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Los archivos lúcidos, aunque cada vez menos, que me hago mayor

Outfit, Drive-By Truckers

<i>Outfit</i>, Drive-By Truckers

Me parece que ya os he hablado alguna vez de este grupo. Son del sur de Estados Unidos -me parece que de Georgia, aunque hablo de memoria- y, aunque no han descubierto nada nuevo, tienen unos cuantos discos muy buenos basados en tres guitarras bien sucias sonando a la vez y con poca presencia de teclados. Lo que más me gusta de ellos son sus letras: cotidianas, históricas -están obsesionados con esto de ser de pueblo-, de almas perdidas, del demonio, de miserias... Todas, todas, geniales. Y da igual quién de los tres guitarristas haya hecho la canción. De los discos que he escuchado suyos, la que más me ha gustado es Outfit, una historia de un padre que da consejos a su hijo, un adolescente al que ya es difícil de encaminar -si es que no está ya perdido-.  

You want to grow up to paint houses like me, a trailer in my yard till you're 23
You want to be old after 42 years, keep dropping the hammer and grinding the gears

Well, I used to go out in a Mustang, a 302 Mach One in green.
Me and your Mama made you in the back and I sold it to buy her a ring.
And I learned not to say much of nothing and I figured you already know
but in case you don’t or maybe forgot, I’ll lay it out real nice and slow

Don’t call what your wearing an outfit. Don’t ever say your car is broke.
Don’t worry about losing your accent, a Southern Man tells better jokes.
Have fun but stay clear of the needle. Call home on your sister’s birthday.
Don’t tell them you’re bigger than Jesus, don’t give it away.

Six months in a St. Florian foundry, they call it Industrial Park.
Then hospital maintenance and Tech School just to memorize Frigidaire parts.
But I got to missing your Mama and I got to missing you too.
So I went back to painting for my old man and I guess that’s what I’ll always do

So don’t try to change who you are boy, and don’t try to be who you ain’t.
And don’t let me catch you in Kendale with a bucket of wealthy-man’s paint.

Don’t call what your wearing an outfit. Don’t ever say your car is broke.
Don’t sing with a fake British accent. Don’t act like your family’s a joke.
Have fun, but stay clear of the needle, call home on your sister’s birthday.
Don’t tell them you’re bigger than Jesus, Don’t give it away.

Don’t give it away

Extrañas revelaciones en el servicio

Extrañas revelaciones en el servicio

No sé si es demasiado pronto o demasiado tarde para haberme dado cuenta de que es mi último año de carrera. Estas ocurrencias sólo me llegan cuando estoy de resaca. Como hoy. Muchos de los que leéis el blog ya habéis acabado la universidad, otros estáis como yo y a los demás todavía os queda tiempo. Estaba esta tarde meando en el baño de la facultad y he sido plenamente consciente. Es el último año, voy a cerrar una etapa que muchos antes han considerado la mejor -o de las mejores- de sus vidas. No creo que lo tuviera escrito en la punta del cipote, pero ha sido en ese momento exacto, en el momento de la meada.

Me considero en plena crisis de "voy a acabar la universidad y no he hecho nada ni sé qué voy a hacer después". Yo tenía un amigo -creo que ya os he hablado alguna vez de él- que me decía que estos trances hay que pasarlos, que el que no la tiene a los veinte, la tiene a los cuarenta. "Y pobre del que lo tiene a los cuarenta", añadía. Es jodido, pero la gente sobrevive, aunque ya no vuelve a ser la misma. Y eso es lo que nos da miedo.

Los lectores más talluditos ya habréis dejado de leer aquí. Es el momento de las preguntas. ¿Qué voy a hacer? ¿Buscar trabajo? ¿Iré al paro? ¿Estaré mucho tiempo en él? Afortunadamente, tengo trabajo, salud y motivos para ser feliz. Es 15 de septiembre y ya estoy anticipando acontecimientos. Mi amigo también me echaba la bronca en nuestras conversaciones por vender la piel del oso antes de cazarlo. Pero es algo inevitable.

