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Los archivos lúcidos, aunque cada vez menos, que me hago mayor

De vuelta

De vuelta Sí, ya estoy aquí otra vez. Y sí, otra vez con retraso vuelvo a escribir en el blog. Tengo que decir que los conciertos fueron geniales y que me lo pasé genial (espero que todos los que fuisteis también os lo pasarais igual o mejor que yo). Al principio íbamos Sergio, Miki y yo en el coche, pero allí nos juntamos con más gente: Cristóbal, Fernando, Patricia, Ángel y Bea (un saludo a todos y a ver si montamos otra como la del sábado por la noche).
En el viaje de ida fuimos escuchando música todo el rato. Fue una contrarreloj. Estuvimos parados en la autopista tres cuartos de hora porque hubo un accidente. Luego tuvimos que aminorar porque empezó a caer un tormentón de flipar. El caso es que nos perdimos a Muse, que nos dijeron que estuvieron cojonudos, y a Starsailor.

A cuarenta kilómetros de Santiago nos llamó Ángel para preguntarnos que dónde estábamos. Él creía que estábamos ya allí y Lou Reed, uno de los que más me interesaba ver, estaba a punto de empezar. Pisamos a tope y llegamos a ver al viejete de Nueva York. No fue nada del otro mundo. El sonido estaba muy mal ecualizado y el repertorio fue demasiado lento y apenas tocó canciones conocidas. Sólo al final tocó Sweet Jane y Perfect Day. Apenas se dirigió al público y no presentó a la banda. Llegó, tocó y se fue. Me quedé bastante decepcionado. Mensaje para Lou Reed: si vienes a sustituir a alguien, en este caso a David Bowie, haz un concierto digno. Todo el mundo echó de menos al inglés y canciones como Rebel, Rebel o Ziggy Stardust.

Sin embargo, no me fui de allí la primera noche con mal sabor de boca. Ni mucho menos. Salieron a tocar The Cure y desde la primera canción pusieron más en evidencia a Lou Reed e hicieron que la gente echase más de menos a Bowie. El concierto de los chicos de Robert Smith fue genial. Qué derroche de energía y de emoción. Las canciones sonaron impecablemente y el hombre de la cara pintada dio una lección de carisma. Todo un líder como pocos hay en el pop actual. Su voz sonaba clara como en los discos aunque estuvo ayudado por algunos efectos sonoros que no la hicieron más artificial, sino que aumentaban la fuerza transmisora de este personaje. Mezclaron temas de su último disco con sus grandes éxitos. Las mejores en mi humilde opinión: End of the world, Just like heaven, Lullaby y Friday I'm in love. Hasta tres veces salieron al escenario para hacer bises. Sin duda alguna, el mejor concierto de los que vi.

Volvimos a Santiago con la sonrisa en la boca y cantando las canciones de The Cure. Buscamos un sitio para cenar, pero no encontramos nada. Miki y yo tuvimos que dormir en una cama de matrimonio.

Al día siguiente, después de cambiar de pensión, salimos a "desayunar". Lo primero que pedimos fue una ración de calamares y una botella de vino. Luego una ración de pulpo y otra botella de vino. Fernando y Patricia nos llamaron y se vinieron con nosotros para comer unas navajas y otra botella de vino. Comimos en Casa Manolo (os lo recomiendo si vais a esa ciudad). Por seis euros nos pusimos hasta arriba. Otra botella de vino. Después nos sentamos en una terraza y nos tomamos un café. Sergio llamó a una amiga suya de la facultad que es de allí y estuvimos con ella y su novio tomándonos una caña después de darnos la hostia en la cabeza en la Catedral.

Llegaba la hora de ir otra vez al Auditorio del Monte del Gozo. Era el gran momento, llegaba Bob Dylan. Mientras entrábamos nos dio tiempo a escuchar la última canción de Amaral, los teloneros de Dylan. Mientras esperábamos a que saliera, tocó un tal Gary Jules. No tenía ni idea de quién era. Fue curioso porque parecía que estaba probando las guitarras de Dylan, pero de repente se presentó y se puso a cantar. Tocó acompañado de otro guitarrista. Las canciones sonaron muy limpias y directas, y la voz fue increíble. Me sorprendió muy gratamente.

