaba de abandonar el Village de Nueva York para emplearse en una redacción portorriqueña. Serán sus compañeros de esos días misántropos, escépticos, perdedores y ambiciosos que lo disimulan bajo un falso interés por la redención de los pobres. Ni que decir tiene que estos últimos serán los que inspiran a Kemp el mayor de sus desprecios. Sin que ello signifique, claro está, que muestra la más mínima solidaridad con los descreídos. Los verdaderos intereses de nuestro corresponsal están en el ron que bebe sin cesar y en las orgías a las que se entregó casi a diario durante su juventud.

Tras una nueva experiencia como corresponsal para National Observer que le mantiene en Sudamérica hasta 1963, Thompson regresa a Nueva York y comienza colaborar en publicaciones como Esquire, el magazine del New York Times, Nation, Reporter y Harper’s.
El “doctor Gonzo”, como gusta que le llamen, siguió una máxima a la que muchos personajes de su generación se aplicaron: “Vive deprisa, muere joven y procura que tu cadáver tenga buen aspecto”. En 1979 salió publicado un libro en el que se recogían sus artículos más importantes, La gran caza del tiburón. Los reportajes aquí publicados tienen una extensión variable. Algunos de los artículos que empezó a escribir para revistas acabaron siendo novelas. Tal es el caso de Los ángeles del infierno: una extraña y terrible saga, de la que me ocuparé más adelante por su importancia. Thompson publicó la mayor parte de sus artículos en publicaciones como Rolling Stone, Scanlan’s Monthly, Nacional Observer, Playboy o Pagean. La mayor parte de los artículos que escribía versaban sobre temas poco interesantes. Por ejemplo, el que da título al libro recopilatorio de los más importantes, La gran caza del tiburón, era un artículo que le encargaron hacer para la revista Playboy. El cometido era cubrir un torneo de pesca en alta mar en Cozumel, México, algo que no interesaría a mucha gente, y menos al lector medio de la revista Playboy. Es tal la personificación y la novelización, sin salirse de la realidad, que hace Thompson que parece que estamos leyendo la aventura de dos drogadictos que intentan volver a Estados Unidos después de dejar sin pagar el alquiler de dos cochazos que están destrozados y la kilométrica factura de un hotel de lujo.

4.1.- Los Ángeles del infierno: una extraña y terrible saga.

Puede que este sea el título de la novela gonzo por excelencia. En ella, Hunter S. Thompson cuenta sus experiencias tras 18 meses de convivencia con los Ángeles del Infierno, la banda de motoristas y criminales más famosa del mundo. Todo hay que decirlo: Thompson se movía como pez en el agua en cualquier ambiente en el que hubiera pastillas de colores y polvo blanco. Esta banda lleva cerca de sesenta años montando sus Harley-Davidson por toda la geografía estadounidense y sembrando el miedo allí por donde pasan. Muchas son las leyendas que acompañan a esta comitiva de sospechosos habituales: drogas, peleas, asesinatos, violaciones… Junto a la John Birch Society (organización anticomunista) y el Ku-Kux Klan, eran el grupo social que más rumorología tenía entre el resto de la población. A pesar de todo ello, todavía hoy se mantienen en pie y en la carretera. En la novela documental, hacen acto de presencia un grupo de poetas del movimiento beat entre los que se encontraba Allen Ginsberg. Su propósito era convencer a los motoristas de que no emprendieran acciones violentas en la fiesta nacional del cuatro de julio. Ginsberg, en un discurso a este colectivo, consiguió convencerles e, incluso, enviaron una carta al presidente de los Estados Unidos en la que se afirmaban en su postura de no-violencia ese día.
Thompson decide adentrarse en este grupo de personajes para escribir un artículo sobre ellos. Al principio, no le aceptan mucho. Al final tampoco, aunque algunos ya se habían acostumbrado a él, otros muchos tenían resentimientos hacia el periodista (pensaban que era un policía o que los iba a tildar de depravados mentales y delatarlos ante la justicia en su artículo). Poco a poco, Thompson se vio absorbido por la historia en la que estaba metiéndose, empezó a acumular material publicable y siguió escribiendo hasta completar esta novela. Eso es Periodismo Gonzo, envolverse en la historia, participar en ella (o ser su protagonista) y sufrir las consecuencias del destino, que en este caso fueron desastrosas: Thompson tuvo que acabar precipitadamente su trabajo por una paliza. Sin venir a cuento, una noche como otra cualquiera en la que estaba bebiendo con los Ángeles, un grupo de cuatro de ellos le empezaron a dar una paliza de muerte. Un quinto se abrió paso entre los que le estaban pegando y lo sacó herido. Lo ayudó a levantarse y Thompson se metió rápidamente en su coche en dirección al hospital más cercano mientras escupía al parabrisas dientes bañados en sangre y gritaba: “¡El horror! ¡El horror! … ¡Exterminad a todas las bestias!”.