**Y no, no estoy de bajón porque al Madrid le pintaran la cara ayer**

La extraña propiedad de Hospital Central

La extraña propiedad de Hospital Central

No sé qué me pasa, pero cuando alguien en mi casa está viendo Hospital Central, me pongo de mala leche, me cabreo, me pongo violento. Me pongo de muy mala hostia, hablando claro. Anoche estaba con mi madre en el salón. Yo escuchaba música y ella veía la serie. No estaba siguiéndola pero me empecé a cabrear. Dura una jodida eternidad, los actores son penosos, los diálogos son de pandereta y el decorado, de Disney World. Era la 1.30 de la madrugada, seguían emitiendo y mi madre lo estaba viendo totalmente entregada. Yo me estaba encendiendo, no podía estar sentado, no estaba prestando atención a la música y sólo tenía ganas de cambiar de canal, aunque no me interesase lo que ponían. Esa es la extraña propiedad de Hospital Central.

Compañeros y compañeras revolucionarios

Compañeros y compañeras revolucionarios

Justo un día que parecía que iba a llegar pronto a clase... y me pongo a actualizar esto. Realmente no tengo nada importante que contaros. Ya empecé el último año de carrera. De momento, vamos a clase tres personas porque, en principio, la gente iba a hacer boicot. Yo, que no entiendo cuál es el motivo de hacer boicot, he ido a clase. Hay quienes en cuanto se han enterado de que los profesores han empezado a dar apuntes y que se lo están tomando en serio pese a ser primeros de septiembre, ha venido corriendo dejando de lado la lucha contra el sistema. Vaya revolucionarios. A mí se me puede calificar de sumiso o de insolidario. Bien, lo que queráis. Pero nunca he visto motivo para unirme. De hecho, las razones esgrimidas me parecen simplonas y no creo que puedan dejar de caer en contradicciones, o asumir las consecuencias. Acaban pasando por el aro, uno tras otro, pero después de haber hecho el zote y dejarse en evidencia. 

Ya os iré contando más cosas. Me ha gustado United 93, y eso que te deja el cuerpo como si te hubieran puesto del revés.

De vuelta

De vuelta

Apuro mis últimas horas de vacaciones intentando desterrar de mi cuerpo una resaca que hace que mis dedos tiemblen y cada tres pulsaciones tenga que dar dos a la tecla de borrar. En 24 horas empiezo a trabajar de nuevo. Y el lunes, a la universidad, a acabar el puto último año de carrera. Debería pensar muy en serio lo de estudiar otra cosa cuando acabe.

Ya volví de Bruselas y de Amsterdam. Dos ciudades distintas. Os recomiendo que hagáis el viaje en cuanto podáis. En la primera estuvimos cuatro días. Nuestro hotel estaba en 'in the ghetto', éramos los únicos caucásicos en 500 metros a la redonda. Aunque vimos alguna cosa chunga, la gente iba a su rollo -sí, soy muy prejuicioso-. Pasamos un día entero en Brujas. Ha sido lo mejor del viaje. No dudéis en haceros una escapada ahí si estáis cerca. En Amsterdam estuvimos cuatro días. Me lo esperaba como me lo encontré, pero no tan exagerado. Es la jodida capital del vicio. Ni Las Vegas ni Albacete. Amsterdam. Putas, drogas -legales y de farmacia de callejón-, sex shops, casinos... y luego el Museo Van Gogh, canales, tranquilidad, bicicletas, césped, parques...

Esto empieza a ser dramático. He tenido que ir a medicarme por segunda vez en el día. Esto no remite. Me piro pronto a la cama. En breve, muy en breve. Aunque antes, unas recomendaciones. Estoy con el último libro de Paul Auster y me está gustando bastante -se llama Brooklyn Follies-. El día que este tío deje de escribir sobre Nueva York dejará de ser él, pero habrá escrito su mejor novela. En cuanto a discos, cuatro muescas: Vetiver y To Find Me Gone; Nick Cave and The Bad Seeds y el doble Abattoir Blues/The Lyre Of Orpheus; Michigan, Greetings From The Great Lake State, del gran Sufjan Stevens; y Garden Ruin, de Calexico, un grupo y un disco que tenía muchas ganas de escuchar. Si a alguno le interesa, puedo hacerle el faraónico favor de prestarle alguno, aunque esperemos sea con vuelta -Sergio, mi hermano y yo seguimos esperando con gran impaciencia que el Chicago vuelva a casa, aunque antes de Navidad si es posible-.

Ya me despido. Mucha suerte a los que tengáis exámenes. Otro día pongo una foto del viaje.