Pero llegaba el momento que todos estábamos esperando. Bob Dylan salió vestido de cowboy acompañado de una banda de forajidos que dieron un recital de blues y rock como nunca había visto. Empezó con Maggie's Farm casi sin avisar. Tocaba el piano de pie y de lado, una postura muy extraña. Las canciones no se hicieron ni largas, ni lentas, ni pesadas. Algo curioso fue que salió al escenario sin repertorio. Después de una canción, iba al centro del escenario, hacía un corrillo con el grupo, les decía la canción que iban a tocar y seguían. Digno de un genio. La banda que lo acompañó fue increíble. De las canciones más conocidas, tocó Maggie's Farm, Highway 61 Revisited y un bis de tres canciones casi encadenadas: Mr. Tambourine Man, Like a Rolling Stone y All Along the Watchtower. Ninguna canción de todo el concierto sonó igual que en los discos.

Le llegó el turno a The Corrs. Con esto de la paridad del gobierno de Zapatero tenía que haber un grupo dominado por mujeres (aunque en Galicia sigue en régimen de Fraga). Es que no encuentro una explicación lógica a que The Corrs tocase en este festival salvo que lo hagan para exhibir a las tres hermanas irlandesas, que lucieron sus cuerpos serranos delante de todo el mundo. El padre hizo bien en montar una banda de pop con ellas y no un prostíbulo. Nosotros nos subimos a las gradas y lo vimos más tranquilamente. Sonó bien y el público, más numeroso que con Dylan, estuvo muy entregado.

El pescado estaba ya vendido. No nos quedamos a ver a Eccho & The Bunnymen. Sí, puede que sean buenos, pero no he escuchado una canción suya en la vida, estaba demasiado cansado y tenía ganas de agarrarme un buen pedo. Nos fuimos, hicimos una breve parada en el hostal y a cenar y beber. Estuvimos en un sitio genial. Bueno, en realidad no estuvimos dentro. Era un antro demasiado pequeño cuya temperatura interna superaba los 40º y la humedad no bajaba del 80%. La gente se salía a la calle con sus copas y sus tercios. La música estaba bastante bien y el ambiente empezó a mejorar a medida que llenábamos nuestras tripas de cerveza y otros complementos etílicos. Acabamos cantando por la calle como buenos borrachos, un segurata nos sorprendió meando al lado de uno de los escenarios que había en medio de la ciudad, hicimos una foto de nuestros culos al aire y no me acuerdo de mucho más. Acabé con tirado con Sergio en la Plaza del Obradoiro hablando. Para algunos el pedo acabó muy mal (Fernando, espero que ya estés mejor).

Al día siguiente (unas horas más tarde, quiero decir), cogimos el coche de vuelta hacia Madrid. Todo el rato escuchando música, salvo una parada para comer y dormir la siesta dentro del coche. Hubo retenciones, pero no tuvimos muchos problemas para volver. Hasta hicimos amigas en el atasco.

A modo de resumen. Me lo pasé como un enano. Era la primera vez que iba a un festival de música y fue increíble. Lou Reed, decepción. The Cure, los amos. Bob Dylan, inmenso. Comida, bebida y fiesta, a tutiplén. Me lo pasé muy bien con toda la gente con la que estuve. A Patricia y a Fernando ya los conocía un poco más, pero me cayeron muy bien Ángel y Bea. Cristóbal es un tío peculiar y muy majete. Con Sergio y Miki, mi hermano, ya había ido a más conciertos, pero nunca había hecho algo así. A ver si nos vemos todos otra vez en algún concierto. En fin, toda una experiencia que espero repetir algún día y varias veces a lo largo de mi vida. Si habéis leído hasta aquí es que sois los putos jefes.
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7 comentarios

angel -

Tengo unas cuantas fotos comprometidas que no dudaré en utilizar... a ver si repetimos este verano!

elnotas -

¡Sigo vivo!
Y si, desde luego hay que repetir con estos hermanos Galagher y su manager(Sergio). Imparables.

Verwandlung -

Desde cuando hace Bobby canciones idénticas en sus conciertos? Me hubiera gustado verle enfundado en ese sombrero tejano... Ja, cómo os lo montais, campeones!

sergito -

Puto bar gayola. La tortilla mata. Nunca Máis.
Besitos figura.

Rocío-Carolina -

Quizá porque le gustan mucho MUSE, pero mi hermano me dijo que su concierto fue bestial...

Sí, he leído hasta el final (y sí, sigo viva)

Frank Einstein -

¡Soy el puto jefe!
En fin. Rabia rabiosa por no haber estado ahí, me habría encantado. Ya iremos el año que viene a Benicassim o algo.

yo -

a ver si para la proxima os organizais mejor y llegais el dia que empiezan los conciertos, o por lo menos no sacais abono de tres dias!!
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