4.2.- El Periodismo Gonzo y las drogas, el sexo y el rocanrol: Miedo y Asco en Las Vegas.
Otra novela importantísima, esta vez más por su contenido que como obra literaria, de la Literatura Norteamericana es Miedo y asco en Las Vegas. Si En el camino fue un libro sagrado para toda una generación, lo mismo ocurrió con este otro relato en el que el propio Thompson, bajo el pseudónimo de Raoul Duke (empleado también en otros artículos) va a cubrir, junto a su desquiciado y pasado de drogas abogado, una carrera de motos a Las Vegas, la Mint 400. La historia desarrolla los despropósitos de estos dos personajes con ácido lisérgico en vez de sangre en las venas. El libro es una maratón de drogas, alcohol, coches de lujo alquilados que son destrozados, facturas de hoteles sin pagar y persecuciones paranoicas por a lomos del LSD. Thompson se detiene en describir el ambiente con total detalle. En realidad, la novela pretende dar cuenta del fin del sueño americano que todos los jóvenes persiguieron en los años cincuenta y sesenta. El autor describe con total impunidad las escenas de droga y sus roces con la ley y la justicia.
Esta relación tan estrecha entre las drogas y el ser humano me recuerda a una novela de mediados del siglo XVIII de Thomas de Quincey, Confesiones de un inglés comedor de opio. En esta novela, el protagonista, que es el propio de Quincey, se introduce en la adicción al opio (láudano) y cuenta sus propias alucinaciones y experiencias como un mendigo enfermo. En Miedo y asco en Las Vegas, el propio escritor hace un listado detallado del maletero del coche en el que viajaba y que parecía un laboratorio móvil de la división de estupefacientes de la policía. El libro es una gran alucinación en la que los personajes pasan el día entre raya y raya, o pastilla y pastilla, regándolo todo con alcohol e hinchándose a pomelos para bajar los subidotes y evitar una posible sobredosis.
Pese a todo ello, el autor considera que la obra es un experimento fallido de Periodismo Gonzo. En su opinión, el Periodismo Gonzo tiene que reflejar la realidad como una cámara fotográfica. Su idea era comprar un cuaderno gordo y reflejar todo tal y como pasase en la realidad, luego mandarlo a que lo publicasen y esperar. “El periodista debe participar en los hechos, mientras los describe, o grabar al menos, o, como mínimo, tomar notas. O las tres cosas”. Sin embargo, pronto se lo empezó a tomar como una novela y, pese a la vivacidad que transmite la novela y la palpable implicación del autor en los hechos, él nunca lo consideró como Periodismo Gonzo. La novela fue llevada al cine a mediados de los noventa por Terry Gilliam (de los Monty Python) y contaba en el reparto con Johny Depp, como Hunter S. Thompson, y Benicio del Toro, como el abogado.
En esta novela está muy presente los años sesenta y todo lo que se movía en torno al ambiente enloquecido en que se vivieron esa década. Lo primero que destaca en el libro es la presencia constante de la música. El libro está dedicado a “Bob Dylan, por Mr. Tambourine Man”. Es constante la presencia de Bob Dylan en la obra de Thompson y en todos los años sesenta. De hecho, fue un personaje adorado por la generación Beat. Cuenta Howard Sounes en una biografía sobre Dylan que tal era la influencia del cantante sobre estos escritores que, en la última reunión de todos los poetas beatniks, invitaron al cantante de Minnesotta. Al llegar a un bar del Greenwich, todos cambiaron su combinado alcohólico cuando Dylan llegó y pidió un té verde en la barra. En el año 75, Allen Ginsberg acompañó al músico por Estados Unidos en su gira más alucinógena.
Thompson tuvo muchos momentos de crítica hacia toda la sociedad de su época. Fue manifiestamente opuesto a la guerra de Vietnam y estuvo en contra del presidente Nixon. El caso Watergate fue el detonante de la caída de uno de los peores presidentes que ha tenido nunca Estados Unidos.