**¡¡¡Y qué grande la selección de basket!!!**

Seguimos quemando

Sólo unas líneas para deciros que estoy de vacaciones -por si no lo sabíais-. Tengo hasta el primero de septiembre. En breves instantes me iré a El Escorial a pasar el fin de semana y el miércoles pongo rumbo a Europa con el Dr. y Torpin. Primero paramos en Bruselas, estamos unos días y nos vamos a Amsterdam. Ya sabéis a qué, a ver pinturas de Van Gogh, Rembrandt y a movernos en bicicleta por la ciudad. Espero no quemar muchas neuronas en lo que queda de quincena. Empiezo el día 1 a trabajar otra vez y el cuatro, a la universidad, a ver si acabo esta carrera de una vez. Es la recta final del verano y hay que quemar lo que todavía no hemos quemado del planeta. Así que nada, pasadlo bien, aunque creo que nos seguiremos viendo.

**Ya le pondré una foto al post. Estoy en el ordenador de mi hermana y no tiene el Photoshop**

In The Devil's Territory, Sufjan Stevens

<i>In The Devil's Territory</i>, Sufjan Stevens

Ahora que no tengo nada que hacer, os mando una recomendación. Si el tedio aturde vuestra única neurona, si el sudor reseco os obstruye los poros de la piel y si estáis al borde del colapso catatónico, una gran canción. In The Devil's Territory aparece en Seven Swans, de Sufjan Stevens. Este cantautor norteamericano bucea en la música norteamericana más profunda para después emerger a la superficie de un rock más sofisticado -vaya pedazo de frase, colega-. Esta canción tiene los pies en las simas del folk, aunque no se olvida de mirar hacia arriba. El disco es una auténtica joya, aunque todavía lo tengo que escuchar más para decidir su puesto entre los que valen y los que no -ya sabéis, yo estoy en posesión de la verdad absoluta-. Esta canción se la grabé a Borja en un cedé y hoy me ha recordado lo buena que es. Hala, ya sabéis, pillaros el disco... o bajadla de la mula, la perra, la zorra, la víbora o lo que uséis para ahorraros los eurillos

Be still and know your sign.
The beast will arrive in time.
We stayed a long, long time.
We stayed a long, long time.
To see you, to beat you,
to see you at last.

I saw the dragons drying.
I saw the witches whine.
We stayed a long, long time.
But I'm not afraid to die.
To see you, to meet you,
to see you at last.

I stole my father's shoes.
I pulled his pockets too.
We stayed a long, long time.
We stayed a long, long time.
To see you, to beat you,
to see you, to meet you.
To see you at last.

Qué cutres somos

Qué cutres somos

Hoy me ha venido una idea a la cabeza. Más que una idea, una pregunta: ¿Por qué somos tan cutres? Bueno, no quería decir cutres. Quería decir... selectos, pero selectos con lo que nos parece justo y no nos parece justo... o con lo que es ser solidario o no... o con qué somos voluntarios y con qué no... o qué es importante y qué no.

Me explico. Con lo del Prestige, todo el mundo se fue a Galicia a quitar chapapote a puñaos. Hasta yo, pero no os miento ni os extraño si os digo que los tres días que estuve me los pasé borracho y de resaca. Sin embargo, todos los veranos España se quema, pero nadie se mueve de Madrid a Galicia -o a donde sea- para apagar el fuego. Y si nos pilla cerca de nuestro refugio de vacaciones un incendio, hacemos las maletas rápidamente y nos vamos a otro sitio en vez de arrimar el hombro. De hecho, se tarda más en recuperar un bosque que arde -o más de uno, como pasa todos los años- que unas playas. Cuando estuve en Galicia con lo del Prestige, sinceramente, no vi las cosas tan jodidas.

Pero... ¡cuánto nos cuesta dejar las vacaciones para irnos de voluntarios! Y ni de vacaciones. Cerca de mi casa ha ardido algún transformador de energía -de esos que hacen que la luz en mi calle parpadee cada 15 segundos- y ni me he movido del sofá. Bueno, sí, para ir a la nevera y sacar una cerveza antes de que se calentase en la nevera.

 Joder, me ha salido un post de jipi asqueroso que lo flipo.

Así es la vida

Así es la vida

Hoy me he sentido importante. He decidido sobre tres vidas y pensé que no me iba a ser fácil tomar decisión, pero una vez hecha la primera apuesta es de cobardes echarse atrás. He abierto la puerta de la nevera y he visto las mismas tres croquetas que dejé anoche a las cuatro de la mañana en un plato. Estaban ateridas de frío, tratando de buscar calor entre un cartón de zumo de piña y paquetes de embutido. No quería cenar. En el periódico ya había cogido un par de brioches de la máquina y no quería más. Pero -os lo juro- han pedido que acabara con su sufrimiento. He dudado. Luego he sacado el plato del frigorífico, he quitado el papel transparente que envolvía el plato y he apretado una. Estaba dura, pero no congelada. No se podía hacer nada por ella y le he pegado un pequeño mordisco. Despacio, dejando pasar toda la bechamel entre los dientes y luego reposar la pasta en la boca un momento mientras con la lengua cuento los trozos de jamón que han pasado al interior. Lo remuevo todo y lo trago. Entonces se ha disparado en mí esa pasión por la comida y las otras dos croquetas de jamón han pasado a la autopista de mi intestino en apenas diez segundos.

Así es la vida.

**Sí, por fin he actualizado el blog. No he tenido mucho que contar últimamente, salvo que hoy, por primera vez en dos años, he vuelto a pisar una piscina. Tengo color rojo cangrejo, pero no me he quemado hasta el punto de oler a pollo frito. Pronto debería hacer un post sobre recomendaciones veraniegas, eyaculaciones y otros relatos, pero de momento no. También tengo pensado publicar algo en el blog de deportes... pero tampoco estoy inspirado.**

Vegetaciones veraniegas

Vegetaciones veraniegas

Todo sigue igual. El verano acaba con nuestras ganas de hacer cosas... aunque eso no está del todo mal. Rascarse todos los recovecos del cuerpo no es negativo -aunque depende de la intensidad que se ponga en ciertas partes-. El verano pasa entre cañas, libros, discos y sábanas. Un buen resumen, salvo por los cuatro días a la semana que trabajo, que se podría resumir en los cuatro de antes, más aburrimiento -es verano, la información deportiva es casi insustancial-. 

Tanto es así, que para romper la monotonía había empezado a hacer ejercicio. Sí, yo, el rey del Fortuna y la Mahou, haciendo deporte. Bueno, no tengo pensado abandonarlo mucho. No me vendría mal perder unos kilos y, a lo mejor, ponerme un poco en forma. En lo que hace mucho que no he comprobado mi puesta a punto es en el tema de emborracharme. Hace por lo menos dos semanas que no me agarro un buen ciego. Estoy perdiendo mucho. La gente me lo dice. Antes me emborrachaba dos veces, por lo menos, cada semana. Será que me vuelvo viejo o que he descubierto que hay otras cosas. 

Desgraciados lectores de mis vegetaciones veraniegas, os dejo unas recomendaciones. Aparte de la autobiografía de Johnny Cash, deberíais echarle un ojo a La fiesta del Chivo, de Mario Vargas Llosa. Tampoco perdáis la oportunidad de dejaros unos eurillos en algún disco -no se aprecia verdaderamente la música cuando uno se la baja-. Si os decidís, haceros con Another Fine Day, de Golden Smog. Por supuesto, si necesitáis compañía, no os olvidéis de llamarme, aunque seguro que os llamo yo antes. Ya tenéis mi número.

**Cada vez odio más los posts de "hoy he hecho tal" o "yo tal"**  

It's Summertime, The Flaming Lips

<i>It's Summertime</i>, The Flaming Lips

El verano se carga nuestras neuronas. Fijo. El calor hace que se nos tuesten las meninges y no funcionemos correctamente. La gente no escribe nada nuevo en los blogs, ya sea por vacaciones o por pereza suprema. De hecho, si tienes algo que hacer, deja de leer aquí, que este post va a ser bastante malo. Sólo lo escribo porque llevaba mucho tiempo sin darle a la tecla, pero creo que no va a salir nada interesante. Es verano, no hay nada que hacer, aunque yo sí tenga algunas tareas pendientes de esas que a algunos les parecería un auténtico mundo y para mí sólo son canicas. Mejor os recomiendo una canción y lo dejamos, ¿vale? Venga, a ver si la próxima estamos más frescos, que hoy me parece que no.  

It's summertime - and I can understand if you
Still feel - sad -
It's summertime and though it's hard to see its true
possibilities -

When you look inside - all you'll see
When you look inside - all you'll see
Is a self-reflected inner sadness -
Look outside - I know that you'll
Recognize it's summertime

Breve reflexión mientras se calienta el aceite

Breve reflexión mientras se calienta el aceite

Nos equivocamos, los verdaderos héroes son los supervivientes, quienes se agarran a las ondulaciones de la existencia, sus altibajos y contradicciones, y luchan infatigablemente contra su intrínseca futilidad.