Me voy

A la mayoría ya os habrá llegado el mail, así que no me extiendo más. Vuelvo el jueves. Acabo de terminar de hacer la maleta y esas cosas que se hacen antes de un viaje. Ya os contaré a mi vuelta qué tal me ha ido en algún post interesante. Prometo no dármelas de viajante sabido (entre otras cosas, porque no he viajado una mierda) y no pondré topicazos en plan "Londres es frío y húmedo".

Por lo demás, el fin de semana, tranquilito. Cómo jode lo del Madrid. Otra vez a siete puntos. Cómo me jode Eto'o, porque es mejor que Ronaldinho y porque pudo ser del Madrid. En fin. Ya nos vemos. Que os vaya muy bien a todos. Un abrazo

¡¡No lo hagan!!

¡¡No lo hagan!! Van a cerrar Madrid Rock. Estaba viendo las noticias en Telemadrid mientras comía y lo han dicho. Había un reportero allí, en la puerta en la que tantas veces todo el mundo queda y lo estaba diciendo. No puede ser. Es la mejor tienda de toda la ciudad (sin contar las pequeñas). Ya cerraron la cadena MF y ahora cierran esto. ¿Por qué nos obligan a ir a la FNAC? Me niego. Joder, es que era la ruta corta de las compras en la Gran Vía: sales del metro, diez pasos, entras en el Madrid Rock, sales, treinta pasos y a la Casa del Libro. Cuarenta pasos de vuelta y ya estaba en casa. Manda cojones. La FNAC no es tanto como parece. No me compares dos edificios temáticos (Casa del Libro y Madrid Rock) con uno solo. Que sí, que hacen buenos conciertos de vez en cuando (si tienes pelotas de hacer cola durante horas, claro), pero las cosas claras, el Madrid Rock tenía el mejor precio. Lo del "precio mínimo garantizado" era un bulo, todos los discos estaban siempre más baratos en Madrid Rock. Las series medias y las ofertas en discos no tienen comparación con nada en toda la ciudad. Qué le vamos a hacer, estas cosas pasan y seguirán pasando.

La semana que viene no escribiré, me voy a Londres. Tengo bastantes ganas, la verdad. Por fin un viaje que no es a la playa. El doctor y yo vamos a coger un avión y a quemar todas las tiendas de discos (bueno, compraremos discos baratillos porque creo que allí todo es muy caro). Por lo demás, sigo en modo casa: leer, escuchar música y jugar a la Play.

Segunda del año

Segunda del año Pierdo facultades. Cómo se notan los años que pasan y eso que sólo van 20. Ayer no es que bebiera mucho, pero hoy tengo un resacón que parece que Roberto Carlos ha estado lanzando faltas contra mi cabeza toda la noche. Lo juro, no iba tan borracho. Me metí en la cama y me quedé dormido con el discman encendido. Ni me enteré. Esta mañana ya no tenía pila, claro. Lo primero que he hecho nada más despertar ha sido seguir escuchando música. Luego, un par de aspirinas, algo para el estómago y un farmatón. Por supuesto, ayer me volví a enamorar y esta mañana me he levantado en modo realista (pesimista, en realidad). Voy a tumbarme en el sofá a disfrutar de mi semana de tocada de huevos con resaca. Hay que estar listo para más fiesta esta noche.