Ignacio Juliá afirma esto en el prólogo a la edición española de la autobiografía de Johnny Cash. Entonces, ¿quién es Kurt Cobain? Cada día dudo más de que en música la historia ponga a cada uno en su sitio. Recordamos al greñoso esquizoide de Nirvana -alguien que todavía es ídolo de todos aquellos que no llegaron a superar el trauma de su primer grano de acné-, pero nos olvidamos del yonki de Gram Parsons, fundamental para los que hicieron grande el rock -en una gran parte-. Más injusto, por tanto, resultaría meter en el mismo saco del recuerdo a ambos, mantenerlos en el mismo plano. Y, si como afirma Juliá "los verdaderos héroes son los supervivientes", ¿quienes son realmente estos dos? ¿Son más importantes los 26 años que los Rolling Stones llevan sin hacer nada que los ocho en que los Beatles le dieron la vuelta a la tortilla?

No llego a nada en claro. Quizás lo mejor es no plantearse estas cosas... O sí. Realmente, lo que hay detrás de esto es manipulación de las grandes compañías. Es más fácil vender como un gran músico a Kurt Cobain que a Gram Parsons y por eso es mejor que estén en planos separados -aunque siempre lo hayan estado-.

Y en España... ¿Son más importantes las canciones que ha hecho Álvaro Urquijo -superviviente- que las que compuso Enrique? Tampoco Loquillo ha hecho una buena canción desde que se fuera de Los Trogloditas Sabino Méndez. Asalta una nueva duda entonces: ¿hay que despreciar la música de algunos grupos/compositores/cantantes una vez empiecen a dar muestras de flaqueza? ¿Es mejor que vivan deprisa y mueran jóvenes para que su cadáver tenga un buen aspecto y sólo dejen buena música o que se consuman lentamente viviendo de la luz con que una vez alumbraron? ¿Debemos despreciar a Wilco o a The Flaming Lips una vez saquen un par de discos trucha? Algo así escribió Neil Young en una canción -creo que era él- y Kurt Cobain lo dejó escrito cuando le encontraron muerto -algo parecido es la historia-. Esto me lleva a pensar que este tipo de música -el rock en general- está hecho para usar y tirar, y que los mitos -vivos, muertos, buenos o malos- no son más que una ilusión. Por lo tanto, es mejor no comerse el coco.

Unas recomendaciones: la autobiografía de Johnny Cash, Las partículas elementales -de Michel Houellebecq-, Pay the devil -de Van Morrison- y una paja antes de dormir.

Un genio, la teoría y cuatro locos

Un genio, la teoría y cuatro locos

El sábado, al final, tras dos horas esperando bajo el sol para coger la entrada y otras dos sentado en un bar bebiendo cerveza yo solo, pude ver a Bob Dylan. Me costó lo suyo, pero allí estuve. El concierto... fue único. Realmente, lo bueno de ver a Dylan es que vas a ver a Dylan. Vas a ver a un tío que ha compuesto las mejores canciones que se han escrito nunca y, además, las canta él. Son suyas y él va cerca de tu casa a enseñártelas. Impagable: Mr. Tambourine Man, Desolation Row, All Along de Watchtower, Most Likely You Go Your Way (And I'll Go Mine), Like a Rolling Stone... Veinte euros. Y dicen que la cultura es cara...

He aprobado el teórico del carnet de conducir. Apto. Ahora no dicen los fallos que has tenido y, además, tienes que esperar un día para saber si pencas o no -en mi caso, como fue viernes, un fin de semana-. No lo he sabido hasta esta tarde pero, por si acaso, esta mañana me fui a pillar discos ya fuera para celebrar o para aliviar la depresión. El caso es que hasta dentro de un par de meses no empezaré las clases prácticas, así que podéis estar tranquilos, que todavía no iré al volante de un coche cerca de vuestras casas.

Y, por último, os invito a que visiteis un blog en el que voy a escribir de vez en cuando sobre deporte -no os abstengáis tampoco los que sintáis asco por sudar-. www.cuatrolocos.blogspot.com A ver si os gusta y os animáis a dejar comentarios

Baloncesto

Baloncesto

Hemos cambiado de oficina en el trabajo y al lado de la nueva hay un parque con canastas de baloncesto. A veces me pregunto qué coño hago con mi vida, con tanta cerveza, tabaco y vida sedentaria. Me gustaría volver a hacer deporte y competir por algo, pero es más cómodo lo que hago ahora. Pasa con todo. Hay un mínimo de ambición en nuestra vida y cuando llegamos a él aunque sepamos que no vale para nada, nos damos por satisfechos. Ya está. ¿Realmente el ser humano es así de limitado? ¿O nos limitan los demás? ¿O es que sólo unos pocos nacen con esa capacidad de superación que hace que al final nos podamos distinguir entre mediocres y felices? Cualquier respuesta a estas tres puede ser terrible.

El caso es que me he quedado sin entrada para ver a Bob Dylan este sábado. No creáis que me he vuelto loco o que de repente he tenido un arrebato de profundidad de charco. No. Es por el concierto. Creo que si no consigo una entrada en 24 horas, me voy a quedar todo un día encerrado en casa, bajándome un barril de Heineken y escuchando sus discos. Es el castigo por hacer las cosas tarde. Por dejarlo todo a la inercia, iniciada por la inseguridad. Lo siento, a mí no me llegó la madurez de golpe -y espero que no lo haga-.

Otro poquito más

Otro poquito más

Reitero que no soy socio del Real Madrid y que apenas voy al Bernabéu, por lo que mi contribución al Real Madrid se reduce al dinero que pago religiosamente a Digital + para poder ver los partidos. Aún así, me parece vergonzoso el cisco que hay montado a dos días de las elecciones. Además de no haber fichado a nadie todavía, lo del voto por correo es de una criminalidad y mafiosidad que ni en el peor de los guetos de Chicago. Lo último: la juez lo ha anulado y, "en principio", sólo será válido el voto presencial. Ése "en principio"... me huele a chamusquina. ¿Qué pasará esta tarde? ¿Ante quién más recurrirán? Más grave aún... ¿Habrá presidente el domingo? ¿Qué hace la Junta Directiva ante todo este desmadre? Todo esto dice mucho del futuro presidente del Real Madrid. Sea quien sea, no merece tener la confianza del socio o del aficionado.

Bueno, después de esta acelerada impresión, me voy a preparar para ver el partidazo del Mundial, aunque desconfío de que pueda ser un partidazo. El Holanda-Argentina también prometía... y vaya partido más aburrido nos hicieron tragar. Ahora mismo, quedan las siete mejores selecciones del momento y Ucrania, una invitada de honor que ha ido de menos a más. Si los pronósticos se cumplen, las semifinales pueden traernos el mejor fútbol que se haya visto en los últimos años, aunque parezca que en este Mundial se está jugando más a aprovechar los errores del rival y no tener ninguno, que a forzar fallos en la defensa contraria con un buen juego. Todos, me atrevería a decir, salvo Brasil, que va a lo suyo. Lo del partido de Ghana fue de traca. Sin despeinarse, con Ronaldo gordo como una nutra pero eficaz como un león, con Ronaldinho de batucada y Kaká como director de orquesta, Brasil le metió tres goles a Ghana -todo hay que decirlo, los africanos no le hubieran marcado un gol a Dida ni con el arcoiris de portería-. El caso es que los ocho partidos que quedan de Mundial prometen. Esperemos que no defrauden.

**Tranquilos, algún día dejaré de escribir de fútbol, aunque sea un tema la mar de recurrente**

¿Por qué ficha el Madrid de baloncesto y el de fútbol no?

¿Por qué ficha el Madrid de baloncesto y el de fútbol no?

Tras tres años sin ganar nada, el Real Madrid va a celebrar unas elecciones el domingo que viene, unos comicios tras los que debería volver a ganar algo, aunque sea la Copa del Rey con un gol de penalti injusto en el último minuto ante la Cultural Segoviana.

 

Al parecer, todos los candidatos a la presidencia tienen las manos atadas. Cada uno tiene a su ‘crack’ atado -o eso dicen-, pero todavía nadie se ha acercado a Concha Espina a echar una firmita. El Barcelona ya ha encontrado sustituto para Larsson -Gudjohnsen-, el Valencia ha fichado a Morientes y está dispuesto a abrir la puerta a todo el que quiera entrar y al que quiera salir, y el Atlético se está dejando un dineral y, objetivamente, asusta. El Madrid, nada. Sólo se sabe que Zidane se va y que Portillo parece que va a volver.