Superficialidades

Superficialidades Ya acabo los exámenes. Mañana (hoy) último día de estudio y una semanita y pico de vacaciones. En teoría podría haberme ido de viaje de ecuador de carrera, pero el plan de Punta Cana por 900 euros (es decir, más si añadimos imprevistos) no me llama nada. Y eso que los que me conocéis sabéis que soy el primero en emborracharme y beberme el agua de los floreros, pero a determinado precio. Javi, el bajista de Los cachorros, decía que prefería morir a 2.85 el paquete y saborear al menos los cigarrillos (en referencia a Marlboro). Yo no, amigo. Yo prefiero lo barato. Puedo emborracharme por 2 euros si me lo propongo. Tajarme 8 días seguidos no es mi máxima ilusión en la vida, aunque para algunas personas a las que tengo verdadero aprecio sí lo es. Aquí me esperan días tranquilos. Leer, escuchar música, jugar a la Play, tocar, hacer algo de deporte... No va a estar tan mal. Al menos va a ser más barato y seguro que me agarro varios buenos pedales.

Espero aprobar el examen de hoy. Ha sido jodido de veras. Me han preguntado muchos nombres que no sabía. Parecía una jodida enciclopedia. A ver si le gusta al profesor y me aprueba, que falta me hace. Mañana será mi última visita al Consulado de Rumanía. Tengo que aprobar el último como sea. A ver si mañana os escribo algo. El jueves, el viernes y el sábado es muy posible que salga, así que a lo mejor no me leéis más por aquí hasta dentro de unos días. La mayoría me veréis. Los que estén disponibles, que se alisten al ejército de la mamada post-exámenes. Sé que muchos no habéis terminado, pero los que estéis disponibles, calzaros las botas y salgamos a vaciar botellas.

El de la foto es el escritor André Gide. Estoy leyendo su Diario. Demasiado profundo, esta vez me he pasado de listo. Sólo comento que en tres de cada cuatro fotos que he visto de él, aparece sujetándose la cabeza. ¿Será porque era gay? ¿Será porque fue comunista? ¿Será porque era un tipo muy listo? ¿Será porque así parece más intelectual? En sus memorias no pone nada, así que puede ser cualquier cosa.

Qué tarde es

Qué tarde es Llevo una semana sin escribir en el blog. Madre mía. Ya casi se me había olvidado que tenía uno. No hay una razón concreta por la que no haya contado ninguna cosa nueva por aquí. A ver si escribo más a menudo, pero no os prometo nada. Hoy había dicho que iba a salir y al final me he quedado en casa.

En general, los exámenes no me están yendo del todo mal, aunque es posible que suspenda alguna. Nunca se sabe. No estoy seguro. No sabría decir. A lo mejor. Ya sabes, quizás hoy es uno de esos días en los que te das cuenta de que la vida es como la peli de Big. El ser adulto y creer tener controladas las situaciones es sólo una ilusión. No somos más que "niños" delante de los problemas reales. Niños con entradas en la cabeza y pelo en la polla.

Ahora estoy escuchando Rocket Man, de Elton John. Es todo un temazo. Vuelve a llover. Estoy cansado pero no tengo sueño. Que le den.

Que no amanezca

Que no amanezca Es lo que muchos en Irak deben estar deseando. Los que no van a ir a votar por miedo, los que van a ir con miedo o los que tienen que vigilar. Todos tienen miedo. Se ha prometido sangre y yo ruego porque no la haya. No es democracia cuando hay terror de por medio. Haya paz de una vez, aunque sea imposible.

El mal periodismo también se vende en kioscos

El mal periodismo también se vende en kioscos Extraído de la Razón digital 23/12/04:

Escándalo en Clamores.
En el día de ayer la sala clamores sufrío terribles desperfectos debido a la acutuación de los Cachorros Sangrientos, grupo de sonido desastroso, y los DDT, mejores aunque terminaban pareciendose a los anteriormente citados. En uno de los eventos patrocinados por una importante marca de Whisky y un períodico universitario, que culpa a los grupos exclusivamente de los destrozos producidos en la sala...
... Según las fuentes de la organización en Los Cachorros Sangrientos tres de sus miembros no eran ni siquiera mayores de edad y decían desconocer sus datos ya que el grupo suplía a los autenticos ganadores que no pudieron asistir...
...Además los DDT culpan unica y exclusivamente a Los Cachorros Sangrientos de los desperfectos sufridos en el mobiliario según nos reveló en la noche de ayer el lider de DDT Javier Pelayo. Los responsables de sala, según informaban esta mañana a la Razón, "Estamos muy descontentos con lo sucedido, no se puede aguantar la actitud de los grupos así, y menos cuando se comportan como unos niñatos." Afirmaban también el plantearse demandar a la organización del evento por lo ocurrido asi como a Los Cachorros Sangrientos.