 

¿Por qué no puede la Junta Directiva fichar? Es extraño, yo diría que sí tiene potestad para contratar nuevos jugadores. Es más, en la página web del club anuncian que ya han fichado a Kerem Tunceri, un base que juega en la Liga Turca. ¿Por qué la sección de baloncesto tiene patente de corso para irse de compras y el equipo de fútbol no mueve ficha? ¿Habrán firmado algo, se me ocurre, los candidatos con la actual Junta Directiva para que el socio vote al fichaje que más le gusta? ¿No iría esto en contra del bien del club? Si la Junta Directiva ficha a un buen jugador, nadie tiene por qué poner pegas y se podrían ir ahorrando tiempo que les va a faltar para hacer un equipo.

Punto y final

Punto y final

La selección española ha vuelto a defraudar. Esta vez, ni a cuartos. En octavos nos hemos cruzado con un equipo al que hemos menospreciado. Nos hemos olvidado de que en esa selección juega una generación de futbolistas que ha ganado un Mundial y una Eurocopa y que tiene todas la papeletas para que en el PES 7 sea una de las selecciones clásicas. Se nos había olvidado de que ahí juega Zidane, un tío que se ha estado reservando todo el año en el Real Madrid para jugar bien en el Mundial, y que está considerado uno de los cinco mejores futbolistas de la historia. Y también se nos había olvidado de que somos España, y que aquí los jugadores crecen flacuchos y con tendencia a la sobrevaloración de uno mismo.

Lo reconozco, yo también me he dejado llevar por la euforia tras meterle cuatro goles a la 'todopoderosa' Ucrania. Pero el grupo de España era el más flojo -y de largo- de todo el Mundial. Hasta los ucranianos han pasado a cuartos. Nosotros, si queríamos demostrar que podíamos estar entre los mejores, teníamos que ganar a los mejores. Y hemos fallado ante el primer 'mejor'. Lo bueno sería dejar de pensar eso de que 'otra vez será...', porque así llevamos ya once mundiales en los que se nos han empachado los cuartos de final, los octavos o las fases de grupos.

Por cierto, es el primer partido que pierde Luis Aragonés desde que es seleccionador, pero dijo antes del Mundial que dimitiría si no pasaba de cuartos de final. ¿Lo hará aunque sólo haya sufrido una derrota?

El top ten de los exámenes

El <i>top ten</i> de los exámenes

Pues ya que hace mucho que no hablo de música y como en exámenes siempre escucho más, pues os voy a hacer una lista de recomendaciones, que son como las lentejas: si las quieres, las tomas; si no, las dejas. Espero pasarme de moderno, alternapijo y friki, así como de bohemio soñador, cultureta, raro y todo lo que me queráis llamar. Sé quiénes lo pensarán. Bueno, pues os dejo con la lista de 10 canciones para quitarse el sombrero: Oufit, de los Drive By Truckers -en el Decoration Day-; Just Because I Do, del At Dawn de My Morning Jacket; Buggin', de los Flaming Lips, en The Soft Bulletin; Red Headed Stepchild, de Golden Smog  y su Down By the Old Mainstream; Where Will You Go, que aparece en el Down With Wilco de The Minus Five; East, primera canción del 20,000 Streets Under The Sky, de Marah; Written In The Snow, del Circles de The Autumn Defense; John Wayne Gacy, Jr., de Illinoise de Surfjan Stevens; Ballad of Easy Rider, de los Byrds y el disco del mismo título; y Uncle John's Band, de los Grateful Dead y su Workingman's Dead.

Lo dicho, espero haber sido suficientemente raro, elitista y freak con todas esas cursivas, negritas y música rara. Venga, disfrutad la música y que os vaya bien a todos,

A por él

A por él

En principio, ya sólo me queda un año de carrera. Se me ha pasado volando este curso también y es posible que antes de que me dé cuenta ya pase el último. De un tiempo a esta parte me he puesto a pensar en gente que conozco que ha acabado la carrera, en compañeros de trabajo y en lo que es el periodismo en sí, y creo que es una engañifa, aunque supongo que no es fácil ganarse la vida hagas lo que hagas -yo no lo sé, todavía no me la gano-. Además, haga lo que haga, hay una voz de cajera de supermercado que suena en mi cabeza que me dice que coja el camino largo y difícil, por lo que todavía no sé qué hacer. Y como esto es un blog y las intimidades de uno es mejor guardárselas, y como ya creíais que iba a dejar de hablar de fútbol por un día, no os voy a decepcionar y hablaré de ese 11 contra 11 que nos tiene a todos agarrados por las pelotas: el España-Francia de esta noche.