No, no estáis alucinando. A algunos de vosotros ya os lo conté. La noche siguiente al concierto, recibí un SMS de mi hermano en el que me decía que le habían contado que aparecíamos en La Razón en su versión de internet. La noticia hablaba de que habíamos destrozado la sala y que nos iban a denunciar. Eran las dos de la madrugada y salí pitando antes de que me cerrasen el Vip's de Quevedo. Las devoluciones del "periódico" ya se habían hecho, así que le di un euro a un mendigo por un ejemplar en el que no aparecía nada (tú estabas conmigo, Torpin). Fui al encuentro de mi hermano, que estaba de copas con unos amigos y nada más entrar al bar donde estaba me asaltó un tipo. El personaje este iba muy borracho. Por lo que le pude entender, había sido él el que le había contado eso a mi hermano que había estado en el concierto la noche anterior, que era fan de los DDT y que también le gustamos nosotros, aunque yo creo que eso fue por el alcohol. Me dijo que lo había leído esa mañana en La Razón Digital (día 23 de diciembre). Después de hablar con mi hermano, volví a casa y encendí el ordenador. Busqué en la hemeroteca digital de La Razón, pero no encontré nada. Tras una hora buceando por los documentos, no di con ninguna noticia sobre "Los cachorros", "DDT", "Sala Clamores" o, como ellos prefieren llamarnos, "Los Cachorros Sangrientos". Estuve también mirando en los foros de internet de DDT, de Los Nikis y de Los Acusicas. Ninguna pista.

Al día siguiente llamé a Javi, el bajista. Le conté lo que había llegado a mis oídos y mandó un email a La Razón pidiendo el artículo. La historia fue perdiéndose, dejamos de pensar en ello y pasó como en El Señor de los Anillos, se convirtió en leyenda y luego en mito. Hasta esta mañana. Abro el correo y me encuentro la "noticia". Javi me la reenvió anoche. Las fotos son buenas, salvo porque con esa banda negra en los ojos parece que estoy en una fiesta de porno fetichista en la que lo que da placer es no saber a quién o qué te estás follando (perdón).

Quizás tenga razón en lo del sonido desastroso. La sala no da para mucho, la verdad. Pero en lo demás, se equivoca. La mayor parte de vosotros estaba allí. No somos sangrientos, no destrozamos nada, los DDT no nos culpan de nada (son nuestros colegas desde hace unos cuantos años) y no somos menores de edad (si lo fuéramos, ¿por qué nos dejaron pasar, tocar e invitarnos a una copa?) por lo que sobran las bandas en los ojos.

No creo que nos vayan a denunciar. Una historia muy buena tendrían que inventarse. Lo único que sé ahora es que no voy a volver a leer La Razón en la vida y espero no involucrarme nunca profesionalmente con este medio. Penoso el trabajo como penosa la línea editorial del señor Ansón. Penosos sus mercenarios (al menos el que "cubrió el concierto) y grandes vosotros que lo presenciasteis. Un abrazo."

Chiquetete y la Pantera Rosa

Chiquetete y la Pantera Rosa Hoy he comido mi primera Pantera Rosa. Siempre que miraba alrededor en la cafetería de la facultad veía a alguien dándole un muerdo al bollito. Es como un pene paliducho pero gordito. Demasiado dulzón y un poco pastoso. Me ha costado tragármelo. Creo que le he dado un mordisco demasiado grande y lo he tenido que masticar casi como un chicle. No me ha parecido tan insano pese al color. De momento sigo vivo, aunque hoy no he plantado un pino todavía. Por lo demás, las cosas van mal y bien. O bien y mal, según quién lo diga.

Lo de Chiquetete viene porque tengo un profesor que es igual que él y que me trae por la calle de la amargura. Se lleva el premio al peor profesor de la carrera. Su libro obligatorio, por supuesto escrito por él mismo, se lleva la palma también al peor libro de estos dos años y medio de oposición a plumilla. Todo un genio, un caballero, un gurú de la universidad. Yo le odio. Y lo mejor es que él lo sabe. Me gusta jugar cuando hay riesgo y aprobar su asignatura en estos momentos es como hacer el Dakar en un Seat 600. Pero tengo el depósito lleno y los Rolling suenan en la radio. El miércoles está prevista la llegada a Dakar. Él o yo.