Sinceramente, nos ha pasado lo peor que nos podía pasar. Jugamos un mal partido para cerrar la fase de grupos -un triste 0-1 ante ¡¡Arabia Saudí!!, otra superpotencia como Egipto, Croacia o Rusia-, con lo que hemos mermado la confianza de los hombres de banquillo y ya no asustamos tanto a los franceses -aunque esto puede jugar a nuestro favor-. Del lado galo, han sufrido para clasificarse y lo han hecho como segundos, así que nos ha tocado contra ellos. Si Francia juega con Henry arriba solo, España tiene más opciones que si Domenech saca también a Trezeguet. En los dos primeros partidos -ante Suiza y Corea-, el del Arsenal estuvo muy aislado y Francia sólo metió un gol. Si hoy también está aislado, mucho mejor. Puyol ya sabe cómo actuar es caso de emergencia. Me da también mucho miedo Ribery, un extremo tapado que puede hacer mucho daño a Pernía o Sergio Ramos, ya que juega cambiando de banda cada dos por tres. La solución estará en las ayudas que pueda multiplicar Xabi Alonso y esperar a su bajón físico en la segunda parte. Ojo también a Vieira y Zidane, dos perros viejos que se las saben todas. El primero aguantará sin problemas todo el partido y puede ser muy peligroso en las llegadas desde segunda línea. De Zidane, lo mismo que de Ribery: mantenerle vigilado y esperar a que se canse. Por último, la defensa de Francia asusta. Sólo han encajado un gol, igual que España, lo que es bastante temible. El único punto negro de los bleus es, sin lugar a dudas, Barthez, su portero. Sinceramente, no ofrece ningún tipo de seguridad y tan pronto te salva un partido en una jugada como en la siguiente sale a por uvas y encaja un gol.

España se la juega ante una campeona del Mundo. De momento, todas las selecciones que han sido campeonas alguna vez y que están en Alemania ya están en cuartos, pero ¿es el momento de que España dé el salto de ser grande a nivel de clubes? Esta noche tendremos un poco más al alcance de nuestra mano dar respuesta a esta pregunta, aunque en cuartos nos fuéramos a ver con Brasil.

Morcillas, directores, puntitas, solistas y a octavos

Morcillas, directores, puntitas, solistas y a octavos

Pudo ser peor pero al final el partido ante Túnez se consiguió arreglar. El primer gol en contra no entraba en los planes de nadie, pero la pelotita se empeñó en entrar y hubo que cambiar el guión sobre la marcha. Senna no es un hombre al que se le dé muy bien 'meter morcillas' y Luis lo quitó. Al equipo le faltaba alguien que improvisase los diálogos y apareció Fábregas -yo no digo Cesc porque me suena fatal-, un tío que con 20 años habla cuatro idiomas y que hoy se metió a director de la orquesta nacional. También apareció Raúl. Era el momento de que demostrase que todavía le queda algo de espalda para cargar con la responsabilidad de ser el capitán -me pregunto qué hubiera pasado si Raúl no hubiera dado pie con bola y España hubiera perdido...-. Pues, de momento, el '7' ha conseguido esquivar a todos los periodistas que le dan la pluma para que firme su certificado de defunción. En su gol, cualquier otro se hubiera tirado para fingir penalti. Raúl no dudó y tocó lo justo el balón con su puntita mágica -ya sabéis a cuál no me refiero-. A partir de ahí, la obra retomó el sentido, con Fábregas como conductor y Fernando Torres como solista. El primero fue un gol de 'crack'. El segundo fue puro acto de fe, porque tiene que cerrar muchas bocas y sabe que puede hacerlo -¿qué hará el Atlético para retenerlo? ¿O es que ya lo tiene vendido y por eso ha fichado tanto y tan caro?-.

**Queridos lectores que no os gusta que os hablen de fútbol o que el Mundial esté todo el día en la televisión o en algunos de nuestros blogs: lo siento. Me gustaría escribir sobre muchas cosas y contaros lo bonito que es el acto sexual interracial entre un elefante y un hipotótamo, pero es que no es bonito. Tomad nota, si os interesa: si os sobra dinero, dadme una parte a mí y gastaros otra en un buen disco -por ejemplo, Decoration Day, de los Drive-by Truckers-. Si no os gusta el fútbol, podéis escuchar música solos en vuestro cuarto, sin nada más que hacer. O también podéis tocaros la palanca de cambios intensamente e ir recolectando crema Nivea para cuando os vayáis a la playa. Un saludo.**