No es un día más (aunque lo parezca)

No es un día más (aunque lo parezca) ¿No os he contado nunca por qué odio la línea 6 de metro? Me parece que el que haya montado alguna vez en ella se habrá dado cuenta. Está incrustada en Australia. Creo que son 6 tramos de escaleras y ahora, en obras. El intercambio desde la línea 1 en Cuatro Caminos es Camboya profundo (como dice Calamaro: "hasta el centro de Camboya no se folla"). Cables colgando, gente a cascoporro, poca luz, las escaleras parece que están en las últimas, un tío toca "Nothing Else Matters", gente que huele a Chinchón a las cinco de la tarde... sin comentarios. Te vas fijando en la cara de la gente y te das cuenta de lo jodido que está el mundo. No he visto sonreír a nadie en seis (o cinco, no me acuerdo) tramos de escaleras.

El autobús no es que esté mejor. Además, el Circular, con parada en el Clínico. Hay viejetes que dejaron de ver la televisión para no ver otro Telediario. Ayer fue horrible. Estaba esperando en Argüelles y una señora mayor le dio un mordisco al suelo cuando bajaba del autobús. Pesaba mucho, pero era peor ver en qué llegamos a degenerar físicamente: la mujer no podía moverse. No doblaba las rodillas ni podía mover las piernas para tratar de recuperar la verticalidad. Entre tres tuvimos que levantar a la mujer. Lo de menos fue el susto. Lo de más fue pensar que esas cosas tocan muy cerca y muy dentro.

Nada más por hoy. Es el momento de parar. Que envejezcáis lo mejor posible. Ahora estoy escuchando una canción ochentera de Dylan: Emotionally Yours. No estoy seguro del disco en el que aparece, no sé si es Empire Burlesque o Oh Mercy. En el homenaje a los treinta años de carrera de Dylan (hace ya más de diez años de eso) hay una versión de unos tíos que se llaman O'Jays en plan gospel. Acojonante. Pone los pelos de gallina desde la primera frase. Ya sabéis, bajárosla.

Qué duro

Qué duro Sí, es duro volver a clase después de las vacaciones. Sobre todo cuando empieza mal tu día. Estuve buscando dos libros por la Fnac y la Casa del Libro. ¿Se le ensancha la espalda a la gente cuando va por la calle? Andar por la Gran Vía es una prueba de obstáculos. Hay que hacer zig-zag, frenar en seco para no tragarte a la gente, esquivar a los que vienen de frente a toda velocidad, sin mirar y hablando por el móvil, a los que te piden tabaco, a los que salen de las tiendas, a los que entran... Y luego ni te cuento dentro de los sitios. Las escaleras mecánicas son el infierno, las cajas son peores que la cola del baño cuando tienes que desalojar el carro de cubatas, las revistas están todas manoseadas... Al final los libros que buscaba no estaban. Mañana es la segunda parte de mi búsqueda particular. Todo por comprar un libro de un tío que se llama Robert Kagan. "Perdone, ¿tienen "Poder y debilidad", de Kagan, Robert Kagan?". Encima voy preguntando por un tío que se apellida "cagan". Para cagarse. Bueno, os voy a dejar. Que os vaya bien a todos. Tened cuidado, hay una chica que deja comentarios aquí que dice ser adicta a la bloggermanía. Nos está espiando. Es peligrosa. Dadle todo vuestro cariño. Shere, te queremos un montón. Veo poco cine español, lo siento, Resines. Por cierto, ayer vi El americano impasible. Muy buena. Michael Caine se sale, Brendan Fraser no tanto y la chinita es... es...

Llegaron los Reyes...

Llegaron los Reyes... ...y lo primero que me han traído es un trabajo. Toma ya. Mi primer día. No ha ido nada mal, al menos eso pienso yo, no sé lo que opinarán en la redacción. Más contento que unas pascuas. Estaba bastante nervioso antes de salir de casa. Cuando algo no tiene que ir mal, va y sale fatal. Que si los zapatos, que si la camisa, que si no hay calcetines... En fin, al final todo ha salido mejor de lo que esperaba. El resto de regalos también estuvieron muy bien: libros, discos, ropita, un juego de Playstation y otros merecidos obsequios (el que no piense que son merecidos que le pida cuentas a los Reyes Magos, a ver si se atreve con los tres). Hoy os escribo poquito, que todavía estoy un poco malo. Esta noche tengo cena fuera de casa y quiero descansar un ratillo, así que nada, que disfrutéis lo que os hayan traído Melchor, Gaspar y Baltasar.

La noche de reyes.

La noche de reyes. Aunque mi estómago sigue su particular camino de sanación, yo no quepo en mí de la emoción... Pues no, la verdad. Lo de los Reyes Magos es un poco absurdo ya. Sí, claro que me gusta recibir regalos y, por supuesto, hacer buenos regalos como los que he comprado, pero ¿tanta tontería es necesaria? He ido a la Fnac a comprar unas cosillas de última hora y casi no salgo vivo. Demasiada gente. Es horrible. Entre la cabalgata y la gente como yo que dejamos cosas para el último momento no había sitio ni para un alfiler de pie. Cuando volvía a casa me ha llamado Andrés para ir a... y nos hemos encontrado a Borja y a un amigo suyo cuyo nombre nunca recuerdo. Es mi problema con los nombres.
Pues nada. Espero que hayáis comprado todo ya y que no estéis por ahí fuera peleando por dar dos pasos seguidos sin tener que chocar con nadie. A algunos de los que leéis esto os voy a ver en unas pocas horitas, así que, hasta luego. Al resto, que os traigan muchas cosas los Reyes y que folléis mucho.

Joder con el año nuevo.

Joder con  el año nuevo. Vaya manera de empezar el puto año nuevo. Estoy con fiebre y el estómago del revés. La culpa la han tenido unos percebes de la comida del día 1. Mis hermanas también están jodidas, pero no llegan a mis extremos. No quiero daros muchos detalles de mi situación actual, pero no es muy difícil si ejercitáis un poco la imaginación.
La fiesta de Nochevieja no estuvo mal. Por lo que pude comprobar, todo el mundo iba muy borracho, así que este año nadie se reirá de mí por caerme al suelo ni por potar por ahí. Prefiero no pensar en lo que bebí, que se me revuelven todavía más las tripas. Espero que todos os lo pasárais igual o mejor que yo en la fiesta. Gracias a vosotros me lo pasé como un enano, aunque...
Os dejo. Voy a ver si me tumbo en el sofá a beber suero.

Fin de año

Fin de año Acabo de leer en el blog de Petazeta su balance del año y se me ocurre que lo voy a ir haciendo por si mañana no puedo escribir aquí.

Quizás no sirva de nada hacer propósitos para el año 2005 porque seguro que no los cumplo. Es imposible trazar unas líneas que se puedan seguir durante un año. A finales de 2003 me planteaba cosas que podría hacer en 2004, cosas que me hubiera gustado mantener y otras cosas que podrían mejorar. Simplemente, no las recuerdo. De hecho, creo que se me olvidaron el 1 de enero después de comer, cuando se me pasó la resaca de Nochevieja. "Nada ocurre porque sí", dice Antonio Vega en una canción, aunque esto no significa que podamos conocer la razón por la que ocurren las cosas. No sé muy bien por dónde empezar... Me vienen tantas cosas a la cabeza...

A grandes rasgos, "¡Guardias, guardias!" ha sido lo mejor que me ha ocurrido. Antes de eso, la obra me llevó a la razón por la que empecé a escribir en el blog, que no fue algo que esperase que fuera a pasar y que fue bastante malo. Sin embargo, si nunca hubiera ocurrido esto último, nunca habría escrito en el blog y si no hubiera estado en el teatro, no creo que me hubiera ocurrido lo que me ocurrió... Esto se empieza a parecer al Ying y el Yang. En Historia de las Civilizaciones me han explicado que es algo así como que lo bueno trae consigo algo malo y que a algo malo le suele seguir algo bueno. Como si el mal y el bien fueran complementarios, como si la receta para construir el universo fuera 50% de bondad y 50% de maldad. Bueno, pues así ha sido mi año: una de cal y al rato, una de arena. Sin embargo, no me quejo, estoy muy contento y muy agradecido de seguir bien, entero, y de que los que estáis a mi alrededor sigáis así. ¿Cambiaría algo? El pasado es mejor no tocarlo a no ser que sea estrictamente necesario.

Pues nada, aunque ni siquiera tenga yo muy claro si es necesario juzgar lo que uno ha hecho en un año (o juzgar cualquier cosa), ahí os dejo algo escrito. Que seáis muy felices en 2005 y que os agarréis una buena moña en Nochevieja. Os mando un abrazo muy fuerte a los que seguís andando conmigo, a los que vinísteis este año y a los que se fueron.

Sin palabras

Sin palabras Al menos 11.700 personas han muerto. El número de víctimas crece y hay miles de desaparecidos.

Feliz Navidad (y otras cosas).

Feliz Navidad (y otras cosas). Lo primero que quiero hacer hoy es felicitaros la Navidad a todos. Ya sabéis, aprovechad para ver a la familia, hacer y recibir regalos, comer en cantidades insanas y emborracharos como si fuera la última vez. ¿No os parecen aburridos el 24, el 25 y el 1 de enero por la tarde? A mí sí. De hecho, considero las Navidades unas vacaciones aburridas. Quizás sea por eso por lo que me da por estudiar en estas fechas. De todas formas, os transmito mis mejores deseos para estos días y para el año que entra próximamente. Hombre, sí, tiene sus momentos geniales, como la fiesta de ayer después de la cena y ver a Pie de Página en minifalda (www.blogia.com/piedepagina), pero hay momentos que son para cortarse las venas.
El miércoles tocamos en la sala Clamores (Sauna Sudores, como la llama el "Cachorro Nazi"). Tenía un mal presentimiento acerca de tocar allí: nos prometieron barra libre y 200 euros, y ni una cosa ni la otra. De todas formas, me lo pasé genial. No sonamos tan mal después de unos cuantos meses sin ensayar. Repertorio (para el que le interese):
1.- Rock 'n Roll Radio
2.- Hate to say I told you so
3.- Mutado (canción propia)
4.- Por el interés te quiero, Andrés
5.- Amor estival (canción propia)
6.- Esto no puede funcionar (canción propia)
7.- Enamorado de la moda juvenil
8.- Hitchin' a ride
9.- Blitzkrieg bop
10.- Me (canción propia)
11.- Sí, sí, sí
Después tocaron los DDT. Sonaron mucho mejor que nosotros, todo hay que decirlo. Muchas gracias a todos los que vinisteis, espero que os gustase lo que hicimos. Si alguno hizo fotos, que me las pase, por favor, que no tengo ninguna...
Bueno, os voy a dejar ya. Voy a ir a ver Sky Captain con Petazeta, su noviete y espero que alguien más, no me gustaría estar sujetando velas toda la película. Ya os contaré qué tal está. Un abrazo y feliz Navidad a todos.

Colorín, colorado...

Colorín, colorado... ..."¡Guardias, guardias!" ha acabado. Ahora sí que siento que ha merecido la pena tanto esfuerzo. Empiezo a echar de menos a gente que he conocido y a la que veía todos los fines de semana. Pienso en el próximo sábado y sé que no veré ni a la mitad. Quizás no vuelva a ver nunca a muchos de ellos. Y cuanto más lo pienso, más nombres me vienen a la mente, más momentos irrepetibles... Entonces es cuando uno tiene que cambiar de tema para no encontrarse con algo que acaricia su corazón y le estremece hasta el punto de dejarlo al borde de exprimir una lágrima. Vosotros sabéis que sois vosotros y ellos también saben que son ellos a los que me refiero. Desgraciadamente, de alguno de ellos me olvidaré, pero de vosotros, nunca. El Cabo Nobbs se despide. ¡¡LAS DOCE Y TODO SERENO!!

***Nota de última hora***
Los cachorros. Miércoles 22 de diciembre. 21.00. Sala Clamores. Alburquerque, 14. Metro Bilbao. Gratis. Punk-rock. Venid.